Internacional - Política

Exigen la dimisión de presidente alemán por presiones a la prensa

2012-01-03

Al ser rechazada su demanda, Wulff dejó un enérgico mensaje en el contestador del celular de Kai...

BERLÍN, (AFP) - El presidente alemán, Christian Wulff, aliado de la jefa de gobierno Angela Merkel, se enfrenta este martes a peticiones para que dimita tras haber tratado de intimidar a periodistas para que no se publicara en la prensa un engorroso asunto privado.

El caso se remonta al 12 de diciembre cuando el diario Bild, considerado como la publicación más poderosa en Europa con 12 millones de lectores, anunció a Wulff que iba a publicar una información sobre la obtención por su parte de un crédito en condiciones muy ventajosas de una pareja de ricos empresarios.

Wulff habría llamado inmediatamente al accionista mayoritario de la empresa editora de Bild, Friede Springer, y al presidente del directorio del grupo, Mathias Döpfner, para pedirles su intervención y detener la publicación de la noticia.

Al ser rechazada su demanda, Wulff dejó un enérgico mensaje en el contestador del celular de Kai Diekmann, jefe de la redacción del diario, amenazándole con llevar a los tribunales al autor de la noticia.

Según Kohler, el presidente aceptó dar su versión de los hechos antes de retractarse, justo antes del cierre del diario.

Diversos medios alemanes, como el Financial Times Deutschland, el Hamburger Abendblatt y el Süddeutsche Zeitung, coincidieron en señalar la ingenuidad de Wulff y en que una persona que actuó de esta manera "no puede seguir siendo presidente".

Más que por las condiciones de obtención del crédito, la prensa le reprocha que en febrero de 2010, ante el Parlamento regional de Baja-Sajonia, Wulff negó tener relaciones con esos empresarios.

Poco antes de Navidad, Wulff pidió excusas y, el lunes, su portavoz reafirmó su compromiso con la libertad de prensa.

La clase política se ha mostrado prudente hasta ahora, contentándose con reclamar explicaciones, pero miembros de su misma formación, el Partido Demócrata Cristiano (CDU), no hicieron nada por defenderle.

Para algunos, la suerte de Wulff depende de Merkel, quien en junio de 2010 impuso con dificultades su elección para el puesto, de carácter honorífico pero con una gran autoridad moral, en sustitución de Horst Köhler.

Köhler, otro aliado de la canciller, fue forzado a dimitir tras la polémica suscitada por una entrevista en la que pareció justificar la intervención alemana en Afganistán por la defensa de los intereses económicos alemanes.



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