Mensajería

Los peligros del fundamentalismo y del globalismo

2015-12-22

Vemos siempre con facilidad, que la culpa la tienen los otros, y no somos capaces de ver la parte...



Por: Antoni Pedragosa


Para el futuro de la democracia es tan peligroso el integrismo fundamentalista como el globalismo capitalista

Con frecuencia hay evidencias que nos pasan desapercibidas. Para el futuro de la democracia es tan peligroso el “integrismo fundamentalista” como el “globalismo capitalista”. Tanto el uno como el otro tienen una cosa en común: el desprecio de los derechos civiles de la ciudadanía. Recuerdo las palabras que Nelson Mandela pronunció en la sede de la ONU, que tuvieron un carácter profético, al decir: “No hay peor sistema para garantizar la paz y la seguridad mundial, que un proyecto imperial de dominio, porqué siempre traerá una mayor inseguridad y más riesgo de terrorismo.” En los momentos actuales, vemos como se ha cumplido esta predicción y somos conscientes que este riesgo terrorista, puede hacer acto de presencia en cualquier lugar.  De lo que no estamos tan conscientes, es de ver cuáles son las causas que lo han propiciado. Vemos siempre con facilidad, que la culpa la tienen los otros, y no somos capaces de ver la parte de culpa que tenemos. La mayor parte de nuestro bienestar, se ha hecho a costa del malestar de otros países. Esto es un hecho evidente que deja en los perjudicados, unas heridas difíciles de sanar.

Un grupo de estudiantes, organizó en un centro cívico, un encuentro con un grupo de inmigrantes jóvenes, que explicaron su experiencia de pobreza en sus países, teniendo en cuenta que los abundantes recursos de estos países, eran explotados por Bélgica, Holanda, Reino Unido y Francia. Estos jóvenes inmigrantes, decían con razón, que Occidente no hará nunca un reconocimiento de culpa de las injusticias cometidas en África. No podemos seguir haciendo política, de una forma tan primitiva. La política del futuro, tendrá que cambiar de objetivos. Solo se podrá dar el nombre de política, a la que trabaje decididamente por el bien común, donde impere el diálogo y la cooperación, y se considere la fraternidad como una herramienta de acción política.



JMRS