Nacional - Política

Álvarez Icaza, candidato antisistema que va por "cambio de régimen" en México

2017-03-13

"Por primera vez en la elección federal de México (de 2018) va a haber candidaturas...

Manuel Soberanes Cobo

México, 13 mar (EFE).- Harto de "documentar la ignominia" como defensor de los derechos humanos y desdeñoso de etiquetas políticas, Emilio Álvarez Icaza tiene una meta más ambiciosa que llegar a la Presidencia de México por la vía independiente y acabar con la hegemonía de los partidos: "un cambio de régimen".

"Por primera vez en la elección federal de México (de 2018) va a haber candidaturas independientes. Y esa es la irrupción de quienes no hemos estado en la vida partidaria para mandar un claro mensaje de que las opciones que existen no nos representan", dijo Álvarez Icaza en una entrevista con Efe.

El activista, quien de 2001 a 2009 presidió la Comisión de Derechos Humanos capitalina, fue propuesto como candidato presidencial durante el lanzamiento del movimiento ciudadano "Ahora" el pasado 26 de febrero.

"Se trata de la construcción de una iniciativa colectiva. No es una sola candidatura, sino la posibilidad para muchas candidaturas" independientes a puestos de elección popular, expuso quien también fue secretario ejecutivo de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) de 2012 a 2016.

Al esbozar Álvarez Icaza los planteamientos del movimiento, un tema sobresale: el rechazo al "pacto de corrupción e impunidad" de las élites políticas.

"La clase política fabrica pobreza. El salario mínimo fijado por el Gobierno federal no cubre lo indispensable para una familia, en abierta violación a la Constitución. Los gobernadores reciben dinero para salud pero no mejoran el acceso a tratamientos y medicinas. Los políticos manipulan los programas sociales para construir clientelas electorales", manifestó.

Para combatir estas prácticas, plantea erradicar los privilegios y el "capitalismo de compadres y cuates", así como transparentar los incentivos a las cadenas productivas, priorizando a pequeños productores.

De acuerdo con este sociólogo de 51 años, la clase política también ha fallado en seguridad. "En México hemos invertido probablemente como ningún país de la región en seguridad, pero los resultados no llegan. Eso pasa esencialmente porque la seguridad está enfocada en las instituciones, no las personas", explicó.

Las instituciones de seguridad "no tienen controles ciudadanos, han sido permeadas por el delito y en algunos casos se ha generado esta condición de desesperación en que las Fuerzas Armadas sustituyen a las corporaciones policiales", lo que "lejos de ayudar contribuye a escalar la violencia".

Por ello propone "cambiar el paradigma" y rediseñar la estructura de seguridad, colocándola "al servicio de la gente".

"Vamos por un cambio de régimen. Tenemos que discutirlo y construirlo, pero lo que tenemos es inaceptable y peligroso", aseveró.

Álvarez Icaza, quien ha dirigido, fundado y colaborado en numerosas agrupaciones centradas en derechos humanos, seguridad y democracia, incluyendo el Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad, cuestionó los señalamientos en el sentido de que su candidatura restaría votos a los partidos de izquierda.

"No creo que los partidos sean dueños de los votos. La gente es dueña de su voto; de eso se trata la democracia. Lo que no he escuchado es una autocrítica, que (las formaciones) se pregunten '¿Por qué estas personas deciden salir y levantar la mano?' Porque no se sienten representadas", argumentó.

Asimismo, desestimó las etiquetas con que los políticos suelen identificarse. "Ya me cuesta trabajo distinguir quién es de izquierda y de derecha. Yo me entiendo por las causas que he abrazado en mi vida, cuya columna vertebral es luchar contra la injusticia", expuso.

En su trayectoria ha pagado los costos de su posición independiente, como en 2006 cuando sostuvo que los bloqueos viales de los seguidores del derrotado candidato presidencial Andrés Manuel López Obrador violaban los derechos de la población. "Entonces la izquierda se me vino encima", narró.

"Luego vino la discusión de los derechos de las personas LGBTI, matrimonios del mismo sexo, interrupción legal del embarazo. Consideré que eso tenía que ser empujado. Y la derecha pidió un juicio político en mi contra".

Y cuando trabajó en casos como la desaparición de los estudiantes de Ayotzinapa o la matanza de Tlatlaya, en que han sido implicadas autoridades federales, "el (gobernante Partido Revolucionario Institucional) PRI me acusó de traidor a la patria", dijo, sin contener la risa ante lo absurdo de la acusación.

Sobre las perspectivas de su movimiento, que está recabando firmas de apoyo a su candidatura, declaró convencido: "Estamos pensando en 'Ahora' claramente como una opción a tomarse en serio para irrumpir y participar".

"Ya me cansé de documentar la ignominia. Yo he visto cómo cualquier cantidad de víctimas en este país han llorado tantos años. A mí lo que me gustaría más es ver cómo la gente cambia el llanto por sonrisa. Por lo menos vamos a intentarlo", concluyó.



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