Internacional - Política

Egipto debe discutir las "orientaciones" políticas del futuro presidente

2011-02-09

Criticando las "injerencias extranjeras" en los asuntos egipcios, sin citar ningún país,...

El Cairo. (AFP) - Egipto debe discutir las "orientaciones" políticas de su futuro jefe del Estado, afirmó este martes el vicepresidente Omar Suleimán, en un momento en que el presidente Hosni Mubarak es blanco de un movimiento de contestación sin precedentes.

"El presidente Mubarak es favorable a un verdadero traspaso del poder, no hay ningún problema", indicó Suleimán en un encuentro con los redactores jefe de la prensa gubernamental.

Presionado por la calle, el presidente Mubarak anunció el 1 de febrero que no se presentará candidato para un sexto mandato en septiembre.

"Pero", añadió, "se trata de pensar en el futuro de Egipto, y en el que va a conducir (al país) hacia el futuro, no en su persona, sino en sus cualificaciones y orientaciones" políticas, un mensaje que parece apuntar a los jóvenes y a los Hermanos Musulmanes, primera fuerza de la oposición.

"La revolución de los jóvenes tiene sus lados positivos, pero hay que poner cuidado para no empantanarse con sus aspectos negativos", advirtió el vicepresidente.

"El diálogo y la comprensión son la primera manera de obtener la estabilidad en el país y salir de la crisis pacíficamente, con un programa de pasos continuos para solucionar todos los problemas", añadió, citado por los medios oficiales.

"La segunda manera, alternativa, sería un golpe de Estado y queremos evitar eso", añadió, según la agencia MENA.

El Gobierno seguirá hablando con las facciones políticas y los jóvenes manifestantes, añadió, y afirmó que "no habrá final del régimen, ni un golpe de Estado, porque eso significaría el caos".

El vicepresidente advirtió asimismo contra llamamientos a la "desobediencia civil" por estimar dichas iniciativas "extremadamente peligrosas para la sociedad". "No lo toleraremos", insistió.

La contestación contra el presidente Mubarak se intensificó este martes con el desfile de cientos de miles de personas en El Cairo y en provincias, las manifestaciones más importantes desde el principio del movimiento el 25 de enero.

Criticando las "injerencias extranjeras" en los asuntos egipcios, sin citar ningún país, Suleimán subrayó que "las presiones nunca serán benéficas para la sociedad, más bien una invitación a un caos mayor".

"Estamos convencidos de que Egipto está en la mira. Para ellos, lo que ocurre es una ocasión no de cambio, sino (...) para debilitar a Egipto y sembrar un caos que sólo Dios sabe cuando acabará", prosiguió.

Acusó asimismo sin nombrarlos a "elementos que suministran armas y amenazan la seguridad nacional en el Norte-Sinaí", donde se han multiplicado los ataques contra los símbolos del Estado estas dos últimas semanas.

Interrogado sobre una posible estancia del presidente Mubarak en Alemania, Suleimán afirmó que se encuentra "muy bien de salud y no pasó ningún acuerdo con (la canciller alemana Angela) Merkel".

Según el semanario alemán Der Spiegel, el "rais" egipcio podría someterse pronto a "un chequeo médico prolongado" en Alemania. "Se trata de una injerencia flagrante en nuestros asuntos internos", comentó Suleimán.



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