Internacional - Seguridad y Justicia

El gobierno de Trump busca relajar restricciones de la política antiterrorista de Estados Unidos

2017-03-14

También se espera que Trump apruebe una propuesta similar del Pentágono para hacer que algunas...

Charlie Savage y Eric Schmitt, The New York Times

WASHINGTON – El gobierno de Trump analiza cómo desmantelar o evadir restricciones de la era de Obama orientadas a evitar muertes de civiles por ataques con drones, incursiones de comandos y otras misiones antiterroristas fuera de zonas de guerra convencionales como Afganistán e Irak, según dijeron funcionarios familiarizados con las discusiones internas.

El presidente Donald Trump ya ha aceptado una solicitud del Pentágono para declarar “áreas activamente hostiles” en partes de tres provincias de Yemen; allí serían aplicables normas de campo de batalla menos restrictivas. Eso abrió la puerta a un ataque de equipos de operaciones especiales a finales de enero en el que perdieron la vida varios civiles, así como a la mayor serie de ataques aéreos estadounidenses contra militantes de Al Queda en Yemen, la cual comenzó hace casi dos semanas, de acuerdo con los funcionarios.

También se espera que Trump apruebe una propuesta similar del Pentágono para hacer que algunas zonas de Somalia formen parte de ese tipo de campos de batalla “activamente hostiles” durante 180 días, con lo cual se eliminarían las restricciones para ataques aéreos e incursiones dirigidos a presuntos militantes del grupo Al Shabab, vinculado con Al Qaeda.

Al interior de la Casa Blanca, la suspensión temporal de las limitaciones en partes de Yemen y Somalia es vista como una prueba mientras el gobierno considera eliminar o relajar de manera más amplia las reglas del gobierno de Obama, señalaron los funcionarios, que describieron las discusiones internas a condición de mantener su anonimato.

La posibilidad de recurrir al uso de la fuerza militar —y aceptar el riesgo de más bajas civiles— en áreas de conflicto del mundo musulmán se da mientras el gobierno de Trump está tratando de aumentar significativamente el gasto militar y de recortar el presupuesto de ayuda al extranjero y del Departamento de Estado.

Sin embargo, entre sectores del gobierno hay preocupación por esta modificación en la política gubernamental. Más de tres decenas de miembros de las instituciones de seguridad nacional de los Estados Unidos han solicitado al secretario de Defensa, Jim Mattis, mantener la trayectoria de los principios de la era de Obama para las misiones antiterroristas, pues señalaron que se debe continuar con los estándares estrictos para el uso de la fuerza en zonas de guerra no tradicionales.

En una carta que enviaron el domingo a Mattis, exfuncionarios advirtieron que “incluso una cifra pequeña de daños o muertes no intencionales de civiles —sin importar si están o no legalmente permitidos— puede provocar reveses estratégicos importantes” al aumentar la violencia por parte de grupos de militantes o provocar que socios y aliados reduzcan su colaboración con Estados Unidos.



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