Internacional - Política

Romney aún es el favorito republicano en EU, pero debe ganar

2012-02-09

Las derrotas de Romney tuvieron en común la baja participación de los votantes y reavivaron las...

Por John Whitesides y Sam Youngman, Reuters

WASHINGTON - Muchos republicanos de Estados Unidos están cada vez más preocupados por el desempeño de su favorito para la candidatura presidencial Mitt Romney pero, al menos por ahora, nadie entró en pánico.

Sin embargo, eso podría cambiar rápidamente si no revierte la derrota que sufrió en tres estados frente a Rick Santorum ganando en Arizona y Michigan el 28 de febrero. Otra de las grandes pruebas será el "Súper Martes" del 6 de marzo, donde se llevarán a cabo 10 votaciones.

Las derrotas de Romney el martes -por 5 puntos porcentuales en Colorado y por aplastantes márgenes de 20 en Misuri y 28 en Minesota- tuvieron en común la baja participación de los votantes y reavivaron las dudas en torno a su capacidad de inspirar a los republicanos conservadores.

Este sector desconfía de él debido a sus posiciones durante su mandato como gobernador en el liberal estado de Massachusetts.

La aparente falta de entusiasmo, reconocen los estrategas republicanos, también fomentó interrogantes en torno a su atractivo entre los votantes independientes en una potencial carrera contra el presidente demócrata Barack Obama en los comicios del 6 de noviembre.

Otra caída, agregan, podría hacer que muchos en la dirigencia del partido reconsideren su apoyo a Romney, confirmando sus dudas iniciales.

"Una derrota de Romney en Arizona podría provocar alarma", dijo el republicano Dan Schnur, colaborador de John McCain durante su carrera a la nominación en el 2000. "Un fracaso en Michigan", donde el padre de Romney fue ejecutivo y gobernador, "crearía un pánico total".

Una pregunta clave para los republicanos es: Si no es Romney, incluso un Romney debilitado, ¿quién otro podría ser el nominado del partido?

Romney aún sigue siendo considerado el favorito para ganar la nominación republicana, en parte por las dudas que generan sus tres rivales -Santorum, Newt Gingrich y Ron Paul- acerca de su capacidad para ganar una elección nacional.

Santorum, ex senador por Pensilvania, es un estricto conservador que se opone al aborto y al matrimonio homosexual y cuya lucrativa carrera como consultor en Washington recién ahora está siendo atacada por Romney.

Sectores cercanos a Romney publicaron avisos donde cuestionaron a Gingrich, ex presidente de la Cámara de Representantes, por violaciones éticas en el Congreso y por su trabajo como consultor de la gigante hipotecaria Freddie Mac, donde tenía un salario de 25,000 dólares al mes.

Paul, congresista de Texas de tendencia libertaria, tiene un núcleo leal de seguidores. Pero su apoyo es limitado incluso dentro del Partido Republicano, en parte por su propuesta de reducir dramáticamente el rol de Estados Unidos a nivel internacional y su presencia militar en el exterior.

Para Romney, la fórmula para despejar las dudas en torno a su candidatura es simple: ganar más estados.

"Cuando hay preocupaciones sobre un candidato, el único modo de aliviarlas es ganando", dijo Schnur. "No hay nada malo con Mitt Romney que una victoria en un estado clave como Ohio no pueda curar", enfatizó.



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