Internacional - Política

Supremo israelí reconoce vínculo inalienable de palestinos de Jerusalén Este

2017-03-16

Los jueces reconocieron el estatus especial de los palestinos de Jerusalén Este y los definieron...


Jerusalén, 16 mar (EFE).- El Tribunal Supremo israelí ha reconocido un vínculo inalienable entre los palestinos de Jerusalén Este y la ciudad santa, en una sentencia sin precedentes que puede frenar al Ministerio del Interior a la hora de revocar la residencia a aquellos que la abandonan durante siete años o más.

El veredicto fue dictado el pasado martes en un recurso presentado por un palestino de esa parte de la ciudad, ocupada por Israel desde 1967, informa hoy el diario Haaretz.

Los jueces reconocieron el estatus especial de los palestinos de Jerusalén Este y los definieron como "residentes-nativos", lo que política y jurídicamente refuerza su derecho innato a estar en la ciudad y no ser despojados de la residencia bajo ninguna circunstancia.

Jerusalén es uno de los nudos gordianos del conflicto palestino-israelí y mientras los primeros exigen la devolución de la parte oriental (en cuya Ciudad Vieja se encuentran los Santos Lugares de las tres grandes religiones monoteístas, judaísmo, cristianismo e islam) como capital de su futuro estado, los segundos reclaman su indivisibilidad como capital de Israel.

Dentro de esta disputa, durante décadas los palestinos de la ciudad que viajaban al exterior por períodos prolongados se exponían a perder la residencia de forma permanente.

Ello se debe, según el Haaretz, a que la ley israelí los considera no residentes de un territorio anexionado sino emigrantes.

Israel se anexionó la parte oriental de Jerusalén por ley parlamentaria en 1980, en una medida unilateral que no fue reconocida por la comunidad internacional.

Hasta ahora, el Ministerio israelí del Interior ha despojado a 14,000 palestinos de su derecho a la residencia desde 1967 bajo distintos argumentos, y teniendo en cuenta que la jurisprudencia local establece que la residencia es revocable después de siete años de ausencia continuada.

Uno de ellos, Akram Abdeljek, de 58 años, emigró en 1983 a EU con sus padres, y cuando quiso recuperarla en 1989 la justicia israelí se lo impidió.

Hace tres años un tribunal israelí volvió a denegarle la recuperación de la residencia, y en un recurso que inicio en 2014 el Tribunal Supremo se la ha devuelto el martes.

Los jueces aceptaron los argumentos del demandante acerca de que los residentes de Jerusalén Este no son "emigrantes", sino "nativos" de pleno derecho por la circunstancia de haber nacido en la ciudad.



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