Reportajes

Londres pone en la mira las mansiones abandonadas

2009-07-20

Muchos propietarios prefieren no alquilar sus casas debido a reglas impositivas locales, que...

Por Jennifer Martínez, Dow Jones Newswires

LONDRES— En una casa abandonada, en donde una pila de periódicos amarillentos se acumulan a la entrada, Paul Palmer echa un vistazo por la ranura de un buzón y ve que cartas y hojas de árboles cubren el frente. La casa de al lado tiene una planta muerta encadenada a su porche, que está cubierto de facturas desteñidas.

Palmer se gana la vida detectando casas abandonadas. Pero el área en la que trabaja no es un rincón golpeado por la pobreza en la capital inglesa. Es el distrito de Mayfair, hogar de financistas adinerados, famosos, la embajada de EU y algunos invasores.

En la ciudad de Westminster (un distrito de Londres), donde se encuentra Mayfair, las casas pueden costar hasta 50 millones de libras (US$81 millones). Sin embargo, Westminster está en el quinto lugar entre los 33 condados de Londres en lo referente a la cantidad de propiedades desocupadas. En 2008, 1.737 casas permanecieron desocupadas seis meses o más, el tercer mayor número entre los condados de Londres, según la Agencia de Viviendas Vacías, un grupo sin fines de lucro que busca volver a poner en uso casas desocupadas.

A diferencia de personas que enfrentan embargos en otros vecindarios en el mundo, los propietarios de las viviendas de Mayfair no están quebrados. En cambio, las residencias son inversiones de dueños que pagan las cuentas para mantenerlas vacías, algo a lo que se oponen los vecinos y la ciudad cuando las casas están en mal estado. Muchos propietarios prefieren no alquilar sus casas debido a reglas impositivas locales, que establecen que se paguen impuestos más bajos por propiedades vacías y sin muebles. Ese pretexto frustra a Palmer. "No deberíamos recompensar a estas personas", afirma.

En su rol de funcionario de propiedades vacías del Consejo de la Ciudad de Westminster, Palmer camina por las calles de la zona durante seis horas cada día para identificar casas vacías y rastrear a sus dueños. Bajo la ley británica, las autoridades locales tienen el poder de pedir una orden para reclamar la propiedad de las casas fantasmas y ponerlas en venta.

Durante una misión reciente en Mayfair, Palmer —quien se viste de forma impecable y tiene una conducta jovial— caminó apenas 800 metros para encontrar 22 casas vacías. Muchas han estado acumulando polvo y telarañas durante seis años o más. Palmer intenta determinar si una casa está habitada al dar un vistazo a través de la ranura del buzón.

La alta concentración de casas vacías y en mal estado llama la atención en un vecindario elegante como Mayfair. El centro de la sociedad aristocrática antes de la Segunda Guerra Mundial, la imagen actual de Mayfair queda demostrada por su espacio prominente en el tablero de la versión británica del juego "Monopolio".

En la vida real, el fenómeno de las casas vacías alcanza a algunos de los residentes más famosos del Reino Unido. Hace unos años, Palmer conoció a la comediante Tracey Ullman y su esposo, Allan McKeown, quienes querían saber si la casa contigua a la suya estaba abandonada, recuerda Palmer.

Para satisfacción de Palmer, en la casa en cuestión comenzaron los trabajos de remodelación luego de que contactó a los dueños.

Durante una visita reciente, Palmer llamó a un colega para compartir el dulce sonido de los trabajos de reparación: "¿Escucha ese ruido? ¡Están aquí, lo cual es fantástico!".

La casa del ex primer ministro británico Tony Blair está junto a una propiedad en ruinas que ha estado desocupada durante más de una década. El dueño se mantiene al día con sus pagos, según Palmer. Pero una mirada al interior de la propiedad indica que probablemente no la hayan visitado en años.

Ron Mowlam, que vive del otro lado de la calle, quiere comprar la casa y remodelarla, pero no puede ubicar a los dueños. Hasta ahora, también han eludido a Palmer. "(La casa) está ahí pudriéndose, lo que es extraño", señala Mowlam.

Una vez que identifica una casa vacía, Palmer consulta los archivos de propiedad. Luego, suele enviar cartas a las Islas Vírgenes británicas, un conocido paraíso fiscal para empresas extranjeras, y un lugar donde muchos de los propietarios en cuestión tienen direcciones postales. Palmer afirma que rara vez recibe una respuesta. Excepto cuando está por tomar una acción legal.

Si una propiedad sigue vacía después de seis meses y los dueños no dan señales de pretender ocuparla, alquilarla o renovarla, Palmer comienza una "compra obligatoria", un proceso que obliga a un propietario a renunciar a su posesión. Tras establecer el valor del inmueble, los funcionarios suelen vender la casa. Si el dueño original no aparece, los fondos se consignan en una corte local donde permanecen durante siete años. La mayoría de los dueños suele aparecer para reclamar el efectivo.

Los problemas que rodean el abandono de propiedades exclusivas quedaron al descubierto el invierno pasado cuando un grupo de jóvenes invasores ocupó dos viviendas de 20 millones de libras en Park Lane, frente a Hyde Park.



EEM