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El nuevo canciller de México: un economista que promovió la visita de Trump al país

2017-01-05

Al anunciar este cambio en su gabinete durante una conferencia de prensa, Peña Nieto dijo que le...

 


Kirk Semple, The New York Times


CIUDAD DE MÉXICO — En una jugada para mejorar la posición de su gobierno mientras se acerca la presidencia de Donald Trump, el presidente mexicano Enrique Peña Nieto nombró este miércoles como ministro de Relaciones Exteriores al hombre que renunció a su cargo anterior después de haber promovido la impopular visita de Trump a Ciudad de México el año pasado.

Este nombramiento es una resurrección política para el nuevo canciller, Luis Videgaray, hombre de confianza de larga data de Peña Nieto. Videgaray remplaza a Claudia Ruiz Massieu, quien dirigía la cartera de Relaciones Exteriores desde 2015 y quien, según reportes, se opuso a la visita de Trump en agosto.

Al anunciar este cambio en su gabinete durante una conferencia de prensa, Peña Nieto dijo que le ordenó a Videgaray, que había renunciado como ministro de Hacienda en septiembre tras la visita de Trump, “acelerar el diálogo, los contactos, para que, desde el primer día de la nueva administración (estadounidense), se puedan establecer las bases de una relación de trabajo constructiva”.

El gobierno mexicano, sin mencionar la comunidad empresarial del país, ha intentado prepararse para la administración Trump y el impacto que podría tener en todos los ámbitos de la compleja relación de Estados Unidos y México. Trump prometió renegociar o derogar el Tratado de Libre Comercio de América del Norte y adoptar una postura más severa respecto de la migración ilegal construyendo un muro a lo largo de la frontera mexicana y aumentando las deportaciones.

En los dos meses que han pasado desde la elección presidencial, Ruiz Massieu estuvo viajando de Ciudad de México a diferentes partes de Estados Unidos para reunirse con funcionarios del gobierno estadounidense y enfatizar la importancia del acuerdo comercial; asimismo, preparó al cuerpo diplomático en Estados Unidos para que responda a las amenazas migratorias de Trump.

Peña Nieto, flanqueado en la conferencia de prensa por Videgaray y por Ruiz Massieu, destacó la experiencia del primero en asuntos de finanzas y economía, particularmente su trabajo en relación con las naciones que integran el G20 como “la base fundamental para su nueva encomienda”.

Raúl Benitez Manaut, profesor de relaciones internacionales de la Universidad Nacional Autónoma de México, calificó el cambio en el gabinete como “una decisión completamente pragmática dadas las nuevas circunstancias en Estados Unidos”.

“Queda claro que el eje del diálogo bilateral pasó de temas de seguridad al comercio, lo cual es nuevo porque en el pasado este estaba saldado como uno libre de conflictos”, añadió.

Hasta su salida por la visita de Trump, Videgaray, exfinanciero de inversiones con un doctorado en Economía del Instituto Tecnológico de Massachusetts, había sido uno de las mayores figuras de poder en la administración de Peña Nieto e incluso era considerado un posible contendiente para la elección presidencial de 2018. También coordinó la campaña de Peña Nieto en 2012. Como secretario de Hacienda fue clave en los esfuerzos de Peña Nieto de impulsar una apertura en la industria petrolera de la nación, donde existía un monopolio estatal desde los años treinta, y de ajustar las industrias de telecomunicaciones y energía. Y, esencialmente, Videgaray también respaldó a Peña Nieto con la visita de Trump.

Peña Nieto defendió vigorosamente dicha visita, al afirmar que había extendido invitaciones a ambos candidatos presidenciales estadounidenses para que discutieran temas bilaterales. Trump presentó su visita como un esfuerzo por acercarse a un país al que había atacado durante la campaña.

Pero, horas después de haber dejado México, Trump dio un discurso combativo en Phoenix que reforzó muchos de los temas antimigrantes que definieron su candidatura. El episodio fue ampliamente criticado por el público mexicano y por muchos políticos, y dejó mal parado a Peña Nieto, quien vio hundirse aún más sus bajos índices de aprobación. El 7 de septiembre, tras una semana de críticas mordaces, Peña Nieto anunció la renuncia de Videgaray. Aunque no dio razones, fue entendido como un esfuerzo del presidente de dejar atrás la visita de Trump.

No obstante, ante el resultado electoral en Estados Unidos, la decisión de invitar a Trump fue vista con otros ojos e inmediatamente empezaron a circular rumores entre políticos y analistas acerca de que Peña Nieto encontraría una manera de reintegrar al gabinete a su amigo Videgaray.

No hubo ningún comentario del equipo de transición de Trump sobre el nombramiento, pero un día después de la renuncia de Videgaray en septiembre pasado, el todavía candidato dijo en Twitter: “México ha perdido a un brillante ministro de Hacienda y a un hombre maravilloso”.



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