Divagaciones de Merlín

Marina, operativos necesarios con firmeza

2017-02-23

La droga es un tumor que empieza a carcomer a un individuo y termina por marchitar a la...

Víctor Manuel Peralta Martínez

México ha estado siendo asediado por poderes fácticos tanto del exterior como internamente, dentro del último se encuentran -entre otros- la delincuencia organizada, un cáncer que a nivel nacional trastorna la armonía de sus habitantes e instituciones, genera inseguridad, propicia la desintegración al pervertir casi todos los ámbitos de la vida nacional, con intereses económicos muy altos que favorecen la corrupción e impunidad. Los cárteles de la drogas son las organizaciones que sobre salen por su forma de actuar y perpetrar sádicamente sus actividades delictivas. La droga es un tumor que empieza a carcomer a un individuo y termina por marchitar a la sociedad, es un negocio de miles de millones de dólares celosamente defendido por sus integrantes y que no tienen remordimiento de hacer lo que sea necesario paro seguir controlando.

Durante muchos años los cárteles actuaron impunemente al corromper a las instituciones de seguridad federal, estatal y municipal, pero llegó el momento en que no era posible seguir sosteniendo sus actividades, la sociedad exigió se combatiera verdaderamente, así como los Estados Unidos y diferentes instituciones internacionales, ya no solamente simular operativos que no daban ningún resultado. El Estado decidió frenar la ola de violencia y en 2009 declaró la “guerra a los cárteles de las drogas”. Como las fuerzas de seguridad pública estaban rebasadas por la delincuencia, decidió utilizar a las únicas instituciones que podían hacerlo, las Fuerzas Armadas, que no son su función, ciertamente, pero si no lo hacían ellos, no había nadie más. Como atenuante para ello, la Seguridad nacional de México estaría en peligro y el problema se tenía que resolver y utilizar la mejor defensa con que se contaba en este momento.

Los operativos empezaron con buenos resultados deteniendo a importantes capos de diferentes cárteles y disminuyendo significativamente la criminalidad, destaca el haber detenido dos veces al “Chapo Guzmán”, quien escapo mismas veces de cárceles de alta seguridad, lo que evidenció la corrupción en estas instituciones. Los operativos se extendieron a los estados más conflictivos, en donde la pasividad y contubernio de gobernadores y presidentes municipales les impiden cumplir con las obligaciones básicas del Estado, dejado en la indefensión a sus pobladores, los resultados fueron buenos, aunque  existió el daño colateral que sirvió para atacar a las FFAA. La institución que ha destacado en esta lucha es la SEMAR quien en hechos recientes operó atacando solo a la delincuencia y respetando los derechos humanos de la sociedad, como lo demostró en dos operativos seguidos en Nayarit, en el primero utilizó un helicóptero que realizó disparos para disuadir a los criminales, sin herir a personas, en el segundo enfrentamiento tampoco hubo daño colateral.

Al no existir violaciones a los derechos humanos ahora las críticas son por el exceso de fuerza mostrada por SEMAR, pero a los delincuentes se les encontró cuernos de chivo, lanza granadas y una ametralladora Barret calibre 50, diseñadas para penetrar blindajes. El Estado Mexicano tiene el monopolio de la fuerza, por lo tanto debe tener las mejores armas y suficientes para la defensa del mismo, si no es posible someter a delincuentes, que se espera de la soberanía, además debe hacerse con todas las ventajas posibles para evitar daños a su personal y para que la delincuencia sepa que el Estado sí tiene con qué enfrentarlos y ponerlos a disposición de la ley.

En las últimas encuestas la institución con mayor confianza y credibilidad es Marina, esta distinción no es obra de la casualidad, está considerada así por la capacidad que ha mostrado en los operativos que realiza: contra la delincuencia organizada, para salvaguardar la vida en la mar tanto con embarcaciones en problemas, como en costas y playas vacacionales, Plan Marina en zonas y casos de desastres naturales, Plan de contingencia ambiental, como derrames de hidrocarburos, estudios hidrográficos de costas y mares nacionales, construcción naval de buque para la Armada de México e instituciones nacionales entre otros, cumplir todas estas actividades requiere de personal altamente profesional, ético y comprometidos con México.

El operativo efectuado en Nayarit requirió primeramente de un planeamiento realizado por comandantes experimentados, que utilizaron entre otros elementos, inteligencia de SEMAR y otras instituciones nacionales, un helicóptero que cuenta con los mantenimientos en tiempo y forma y que son realizados en los talleres aeronavales por personal de Marina. Pilotos, francotiradores, personal de infantería, choferes y personal de apoyo, son capacitados en las escuelas de formación, de capacitación y adiestramiento, algunos incluso en el extranjero para su preparación profesional. También cuentan con cursos de derechos humanos.

El lema de SEMAR “Para Servir a México” se realiza en la tierra, en el aire y en el mar, su doctrina se forja en valores y principios como la disciplina que instruye al marino a seguir un código de conducta o la moral que representa la dinámica en la vida naval; El éxito de los operativos es la meta por cuya consecución los marinos ha entrado al servicio y por lo cual todos se han sometido a un arduo y riguroso entrenamiento, convencidos que están luchando por una causa digna, lo hacen con un alto sentido del deber y la firme resolución de que su causa debe triunfar.

Por lo que no es aceptable que grupos u organizaciones civiles critiquen con argumentos falsos el actuar de Marina, como lo ha hecho en repetidas ocasiones el merolico de Morena, falseando e inventando situaciones o estadísticas que no son ciertas.

También se critica que a pesar de los operativos los cárteles del narcotráfico no dan señales de debilidad ni de agotamiento o que la estrategia gubernamental no es la adecuada, es posible, pero lo que sí es un hecho es que la delincuencia organizada se encuentra inhibida, en buena parte por la actuación de SEMAR. Sí la estrategia no es la adecuada, no es su problema, ella cumple con su función y el cambio de rumbo le corresponde al poder político. Pero también es cierto que consiente que el problema empieza en otros círculos, “Marina plantea ir contra la corrupción de élites políticas” como lo señala el Almirante Vergara Ibarra en un estudio del Centro de Estudios Superiores Navales “Reconceptualizar el modelo de Seguridad Nacional a través de un modelo integrador”. Si esto se llega a dar, SEMAR estará cumpliendo verdaderamente con su función principal, ser el seguro de vida de México.



JMRS