Reportajes

Tras la burbuja, "los Greenspan" se devalúan

2010-03-08

Las pinturas en el centro de este desacuerdo entre marido y mujer son artefactos de una era pasada:...

 Lucette Lagnado/ Dow Jones Newswires

En las oficinas del Grupo Hennessee están colgadas dos pinturas en óleo y dos litografías, todas con la imagen del ex presidente de la Reserva Federal de Estados Unidos Alan Greenspan.

"Lo que debería hacer es convertirlos en tableros de dardos", afirma Charles Gradante, quien con su esposa, Lee Hennessee, dirige la firma de Nueva York que asesora a inversionistas de fondos de cobertura. "Todo lo que veo cuando miro estas pinturas son dos debacles financieras, un mercado bajista y la actual crisis económica".

Las pinturas siguen sobre la pared gracias a la señora Hennessee, quien se mantiene fiel a las obras y al hombre que representan.

"Maravilloso", afirma, mientras mira un lienzo. Hennessee pagó 2,500 dólares por el retrato realizado por la artista Erin Crowe. Cree que las obras podrían subir de valor.

Las pinturas en el centro de este desacuerdo entre marido y mujer son artefactos de una era pasada: una época en la que muchos estadounidenses admiraban a los banqueros centrales, y Greenspan era el más admirado de todos.

En los años previos a la crisis financiera de 2008, Wall Street y la reputación de Greenspan experimentaron un auge conjunto, y Crowe, una artista desconocida, llamó la atención por sus distintivos retratos al óleo del presidente de la Fed, ahora de 83 años. Basándose en fotos que encontraba en Internet, diarios y revistas, Crowe produjo lienzos coloridos y enigmáticos que destacaban la frente arrugada de Greenspan, sus labios fruncidos, orejas caídas, los gestos con las manos y sus anteojos grandes.

Una galería en la zona costera de los Hamptons, en Nueva York, que exhibió sus pinturas a mediados de 2005, las vendió todas en un par de días, recuerda Sally Breen, quien organizó la muestra. Crowe afirma que produjo más de 50 lienzos de Greenspan. Todos se vendieron, algunos por hasta 10,000 dólares, afirma.

A medida que su popularidad crecía, Crowe voló a Hong Kong y allí pintó retratos de destacadas figuras financieras. La artista se dio cuenta de que había encontrado su nicho: pintar a gurús financieros. El futuro parecía muy prometedor.

Un retrato que pintó cuando Greenspan se retiró se vendió por 150,400 dólares como parte de un evento benéfico. Ahora, el hombre que compró esa pintura, el empresario de la zona de Tampa Bay Matthew Schirmer, lo guarda bajo su cama.

Schirmer afirma que tenía grandes esperanzas para la pintura cuando la compró en 2006 con su hermano Nathan. El dinero que gastaron fue a una causa valiosa, el autismo. Pero Schirmer afirma que esperaba conseguir aún más dinero para una popular entidad de caridad, Autism Speaks. Reprodujeron el óleo en 100 litografías de alta calidad pero hasta el momento no han vendido ni una. "No hay interés", dice. "Odio decir esto, pero estamos casi esperando que fallezca". La oficina de Greenspan afirmó que el ex jefe de la Fed "lamentaba no tener tiempo para hacer comentarios".

En Washington, Kevin Dolan, ex vicepresidente senior de Merril Lynch, compró su pintura por 3,000 dólares. Decidió donarla a una subasta de caridad que se realizó en el piso de corretaje de la firma en diciembre de 2006. Se vendió por casi el doble, recuerda.

Ahora, no cree que eso se vuelva a repetir y dice que se siente aliviado de que donó su pintura para una obra de caridad cuando Greenspan "aún era un dios".

David Norcom, director de un fondo de cobertura, aún tiene su Greenspan, que compró por 3,000 dólares cuando la reputación del presidente de la Fed era intachable. "No hay nadie que venga a mi oficina y no comente sobre el retrato", afirma Norcom. "Cuando Greenspan era más admirado, la gente entraba, lo miraba y hacía comentarios positivos sobre él". Ahora, los comentarios son más mordaces.

Crowe, quien ahora está casada, tiene un hijo y vive en Londres, no ha abandonado su nicho en el mundo del arte, y ahora volcó su atención al actual presidente de la Reserva Federal, Ben Bernanke. "Es una cara fresca, no tenía tantas arrugas...".

Pero el valor de mercado del nuevo presidente de la Fed no se puede comparar con el de Greenspan en su punto máximo. Alguien que le había pagado a Crowe 10,000 dólares por una pintura de Greenspan le pidió que pintara a Bernanke. Pero sólo quiere pagarle 5,000 dólares, señala la pintora.

"Esa sí es una rebaja salarial importante", dice Crowe.



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