Internacional - Política

La supresión de la oficina de ética abre el primer enfrentamiento entre Trump y su partido

2017-01-03

La principal queja de los republicanos que ahora la aniquilan es que era muy intrusiva. Pasará a...

Amanda Mars, El País

En las elecciones de noviembre en Estados Unidos no sólo ganó Donald Trump la presidencia. El Partido Republicano logró una sólida mayoría en las dos cámaras del Capitolio, que ya han hecho valer. Ayer, las bases de ese partido en la Cámara de Representantes aprobaron por sorpresa y sin consultar con los líderes de su grupo parlamentario una enmienda con la que dejan sin atributos ni validez a la oficina independiente de ética, encargada de investigar a los legisladores.

La medida ha provocado una batalla con el presidente electo, Donald Trump, que la ha tachado de "injusta". Además, Trump lamenta que su partido no se haya fijado en otras prioridades como la reforma fiscal o la sanidad. El cambio no contaba tampoco con el apoyo del líder de la Cámara, el republicano Paul Ryan, pero aun así fue aprobado. Entrará en un paquete más amplio de medidas legislativas que se votará este martes, cuando inicie formalmente la nueva legislatura.

El Partido Demócrata creó la oficina de ética en 2008, después de una serie de escándalos de corrupción por los que tres legisladores acabaron en prisión. Esta trabajaba con un equipo propio de investigadores que, a partir de denuncias ciudadanas o reportes de prensa, podían buscar documentos y realizar entrevistas confidenciales, y hacer públicos sus resultados directamente. 

La principal queja de los republicanos que ahora la aniquilan es que era muy intrusiva. Pasará a llamarse oficina de revisión de quejas y no podrá recibir denuncias anónimas.

La demócrata Nancy Pelosi fue quien creó la oficina en atención a las quejas porque los legisladores no se vigilaban a sí mismos. Ahora, como líder de la oposición, ha acusado a los republicanos de estar eliminando el único órgano independiente encargado de supervisar sus acciones. "Evidentemente, la ética es la primera víctima del nuevo congreso republicano", ha dicho en un comunicado.

El promotor de la iniciativa, Robert W. Goodlatte, presidente del comité judicial de la cámara de representantes, la ha defendido argumentando que las modificaciones no obstaculizarán el trabajo de la oficina. "También mejora los derechos de debido proceso de las personas que son objeto de investigación, así como de los testigos llamados a declarar", ha dicho.

Este martes inicia la nueva legislatura, tras las elecciones de noviembre pasado, en la que los republicanos tendrán el control tanto del Senado como de la Cámara de Representantes y se preparan para derogar algunas de las reformas que hizo Barack Obama en cuanto a salud y regulaciones ambientales, por una agenda más conservadora.



JMRS