Nacional - Seguridad y Justicia

La guerra contra el narco exacerbó la violencia machista en México

2017-01-01

La curva de la violencia machista tiene su punto más alto en el periodo de la guerra contra el...

Ángel Plascencia, El País

La curva de la violencia machista tiene su punto más alto en el periodo de la guerra contra el narcotráfico en México: la tasa de defunciones femeninas con presunción de homicidio ha registrado sus niveles más elevados desde 2008 cuando llegó a 2,5 por cada 100,000 mujeres para dispararse a 4,6 en 2012 y pasar a 3,7 en 2014. México nunca volvió a ser igual que en los 90 y 2000 cuando la tasa no alcanzaba los tres homicidios por cada 10,000 mujeres.

Para Ignacio Lozano Verduzco, académico de la Universidad Pedagógica Nacional y especialista en estudios de género y masculinidades, no es casualidad que, en una dinámica de exacerbación de la violencia y el machismo como la de la guerra contra el narco, haya un mayor número de mujeres violentadas y asesinadas: “La cultura del narco y todo el negocio y la economía que eso implica ha permitido que los hombres que están en esta forma de vida hagan más evidente su lugar como hombres. Creo que eso lo podemos ver en las letras y los videos de los narcocorridos, y en la forma tan violenta que tienen de asesinar, de mutilar, de hacer su negocio”, menciona el profesor.

"Los delitos de violencia contra las mujeres son un componente más dentro de todas estas cosas que puedes hacer como narco o como hijo de narco", dice Elsa Jiménez, profesora del ITESO

Organizaciones civiles que trabajan en temas de violencia de género como Alternativas Pacíficas de Monterrey, Nuevo León, tienen estimaciones sobre los efectos de este periodo de violencia en las agresiones contra las mujeres: en 2016 han atendido más de 400 casos de mujeres que sufren violencia doméstica en Monterrey de los cuales entre el 10% y 15% están vinculados con delincuencia organizada o trata. El empoderamiento de las policías y los militares también tuvo sus efectos: en un 30% o 40% de los casos que atienden, el agresor ha sido un funcionario público, ya sea un militar, un policía o un agente del Ministerio Público, según menciona Laura Villarreal, responsable de proyectos sociales de la organización.

“Los delitos de violencia contra las mujeres son un componente más dentro de todas estas cosas que puedes hacer como narco o como hijo de narco. La forma en la que se están asesinando a estas mujeres ha cambiado: cada vez se usan más armas de fuego, cada vez los asesinatos se hacen con más saña”, dice Elsa Ivette Jiménez Valdés, profesora del ITESO en Guadalajara y autora del estudio Mujeres, narco y violencia: resultados de una guerra fallida.

“En el 2007 habíamos tenido 32 casos de mujeres asesinadas en Ciudad Juárez, cuando llega la guerra contra el narcotráfico que es una isla de terror mueren 132”, menciona Julia Monarrez Fragoso, investigadora del Colegio de la Frontera Norte en Ciudad Juárez, la urbe que encendió alertas a nivel internacional por sus altos índices de feminicidios. La académica señala que desde 1993 el número de asesinatos de mujeres en la ciudad fronteriza no había rebasado los 50, situación que cambio después de 2007, cuando los asesinatos de mujeres incrementaron también a nivel nacional.



JMRS