Internacional - Política

Turcos ven acción mundial por Siria; Homs se desangra

2012-02-09

Ahmet Davutoglu indicó que Turquía antes veía a Assad como un aliado valioso pero ahora pide su...

Por Khaled Yacoub Oweis, Reuters

AMAN - El Ejército sirio atacó la ciudad rebelde de Homs el miércoles, mientras Turquía buscaba una acción internacional para proteger a los civiles de su ex aliado, el presidente Bashar al-Assad, aunque seguramente se enfrentará con un rechazo de Rusia y China.

Otras decenas de personas murieron durante el día, según la oposición, acelerando una campaña diplomática mundial cuyo resultado es incierto. Algunos compararon la masacre en Homs con el asedio a Bengasi, en Libia, que provocó la intervención de Occidente el año pasado.

"He visto familias enteras asesinadas esta semana", dijo un activista llamado Ahmed a Reuters desde Homs, escenario de una de las peores matanzas del Gobierno en los 11 meses de revuelta contra Assad. "Ahora me siento como si estuviera esperando a ser el próximo en morir", agregó el contador de 28 años.

El ministro de Relaciones Exteriores turco, Ahmet Davutoglu, indicó a Reuters antes de volar a Washington que Turquía, que antes veía a Assad como un aliado valioso pero ahora pide su renuncia, ya no podía quedar al margen y quería organizar una cumbre internacional para ayudar a poner fin a la masacre y suministrar asistencia.

"Ya no alcanza con ser observador", aseguró. "Es hora de enviar un mensaje fuerte al pueblo sirio de que estamos con ellos", agregó, aunque se negó a detallar qué tipo de acción podrían considerar Turquía y sus aliados.

Los medios estatales culparon a "terroristas" apoyados desde el extranjero por la muerte de 30 efectivos de seguridad el martes y una explosión que incendió una refinería.

"Toda la comunidad internacional debe trabajar junta para ayudar", dijo Davutoglu. "Sobre todo a aquellos que ni siquiera pueden cruzar de una calle a la otra en Homs. Hay fotos de niños corriendo de casa en casa bajo ataques de artillería (...) No pueden continuar con estos métodos de opresión", añadió.

La posición de Siria en el corazón de Oriente Medio, su alianza con Irán y su componente religioso y étnico mixto generaron un rechazo al tipo de acción militar emprendida para derrocar al líder libio Muammar Gaddafi.

Las demandas más viables serían formar pasillos humanitarios y de evacuación o acuerdos de alto al fuego dentro de Siria.

La Casa Blanca dijo el miércoles que Estados Unidos espera reunirse en breve con sus aliados para considerar cómo detener la violencia y suministrar ayuda, aunque repitió que no consideraba activamente una intervención militar.

"Nunca descartamos nada en una situación como ésta. Pero buscamos un camino que incluya el aislamiento y la presión sobre el régimen de Assad para que termine con la horrorosa matanza de su propio pueblo", dijo el secretario de prensa de la Casa Blanca, Jay Carney.

RECHAZO DE RUSIA

Rusia y China fueron duramente condenados por Estados Unidos, las potencias europeas y otros gobiernos árabes cuando vetaron una resolución en el Consejo de Seguridad de la ONU que exigía la renuncia de Assad.

Putin expresó que Rusia desconfiaba de los motivos de Occidente en Siria: "Por supuesto condenamos toda la violencia cualquiera sea su fuente, pero uno no puede actuar como un elefante en una cristalería", indicó a líderes religiosos sirios.

"Un culto a la violencia se ha tomado el frente de los asuntos internacionales en la última década", agregó.

Aún es incierto qué podría hacer Turquía, miembro de la OTAN y ascendente potencia musulmana en la región, para convencer a Moscú de que acepte una iniciativa internacional junto a las potencias regionales y mundiales que se alinearon con los rebeldes contra Assad.

El primer ministro turco Tayyip Erdogan, que describió el veto ruso-chino el fin de semana como un "fiasco", llamó por teléfono al presidente saliente de Rusia, Dmitry Medvedev, y luego emitió un comunicado repitiendo que Assad había perdido "legitimidad".

El Kremlin indicó que Medvedev comunicó a Erdogan que la búsqueda de una solución debía continuar, incluyendo en el Consejo de Seguridad, pero que una intervención extranjera no era una opción.

En una conversación con el presidente francés, Nicolas Sarkozy, el mandatario ruso pidió que los países occidentales evitaran "medidas apresuradas, unilaterales" hacia Siria y afirmó que la posición de la comunidad internacional debía ser "equilibrada y objetiva".

La acometida en Homs no ha cesado. Milicias pro Assad mataron a tiros a al menos 20 civiles en Homs cuando entraron en sus casas en las afueras de áreas dominadas por la oposición durante la noche, dijo el Observatorio Sirio para Derechos Humanos.

Rami Abdelrahman, que encabeza el Observatorio con sede en Reino Unido, dijo a Reuters que las víctimas desarmadas eran una familia de cinco miembros, otra de siete y una de ocho.

La cifra de muertos llegó a más de 100, según activistas, un número que no pudo ser verificado de forma independiente.

Hablando por teléfono satelital desde el asediado barrio de Bab Amro, el activista Hussein Nader dijo que el bombardeo había disminuido por la noche, pero que los tanques se acercaron más al distrito, donde sus 30,000 habitantes están sin agua, electricidad y teléfono desde hace días.

Agregó que los ataques del miércoles dejaron 42 civiles muertos y que había muchos otros heridos. "Hay vecindarios en la parte este de Bab Amro que son zonas de desastre por los fuertes bombardeos, aparentemente diseñados para que pasen los tanques", explicó.

La ofensiva siguió adelante pese a la promesa de poner fin al derramamiento de sangre que el mandatario sirio hizo a Rusia.

El ministro de Relaciones Exteriores francés, Alain Juppé, rechazó el miércoles las promesas de paz sirias como una "manipulación" y afirmó que "no vamos a caer en ella".

Un grupo conocido como la Comisión General de la Revolución Siria pidió en un comunicado protección humanitaria externa y afirmó que la cifra de muertos del martes había llegado a 100.

OPOSICION DESAFIANTE

Miembros de la oposición siria, que dijeron que Lavrov no había llevado una nueva iniciativa, rechazaron las promesas de Assad de reforma al considerarlas insignificantes mientras sus hombres están matando a civiles y afirman que debe irse.

Walid al-Bunni, miembro destacado del opositor Consejo Nacional Sirio (CNS), rechazó la propuesta de diálogo de Lavrov.

"La iniciativa árabe es clara. Assad debe dimitir y los sirios luego estarán preparados para sentarse juntos en una mesa con quien quiera que le suceda para hablar de una transición democrática", dijo a Reuters el director del comité de política exterior del CNS.

En El Cairo, un representante de un Estado del Golfo Árabe en la Liga Árabe indicó a Reuters que una intervención militar, como la que respaldaron Qatar y otros países árabes en Libia, debía ser una opción: "Hay muchas alternativas y una de ellas es enviar fuerzas de paz, ya sea árabes o internacionales".

Por su parte, el secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki-moon, dijo el miércoles que el jefe de la Liga Árabe le informó que pretendía revivir una misión de observadores en Siria, que colapsó en medio de acusaciones de que Damasco no estaba cooperando.

Nabil Elaraby solicitó la ayuda de la ONU para el proyecto durante una conversación telefónica el martes, dijo Ban a periodistas después de dirigirse al Consejo de Seguridad del organismo sobre una visita que acaba de realizar a Oriente Medio.

Elaraby propuso una misión de observadores conjunta entre la ONU y la Liga Árabe, incluyendo un enviado especial, para Siria. Ban dijo que la ONU estaba lista para ayudar, pero que no se había tomado una decisión.



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