Sabias Que

El Escudo del papa

2013-03-22

Esto se realiza con gestos variados. Aquí tiene un campo muy abierto la originalidad de un...

Autor: Julio Sáinz Torres

 ELEGIDO EN MISERICORDIA

Me ha gustado el escudo del Papa. Lo he contemplado con cierto detenimiento y estas son mis impresiones.

Sentido eclesial en la mitra y las llaves. Como Sucesor d Pedro, su principal preocupación es trasmitir íntegro el depósito de la fe.

Esto se realiza con gestos variados. Aquí tiene un campo muy abierto la originalidad de un Papa. Los gestos que  vemos en el Papa Francisco son significativos. No solo por su sentido personal, sino porque, sin duda serán contagiosos. Todos tenemos que examinar nuestra conciencia  para detectar cuantos perifollos nos sobran en la vivencia sincera de la fe. Lo clásico no está reñido con lo austero, lo pobre y lo sincero.

Un campo enorme azul y abierto. Los símbolos no ahogan el espacio. Lo católico es nuestro horizonte. No tiene límites. Siempre va más lejos de lo que abarca nuestra mirada. Como cuando se contempla Castilla desde la Mujer Muerta. Castilla continúa más allá de lo que perciben  nuestros ojos.

Anagrama de Jesús. En el centro, como Dios manda. Caminamos hacia el Padre fijos los ojos en Jesucristo con la fuerza del Espíritu Santo. Los jesuitas aumentaron esta corriente de espiritualidad clásica en siglo de oro español con los Ejercicios. Todos los grandes autores están centrados en Jesucristo. Su humanidad es mediación salvadora.

La Estrella. Ya san Bernardo lo había indicado: Mira la Estrella e invoca a María.

La compañía ha puesto siempre de relieve su cariño a la Virgen Madre. Desde la invocación a la Virgen de la Strada, Virgen del Camino, donde acudían los primeros jesuitas, comenzando por san Ignacio.

Sus Congregaciones Marianas han sembrado en millones de jóvenes un cariño entrañable a a la virgen Madre. Sin duda el Papa Francisco lo ha vivido así en su juventud y no olvidó al recibir el episcopado y el gobierno de la Iglesia.

Los nardos. Significan su cariño por San José. En Ávila las Carmelitas Descalzas de la Encarnación bajaron corriendo a la Iglesia. Los huesos de Teresa de Jesús volteaban en la hurna sepulcral de pura alegría. Un Papa había colocado a su Padre San José en su escudo. Bien conoce ella lo bien que custodia a sus Monjas.

Al P. Enrique Llamas, ilustre Carmelita Descalzo, le dio un vuelco el corazón. Lleva toda la vida clamando por la teología de San José. P. Enrique esto va en serio. Cuando se siembra con amor y con verdad, se puede recolectar una cosecha espléndida. Espero que este detalle del Papa Francisco le anime a proseguir el camino comenzado y seguido con tanto amor.
   
Como veis, el Papa acentúa lo esencial de la fe. Luego vendrán las devociones particulares, que sin duda él también tiene. Como tú y como yo.



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