Internacional - Población

Miles marchan contra el Gobierno en Venezuela pese a feriado de Carnaval

2014-03-02

Personas de todas las edades caminaron en la soleada mañana del domingo hasta una plaza...

Por Girish Gupta y Esteban Israel

Caracas (Reuters) - Miles de personas marcharon el domingo en Caracas contra el presidente socialista Nicolás Maduro, manteniéndose en las calles pese a una campaña del Gobierno para que los venezolanos se fueran a la playa durante el feriado de Carnaval.

Personas de todas las edades caminaron en la soleada mañana del domingo hasta una plaza ubicada en un barrio de clase media alta del este de Caracas, bastión de la oposición.

"Nosotros no tenemos nada que celebrar en la playa", dijo Carlos Torres, un ingeniero de 34 años que marchaba vestido de blanco de pies a cabeza.

"Salir a vacacionar realmente es como darle la razón (al Gobierno) de que todo está en calma y todo está bien, cuando realmente no nos sentimos así", añadió.

Los manifestantes culpan a Maduro por el deterioro de la economía, los estantes vacíos en los supermercados y la violencia fuera de control en la nación con las mayores reservas de petróleo del mundo. Algunos piden su renuncia.

Al menos 17 personas murieron en choques entre manifestantes, fuerzas de seguridad y grupos armados durante las protestas del último mes, las más violentas en una década en Venezuela.

Como ocurre casi todos los días, en la tarde del domingo cientos de estudiantes opositores levantaron barricadas en los alrededores de la plaza Altamira del este de Caracas y trataron de bloquear una carretera cercana.

Tropas antidisturbios les bloquearon el paso, lanzando gases lacrimógenos para dispersarlos. Los manifestantes les arrojaron piedras y cócteles molotov.

"Queremos hacer que la calle siga prendida", dijo Eduardo, un estudiante de ciencias de la comunicación de 22 años que se protegía del gas con una máscara de pintor. "Si las protestas son pacíficas la gente se termina cansando. El hecho de que nos repriman da motivo para que la gente vuelva otra vez mañana".

Si bien las protestas representan el mayor desafío enfrentado por Maduro desde que llegó al poder hace casi 11 meses, nada indica que el descontento amenace la estabilidad de su Gobierno como ocurrió en Ucrania.

Venezuela está dividida en dos. La mitad de sus 29 millones de habitantes aplaude los programas sociales del fallecido presidente Hugo Chávez, el mentor de Maduro que usó la renta petrolera para sacar a millones de personas de la pobreza.

Pero la otra mitad acusa al Gobierno de dilapidar la riqueza de Venezuela, donde hoy faltan productos básicos como la leche y el papel higiénico, la inflación anual ronda el 60 por ciento y sus calles tienen índices de violencia de una zona de guerra.

"CANCER SOCIAL"

Maduro acusa a la oposición de intentar sembrar el caos para provocar un golpe de Estado, repitiendo el guión que llevó en el 2002 al breve derrocamiento del fallecido presidente Hugo Chávez, su mentor político.

El ministro de Turismo, Andrés Izarra, dijo que los manifestantes recurrían a la violencia por desesperación.

"Este cáncer social que es la violencia de algunos desadaptados de grupos fascistas (...) los propios anticuerpos sociales los van aislando, rechazando hasta que queden eliminados", dijo a la televisión estatal VTV.

Maduro extendió el feriado de Carnaval e invitó a los venezolanos aprovechar para ir a la playa, en un aparente intento por bajar la tensión.

Mientras los opositores marchaban, la televisión estatal venezolana transmitía en directo imágenes de bañistas bailando salsa y practicando deportes en las playas caribeñas del norte del país.

En la tarde del domingo, el presidente apareció en uno de los subsidiados mercados de alimentos montados por el Gobierno para el Carnaval.

"Ha vencido la felicidad y la paz", dijo. "Venezuela está en paz y Venezuela está disfrutando en las playas y los ríos".

La semana pasada invitó a opositores, empresarios y líderes religiosos a un "diálogo de paz" en el Palacio de Miraflores, la sede del gobierno. Pero el principal líder de la oposición, Henrique Capriles, boicoteó la iniciativa por considerarla un montaje.

Los adversarios de Maduro lanzaron en Twitter la campaña #OscarsforVenezuela, en un intento por convencer a estrellas de Hollywood como Leonardo Dicaprio y Penélope Cruz que denuncien la represión en Venezuela durante la ceremonia de entrega de los Premios Oscar en la noche del domingo.

Celebridades como Madonna y Cher han usado en los últimos días la red social para criticar al Gobierno venezolano por lo que consideran como un excesivo uso de la fuerza contra los manifestantes.



EEM

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