Espectáculos

"Talibán australiano" lleva al teatro su paso por Guantánamo

2010-02-13

Mónica Garriga / EFE

Sídney (Australia).- Mamdouh Habib, un australiano detenido por terrorismo en Pakistán y que pasó tres años en Guantánamo sin ser acusado de delito alguno, estrenó esta semana en Sídney una obra teatral en la que relata su lúgubre experiencia.

En "Esperando a Mamdouh", el preso 661 viste un mono naranja igual que el que llevó en la cárcel estadounidense en Cuba y relata en forma de monólogo los interrogatorios, las torturas y el sufrimiento de su larga espera, que concluyó en 2005 con su repatriación en libertad a Australia.

La obra está escrita y dirigida por el activista a favor de los musulmanes Kuranda Seyit y en ella actúan el propio Habib, quien colaboró en el guión, y varios de sus familiares, que se interpretan a sí mismos en la corta representación, de apenas diez minutos.

Está basada en parte en "Mi historia: el relato de un terrorista que no lo fue", el libro autobiográfico de Habib, en el que da todo tipo de detalles sobre el régimen de abusos mentales y físicos que padeció en Pakistán, Egipto y Guantánamo.

"Muestro cómo me trataron, es todo cierto, aunque en esta versión tan corta no podemos contarlo todo, como las inyecciones que me pusieron, ni cómo me torturaron", aseguró a Efe el antiguo preso.

Habib, de origen egipcio, fue arrestado en octubre de 2001 en Pakistán como supuesto miembro de Al Qaeda.

De ahí fue trasladado primero a Egipto y finalmente al notorio centro de detención de Estados Unidos en Cuba, donde denuncia que fue objeto de múltiples torturas.

Su caso fue uno de los primeros en los que EU aplicó su entonces novedosa política de "rendición", por la que un sospechoso de terrorismo es secuestrado de forma clandestina y luego trasladado a una cárcel secreta operada por la CIA en un tercer país.

"Quiero poder informar de cómo me secuestraron, cómo era la vida dentro de Guantánamo y cómo me trató el Gobierno australiano", indicó Habib, quien proclama que su país jamás movió un dedo por sacarle de entre rejas.

En su opinión, Canberra tampoco se esforzó lo suficiente en investigar si fue o no torturado en Cuba y la Policía vigiló sus movimientos durante los primeros meses de su vuelta al país.

"Nunca intentaron liberarme de Guantánamo ni de Egipto, por eso no quieren devolverme el pasaporte y así no puedo demostrar que me raptaron", aseveró.

A su regreso a Australia en enero de 2005, Habib recibió varias ofertas de estudios internacionales para rodar una película sobre su historia, pero no pudo salir del país al carecer de documento de viaje.

Poco después conoció a Seyit, quien le dio la idea de escribir la obra de teatro, que también trata del sufrimiento de su familia y sobre todo de su mujer Maha, interpretada sobre el escenario por la actriz local de origen árabe Melinda Nassif.

"Como musulmán que soy quise apoyarle, muchos australianos le ven como un héroe, aunque hay una minoría que le ha juzgado" como terrorista, explicó el director, a quien le gustaría ampliar la función a 70 minutos y contratar actores profesionales.

Seyit recordó que incluso después de que EU decidiera liberar a Habib tras admitir no haber encontrado pruebas contra él, las autoridades australianas "ni le han pedido perdón ni le han ofrecido compensación alguna".

Habib ha dedicado los últimos cinco años a luchar para que se haga justicia y reclama una indemnización por los tres años que pasó encarcelado sin haber cometido ningún delito.

Aunque ha abierto una docena de procesos judiciales, varios de ellos por difamación contra medios de comunicación, confesó que ya no conserva mucha esperanza en el sistema legal.

El otro "talibán australiano", David Hicks, fue arrestado en Afganistán en 2001 y pasó un lustro entero en Guantánamo, aunque en su caso sí fue acusado, juzgado y condenado por terrorismo antes de ser extraditado a Australia, donde cumplió la última parte de su sentencia y salió en libertad a finales de 2007.



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