Religión

No me siento un ladrón: ex mayordomo del Papa

2012-10-06

Por ello solicitó degradar la imputación de robo a "apropiación indebida", con lo cual el...

Por Andrés Beltramo Alvarez. Corresponsal, Notimex

Ciudad del Vaticano - El ex mayordomo papal, Paolo Gabriele, declaró hoy no sentirse un ladrón y haber actuado "por exclusivo amor a la Iglesia" en el robo y la filtración a la prensa de documentos confidenciales propiedad de Benedicto XVI.

En su última declaración durante el "juicio del siglo", el proceso que conducen los tribunales vaticanos en su contra por el delito de "robo agravado", respondió con una breve frase a la pregunta Giuseppe Dalla Torre, presidente del jurado compuesto por tres magistrados.

"La cosa que siento fuerte dentro de mí es la convicción de haber actuado por exclusivo amor, diría visceral, a la Iglesia de Cristo y a su jefe visible. Si lo debo repetir no me siento un ladrón", dijo el ex ayudante de cámara del obispo de Roma.

La cuarta y conclusiva audiencia del juicio tuvo lugar en el edificio del tribunal civil del Estado de la Ciudad del Vaticano. Comenzó a las 09:10 hora local (07:10 GMT) y duró poco más de una hora; se centró en los alegatos conclusivos.

El primero en hablar fue el "promotor de justicia" (fiscal), Nicola Picardi, quien hizo un resumen de todo el caso, sostuvo que durante las investigaciones no se descubrieron pruebas concretas de la existencia de cómplices en el actuar del mayordomo.

Al finalizar su discurso, de unos 40 minutos, pidió para el imputado una pena de tres años de prisión sumada a una prohibición de por vida para trabajar en oficinas del Vaticano pero "sólo aquellas donde se tomen decisiones o se maneje poder".

Luego tocó el turno a la abogada defensora, Cristiana Arru, quien aseveró que su representado nunca pretendió actuar con maldad, no organizó un complot, manejaba nornalmente los documentos de los cuales poseía copia y, por lo tanto, el delito de robo no persistió.

"De las actas se advierte que Gabriele tuvo la voluntad de ayudar y no dañar a la Iglesia. Sostenía que el Papa no estaba informado de algunos hechos, tuvo altos motivos morales. Cometió actos condenables e ilícitos, pero su motivación espero que algún día será reconocida y premiada", ponderó.

Por ello solicitó degradar la imputación de robo a "apropiación indebida", con lo cual el ex mayordomo no debería afrontar una pena de cárcel. Inmediatamente después los tres jueces se retiraron a deliberar, para decidir la sentencia.



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