Nacional - Economía

La presión de Trump sobre Ford y GM golpea a México

2017-01-05

Ford contemplaba fabricar su modelo Focus, un auto pequeño, en la nueva planta mexicana. En lugar...

Por Robbie Whelan y Anthony Harrup, The Wall Street Journal

CIUDAD DE MÉXICO—La decisión de Ford Motor Co. de cancelar la construcción de una planta de ensamblaje en la ciudad industrial de San Luis Potosí, un proyecto de US$1,600 millones, tomó por sorpresa a los funcionarios mexicanos y asestó un duro golpe a uno de los principales motores de la economía del país.

Ford atribuyó la cancelación de la planta en México a una caída en la demanda de autos compactos y al optimismo por las políticas pro crecimiento de Donald Trump en Estados Unidos. Los analistas dicen que la industria automotriz es la que más tiene en juego ante la promesa del presidente electo de renegociar el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (Nafta, por sus siglas en inglés) entre EU, México y Canadá, que ha permitido a los fabricantes y sus proveedores trasladar producción a México, desde donde pueden exportar a EU sin pagar aranceles.

Ford había confirmado en diciembre a autoridades locales y regionales que seguiría adelante con la inversión mexicana, pese a ser blanco de las críticas de Trump durante la campaña.

“Nos dijeron que eran circunstancias del mercado, basado en una reducción de la cantidad de vehículos que esperan vender el próximo año”, dijo el secretario de Desarrollo Económico del estado de San Luis Potosí, Gustavo Puente Orozco. “Por supuesto que lo consideramos parte de la política de Trump”.

Ford contemplaba fabricar su modelo Focus, un auto pequeño, en la nueva planta mexicana. En lugar de ello, optó por trasladar la producción desde Michigan a una planta que posee en Hermosillo, lo que les ahorra dinero y limita la capacidad dedicada al producto.

La Secretaría de Economía de México lamentó la decisión de Ford de cancelar el proyecto y señaló que la automotriz estadounidense devolverá los gastos realizados por el estado de San Luis Potosí para facilitar la inversión.

“El crecimiento de Ford Motor Company en América del Norte, y particularmente en México, ha respondido a una estrategia de competitividad basada en cadenas globales de valor, en donde Norteamérica compite con otras regiones del mundo”, dijo el organismo en un comunicado. “Los empleos generados en México han contribuido a mantener empleos manufactureros en Estados Unidos, que de otra forma hubieran desaparecido ante la competencia asiática”.

Ford planeaba la creación de unos 2,800 empleos en la instalación de San Luis Potosí y los gobiernos estatal y municipal habían otorgado incentivos, incluyendo infraestructura y terrenos, para el proyecto.

El mensaje que Trump envió en su cuenta de Twitter en el que amenazó a General Motors Co. con la imposición de un impuesto fronterizo también generó preocupación en el empresariado de San Luis Potosí, donde GM tiene una planta de unos 2,000 empleados que inauguró hace una década. La automotriz despacha varios modelos desde sus fábricas en México a sus concesionarios en EU, pero Trump criticó un producto de bajo volumen que recién empieza a exportarse a EU “Fabrica en EU o paga un impuesto fronterizo grande”, tuiteó el presidente electo.

“GM ha estado en México durante 80 años”, dijo Puente. “Esta es la primera vez que Trump ha hablado sobre una empresa establecida en México (…) Es una gran amenaza. Tenemos que ser muy perceptivos y ver lo que hace”.

GM, la mayor automotriz de EU, está por concluir un plan de inversión de US$5,000 millones en México que comenzó en 2012 y está trasladando parte de su producción estadounidense a su vecino al sur. Alrededor de 19% de la producción de GM en América del Norte entre enero y octubre del año pasado provino de México, una cifra que supera el 13% de Ford, según la consultora WardsAuto.com.

Los acontecimientos tienen lugar en un momento crucial para la economía mexicana, que ha experimentado una desaceleración de la inversión extranjera directa en el sector manufacturero. México recibió casi US$20,000 millones en inversión extranjera directa en los primeros nueve meses de 2016, un retroceso frente a los US$25,800 millones obtenidos en igual lapso de 2015, según el banco central del país. Si otros fabricantes siguen el ejemplo de Ford, la inversión extranjera directa, que financia parte de los déficits en cuenta corriente del gobierno, se podría frenar.

La industria automotriz representa un tercio de las exportaciones mexicanas de manufacturas. La producción de autos y camionetas ascendió a 3,2 millones de unidades en los 11 primeros meses de 2016, mientras que las exportaciones no registraron grandes variaciones y se ubicaron en 2,6 millones de unidades, de las cuales unos 2 millones fueron a parar a EU

La producción de Ford en México entre enero y noviembre del año pasado alcanzó 363,400 unidades, un descenso interanual de 10%, mientras que sus exportaciones desde México cayeron 8%, a 352,000 unidades, según la Asociación Mexicana de la Industria Automotriz.

“No es lo que necesitamos para empezar el año”, dice Alonso Cervera, economista jefe para América Latina de Credit Suisse. “Lo que es particularmente nocivo es que se trata de la industria automotriz, que ha sido uno de los principales motores de crecimiento”.



JMRS