Derechos Humanos

Stavenhagen, premio DD.HH. en México por su gran defensa de pueblos indígena

2016-12-12

"Combatió lo que él denominaba los mitos sobre el llamado problema indígena, que nos acompañan...

 

México, 12 dic (EFE).- El sociólogo y antropólogo Rodolfo Stavenhagen recibió hoy de manera póstuma el Premio Nacional de Derechos Humanos 2016 de México por su incansable labor en la defensa de los pueblos originarios y la lucha contra los mitos que rodean la cuestión indígena.

"Combatió lo que él denominaba los mitos sobre el llamado problema indígena, que nos acompañan desde hace medio milenio", dijo el mandatario mexicano, Enrique Peña Nieto, al hacer entrega de este reconocimiento a su viuda, Elia del Carmen Gutiérrez.

El sociólogo y antropólogo Stavenhagen (Fráncfort, Alemania, 1932-Cuernavaca, 2016) falleció en noviembre pasado, y poco después se dio a conocer que recibiría este galardón.

Peña Nieto afirmó este lunes que Stavenhagen dedicó su vida a la defensa de los pueblos originarios "de México y del mundo" y habló de su arribo al país en 1940 huyendo de la Alemania nazi.

"Se enamoró de nuestra enorme riqueza multiétnica", y ello lo llevó a estudiar Sociología en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), una maestría en Antropología Social y el doctorado en Sociología en la Universidad de París.

Peña Nieto dijo que el académico, que en 1997 obtuvo el Premio Nacional de Ciencias y Arte, fue determinante para construir una política de Estado que respete a los más de 15 millones de indígenas de la nación e impulse programas dedicados a mejorar sus condiciones.

En su turno de palabra, el titular de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), Luis Raúl González Pérez, definió al sociólogo como un "formador de pensamiento y personas" que trabajó para mejorar la situación de los "grupos más vulnerables".

Además, agradeció la mención honorífica otorgada a la presidenta del Museo Memoria y Tolerancia, Sharon Zaga, por "implementar valores de convivencia" y fomentar la tolerancia entre personas de todas las edades.

La viuda de Stavenhagen describió a su esposo, con el que compartió 34 años, como un "defensor incansable de los derechos humanos", una labor que lo llevó a ser docente en la UNAM y profesor invitado en las universidades de Harvard y Stanford, entre otras.

También a publicar una vasta obra con emblemáticos títulos como "Siete tesis equivocadas sobre América Latina" y a ser de 2001 a 2008 el primer relator especial de la ONU de los derechos de los pueblos indígenas.

A pesar del carácter institucional del acto, este estuvo salpicado de múltiples referencias a la actualidad.

González Pérez se llevó varios aplausos al confrontar a Peña Nieto con el 2016, uno de los años "más dramáticos y violentos" que se recuerdan por las "huellas nocivas" de la criminalidad, que impacta en la protección de los derechos humanos.

Consideró "urgente" mejorar la seguridad en ciertas regiones del país, ello sin que las autoridades vulneren los derechos humanos y erradicando la percepción de "impunidad y corrupción" que impera en la nación.

También criticó que desde la sociedad civil se empiece a elogiar a "quien toma la justicia" por su mano, ello en referencia a la reciente muerte de varios supuestos ladrones a manos de civiles armados.

Por último, avivó el debate abierto en días recientes sobre la presencia de las Fuerzas Armadas en las calles desde hace una década para hacer labores de seguridad pública.

El titular de la CNDH instó a que los militares vuelvan a los cuarteles cuando la situación "lo permita", y apostó por una "ruta gradual y verificable" para que la seguridad regrese a manos de instituciones civiles.

A su vez, Peña Nieto expresó su respaldo a una eventual "actualización del marco legal que permita regular la actuación" de las Fuerzas Armadas.

Apenas la semana pasada dijo que soldados y marinos estaban dispuestos a seguir apoyando en las labores de seguridad pública.

El presidente respondía así al ministro de Defensa, Salvador Cienfuegos, quien en días pasados defendió el regreso de las tropas a los cuarteles al considerar que no están "a gusto" en las calles y se está "desnaturalizado" su labor.

Este fin de semana se cumplió una década del inicio de la llamada guerra contra las drogas del exgobernante Felipe Calderón (2006-2012), una medida que supuso la salida a la calle de los militares y que ha sido muy cuestionada por el elevado número de fallecidos y desaparecidos que arrastra el país.

México cerró 2015 con 27.887 desaparecidos registrados oficialmente, y sumó más de 152,000 asesinatos entre diciembre de 2006 y finales del pasado año.



JMRS