Internacional - Política

Santos espera que el Nobel lleve el acuerdo de paz a la recta final en Colombia

2016-12-11

“La guerra que causó tanto sufrimiento y angustia a nuestra población, a lo largo y ancho de nuestro bello país, ha terminado”, dijo el mandatario de 65 años en una ceremonia a la que asistieron víctimas del conflicto. “Lo imposible puede ser posible”.

Kejal Vyas, The Wall Street Journal

El presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, aceptó el sábado el Premio Nobel de la Paz en Oslo, Noruega, por negociar un acuerdo con los rebeldes marxistas de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), una distinción que le da más poder a su gobierno para terminar con más de medio siglo de conflicto.

“La guerra que causó tanto sufrimiento y angustia a nuestra población, a lo largo y ancho de nuestro bello país, ha terminado”, dijo el mandatario de 65 años en una ceremonia a la que asistieron víctimas del conflicto. “Lo imposible puede ser posible”.

Después de cuatro años de negociaciones, Santos obtuvo el mes pasado la aprobación del congreso sobre el pacto con los rebeldes, unas semanas después de que en un plebiscito los votantes rechazaran por estrecho margen una versión anterior. Pero para implementar plenamente un acuerdo que otorgue a las FARC escaños en el Congreso a cambio del desarme se requiere de reformas constitucionales que deben ser debatidas y votadas por los legisladores.

Eso seguramente se demorará meses debido a la dura oposición del presidente convertido en senador, Álvaro Uribe Vélez, quien argumenta que el gobierno se está vendiendo a un grupo que muchos consideran una organización terrorista.

“Es una impunidad abierta y disfrazada”, dijo Uribe en un discurso pronunciado el viernes desde Washington, donde estaba ejerciendo presión contra el pacto.

Santos dijo que el premio le ha dado impulso para poner fin al último conflicto importante del hemisferio occidental, un esfuerzo que llamó “un rayo de esperanza” para otros países devastados por la guerra en el mundo.

“Debo confesar que esta noticia llegó como un regalo del cielo”, señaló. “En un momento en que nuestro barco parecía ir a la deriva, el Premio Nobel fue el viento de popa que nos impulsó para llegar a nuestro destino”.

De hecho, Berit Reiss-Andersen, vicepresidenta del Comité Noruego del Nobel, dijo que los miembros del comité sabían que el acuerdo de paz “estaba en peligro de colapsar y necesitaba todo el apoyo internacional que pudiera conseguir”.

El presidente podría recibir otro impulso el lunes si la Corte Constitucional de Colombia otorga a su gobierno poderes de vía rápida para aprobar reformas vitales que están en el pacto. Eso facilitaría la implementación del acuerdo de paz, que exige que las FARC se conviertan en un partido político y que el gobierno cree un tribunal especial para investigar los crímenes de guerra.

Colombia se ha polarizado cada vez más sobre el acuerdo y ha habido brotes de violencia. Las FARC han empezado a trasladar sus casi 6,000 combatientes a poblaciones predeterminadas donde, de acuerdo con el acuerdo, entregarán el próximo año sus armas a una comisión de Naciones Unidas.

Tanto los rebeldes como los partidarios del acuerdo de paz han expresado preocupación por al menos 13 activistas sociales en las zonas rurales que, según la ONU, fueron asesinados bajo circunstancias misteriosas en las últimas semanas.



JMRS