Reportajes

Rusia es un instrumento en la guerra política de Estados Unidos

2017-05-17

Cuando leo los periódicos y veo los canales de televisión occidentales en los últimos años, veo...

«Estados Unidos nunca ha utilizado el mecanismo conjunto 
que hay con Rusia para combatir los cibertaques»


(abc.es).- Para la portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia, María Zajárova, de visita en España, la supuesta injerencia de su país en las elecciones de EU, así como la noticia de que Donald Trump compartió información clasificada, responden a la utilización de Rusia como «instrumento en una guerra política». Zajárova responde, en una entrevista con ABC, a las acusaciones de ciberataques y de interferencia en las elecciones estadounidenses y francesas y aporta su punto de vista sobre la OTAN, Ucrania, España y Corea del Norte. En el frente interno, defiende la existencia de instituciones democráticas, leyes y de una sociedad civil ante a las denuncias de «deriva autoritaria» en el país.

La relación entre EU y Rusia ha pasado en unos meses de la expulsión de diplomáticos por Barack Obama al acercamiento tras la elección de Donald Trump, luego al «peor momento desde la Guerra Fría» a que se comparta información clasificada. ¿Qué relación hay realmente?

Cuando leo los periódicos y veo los canales de televisión occidentales en los últimos años, veo acusaciones a Rusia como un agresor potencial. ¿Por qué la consideran alguien peligroso? A lo largo de su historia, Rusia nunca ha sido iniciador de las guerras mundiales, nunca ha estado del lado de los agresores. Ha participado en gran cantidad de guerras, pero prácticamente en todas para defenderse: de los nómadas de Asia, las tribus europeas, Napoleón, la Alemania fascista… A nuestro país lo borraban del mapa. Acabo de ver el «Guernica» en el museo Reina Sofia: lo que pasó en Guernica ha pasado en Rusia no una vez, sino muchas. Solo en la guerra contra la Alemania fascista, perdió más de 20 millones de habitantes. La no admisión de la agresión está en nuestro ADN. Lo que más temen los rusos es una guerra, tenemos pánico a la posibilidad de la guerra. Los que dicen que Rusia es un potencial agresor, o no conocen la historia o no entienden la mentalidad rusa. Muchas veces leo las tonterías de los periodistas de que Rusia podría ser un potencial agresor. No hay un país más previsible que Rusia y vamos a hacer todo lo que sea para no admitir una guerra.

Por desgracia, en EU vemos imprevisibilidad, que es lo que nos asusta. En relación a los problemas mundiales claves, cada administración tiene su propia visión de cómo resolverlos. Eso parece una lotería. Nunca sabes lo que va a ocurrir en dos años, cuando tienen elecciones al Senado, y en otros dos, cuando tienen elecciones a la presidencia. Con la administración de Bush prácticamente estaban preparados para bombardear Irán; con la de Obama concluyeron un acuerdo y empezaron a mejorar las relaciones. Y llega la nueva administración estadounidense y dicen que es el peor acuerdo de la historia y barajan una respuesta de fuerza. Irak, Libia, Afganistán… Se puede enumerar gran cantidad de ejemplos donde una actuación de Washington totalmente impredecible puede llevar a catástrofes. Lo que queremos es una cooperación pragmática, previsible, en base al Derecho internacional.

Trump ha compartido con funcionarios rusos información clasificada. ¿Eso se va a traducir en una mejor colaboración de los dos países en Siria?

¿Considera esto una noticia?

Sí, todo el mundo lo ha considerado así.

¿Usted ha visto que los medios americanos dan las noticias con referencia a las fuentes? Esta información no está corroborada con ninguna postura oficial.

El propio Trump ha admitido que ha facilitado esa información…

Se debatía la situación en Siria y la lucha contra el terrorismo, pero se trata del intento de los medios estadounidenses de crear, de unas negociaciones constructivas, una noticia bomba. Hay que entender que hay una lucha de grupos políticos en los medios americanos después de las elecciones. Para nuestra desgracia, el tema de Rusia es un instrumento en dicha guerra. Nosotros queremos que en torno a Siria haya un diálogo constructivo con EU Rusia fue uno de los países que inició el proceso de Astaná, que va en paralelo al proceso de Ginebra. De manera activa invitamos a la parte estadounidense a participar, pero EU solo está participando a través del embajador como observador, mientras los golpes de la aviación por la coalición encabezada por EU ha perjudicado en gran medida a los procesos de Astaná y Ginebra. Todo lo hacemos abiertamente, de modo transparente. No queremos hacer nada de manera secreta, ni excluir a nadie.

¿Rusia va a seguir apoyando al régimen de Bashar al Assad pese a las revelaciones de un crematorio para la quema de miles de cadáveres y del ataque con armas químicas que a su vez desató el bombardeo de una base en Siria?

Que Rusia apoya a Assad es una simplificación incorrecta. Frecuentemente escuchamos a nuestros socios occidentales que el problema principal es que Assad está en el poder y que cuando desaparezca todo va a estar perfecto. Primero, Assad fue el mejor amigo de los países que ahora le muestran odio. A lo largo de más de diez años, pudimos ver el modelo que Occidente propone para Siria en Irak, Libia y muchos otros países. Recuerde cómo comenzó la agresión a Irak. El secretario de Estado de EU de entonces, Colin Powell, llevó al Consejo de Seguridad de la ONU una supuesta muestra de sustancias de armamento nuclear para convencerle de emprender acciones armadas. El Consejo de Seguridad, gracias a la postura de Rusia, no aceptó. Entonces, Washington, de manera unilateral, realizó acciones agresivas contra Irak. Luego Sadam Husein fue ahorcado. Muchos años después del supuesto mágico modelo de cómo se debía salvar a Irak, no es que no esté salvado, sino que está ahogado en terrorismo. Lo que hicieron los estadounidenses fue crear el terrorismo en Irak. En gran medida, por medio de sus acciones, contribuyó a la creación de ISIS. Libia, la misma historia. Cuando Gadafi fue borrado del mapa, se sumergió en el caos.

Nosotros no damos a Assad un apoyo como político, sino que intentamos evitar que se repita en Siria el escenario de Irak y Libia. Me gustaría hacer una pregunta a los europeos: ¿están preparados moralmente, económicamente, desde el punto de vista jurídica, para que un nuevo país en Oriente Medio colapse? Siria no es Libia, es un país más grande, más complicado, y los resultados podrían ser aún más alarmantes.

Las armas químicas bajo control internacional fueron sacadas de Siria y todos saben que los terroristas sí disponen de ellas. Las provocaciones de los terroristas con armas químicas muchas veces se presentan que fueron realizadas por el gobierno. Rusia, de manera reiterada, planteaba la cuestión, pero, no se sabe por qué, nuestros colegas occidentales nunca nos habían apoyado en este tema. Ahora en Siria se está desencadenando una tragedia real. Hacemos todo lo posible para llevar a cabo dos líneas de acción: primero, la lucha contra el terrorismo y el proceso político, en el que se sienten a la mesa el gobierno de Assad contra los grupos terroristas. ¿Por qué tienen una memoria tan corta y no se acuerdan de lo que pasó hace solo cinco o diez años? ¿Acaso España quiere repetir su participación en la coalición anti Irak?

Las agencias de Inteligencia de EU acusan a Rusia de estar tras los ataques cibernéticos durante la campaña electoral. Y en Francia se señaló a Rusia por el hackeo a la campaña del ahora presidente, Macron. Rusia lo niega. ¿Se lo han inventado todo?

Hasta ahora no ha habido ninguna prueba. Con los estadounidenses disponemos de un mecanismo conjunto de lucha contra las amenazas cibernéticas, que no han aplicado en ningún momento. Por favor, mírenlo desde el punto de vista de la lucha política interna estadounidense. Y en Francia ganó Macron, ¿qué preguntas puede haber hacia Rusia? A diferencia de nuestros colegas europeos, que apoyaban a Hillary Clinton y a Macron, nosotros no nos entrometemos en los asuntos internos de los estados, no apoyamos a las candidaturas de otros países, porque respetamos la democracia. Recuerden a Hollande, que había preparado una felicitación a Hillary Clinton que envió antes de que se supiera el resultado de las elecciones; al ministro de Exteriores de Alemania, que abiertamente se posicionaba en contra de Trump; a la alta representante de la UE para Asuntos Exteriores, Federica Mogherini... Con todo ello, se acusa a Rusia de injerencia. Estados Unidos es el mayor poder del mundo. ¿Pueden imaginar que podía haber posibilidad de que Rusia se entrometiera en esta campaña tan poderosa? Es imposible. Entonces, tendrían que admitir una debilidad total de sus servicios de Inteligencia.

En los últimos días se ha comprobado cómo los ciberataques son una amenaza global. ¿Qué hace Rusia para combatirla?

Nosotros sufrimos los ciberataques igual o más que otros. En 2014 la web del Ministerio de Asuntos Exteriores no funcionó durante un mes por ciberataques. Ya llevamos muchos años en que los cibercrímenes son amenazas reales y hemos dado pasos muy importantes. Propusimos hace años un convenio internacional en la esfera de seguridad de información y se nombró un representante especial del presidente de Rusia en esa materia. en tercer lugar, nuestro objetivo fue cerrar con unos países mecanismos bilaterales ante los crímenes en el ciberespacio.

Podemos ver el mecanismo de funcionamiento entre EU y Rusia. Si Washington recibe una información de que desde la Federación Rusa se ha lanzado un ataque cibernético, notifica a la parte rusa donde se produjo y los especialistas de los servicios rusos verifican la información y adoptan acciones concretas para bloquearlo. De la misma manera puede actuar Moscú. Que desde Rusia se hace ataques cibernéticos lo llevamos escuchando desde hace dos años. Ni una sola vez fue utilizado este mecanismo existente.

Estamos ante la situación de que si no se está de acuerdo con el resultado de las elecciones, se acusa a unos supuestos hackers rusos. En caso de que sean de agrado, los hackers rusos no aparecen. En el referéndum sobre el Brexit no escuché que se les acusara. Qué raro, ¿no? No hay hackers rusos, sino una cierta historia inventada en los Estados Unidos en relación a su lucha política interna. Estamos preparados para trabajar si hay una información verídica. No ponemos en duda la existencia de hackers. Existen en todo el mundo: en España, Reino Unido… En Rusia están fuera de la ley, el hackeo está prohibido. Por nuestra parte se realiza todo para luchar contra este mal.

Aparte de este mundo virtual, la OTAN ha desplegado una serie de batallones multinacionales en los países bálticos y Polonia. Por su parte, Rusia tiene un plan de rearme en la frontera con Europa. ¿Hasta qué punto es preocupante la tensión en esta zona?

A lo largo de estos años, la infraestructura de la OTAN se ha acercado a más no poder a Rusia, se pueden ver en internet las bases. Rusia está cercada por las bases de la OTAN. Nuestras tropas no están en ningún lado. En los últimos 25 años hemos reducido nuestras bases. Cuando colapsó la Unión Soviética, las autoridades rusas recibieron de la OTAN sus compromisos de que su infraestructura no se iba a acercar a Rusia y se firmó un acta. La OTAN fue la que salió de manera unilateral este acta. Además, EU salieron del acuerdo sobre la defensa antimisiles, también de forma unilateral, y empezaron a construir la defensa antimisiles europea. En cuanto empezamos a preguntar contra quién lo desarrollaban, dijeron que no importa contra quién, que no era contra Rusia. Entonces, preguntamos por qué no lo construíamos juntos. Había incluso la posibilidad de nuestra integración en la Alianza, lo que no nos permitieron. Hace unos años, organizamos una cumbre científica en Moscú sobre la construcción del sistema antimisiles europeo contra una amenaza exterior y entonces nos contaron que era contra Irán. Con el uso de mapas y fórmulas matemáticas, les demostramos que de ninguna forma protegía frente a la amenaza de Oriente Medio. Nuestra pregunta a EU fue que si ya tenían un acuerdo con Irán, para qué tenían este sistema antimisiles europeo. Nadie nos pudo contestar.

Usted asegura que las guerras que ha librado Rusia fueron en defensa propia. ¿Esto se aplica también al c caso de Ucrania y lo que sucedió en Crimea?

Según el punto de vista de Ucrania, ellos luchan contra terroristas y no se encuentran en guerra con Rusia. Tenemos relaciones diplomáticas y comerciales, hasta hace poco Ucrania utilizaba el gas procedente de Rusia, los dos países no se exigen visados, no redujimos las cuotas laborales para que ciudadanos ucranianos trabajen en Rusia y vienen a nuestro país a ganarse dinero y llevarlo a Ucrania, seguimos siendo el país que alimenta a Ucrania... ¿Han visto alguna vez guerras como esta? Yo nunca. Esta guerra con Ucrania es igual de virtual e inventada. La verdad es que en Ucrania cuando por segunda vez ha habido un golpe de Estado anticonstitucional, una serie de regiones no aceptaron a las autoridades no elegidas de forma constitucional.

Entonces, una de las regiones de Ucrania celebró un referéndum en el que más de un 90% de la población expresó de manera rotunda su deseo de salir de Ucrania. En Crimea, tras la desintegración de la Unión Soviética se intentaba celebrar tales referendos y Kiev los bloqueaba o no se admitían los resultados. Crimea siempre fue un territorio ligado a Rusia, tan solo hay que ver los libros de Historia. Cuando colapsó la Unión Soviética, llegó a ser parte de Ucrania y de la noche a la mañana vieron que el idioma oficial ya no era el ruso. En tercer lugar, Ucrania pasó a la órbita de la OTAN y la flota del Mar Negro realizaba ejercicios conjuntos en los que se nombraba como supuesto enemigo a Rusia. Es como si usted fuera al ejército y le enseñaran a disparar y le pusieran como blanco la fotografía de su padre. Y eso lo hacían con toda la población de Crimea, que entendió que ya no iba a haber manera de elección democrática que les podría proteger.

Yendo al otro extremo del país, ¿qué respuesta considera Rusia que hay que dar a la serie de pruebas con misiles en Corea del Norte?

Nosotros declaramos de manera incondicional que estas pruebas de lanzamiento son inadmisibles, porque van en contra de las resoluciones de la ONU. Pero también decimos que la política de provocación de algunos países de la región tampoco son admisibles. La única vía es el proceso de negociación, porque si se pasa a un escenario de fuerza es una tragedia colosal para toda la región. Es muy fácil desencadenar una guerra, pero es muy difícil salir de ella.

Ya que estamos en Madrid, ¿cómo se encuentran las relaciones entre España y Rusia?

Estamos interesados en cooperar estrechamente con España hasta el punto en que el interés bilateral se extienda. Estamos hablando de materia económica, humanitaria, política... Y vemos el mismo enfoque en la parte española. Los contactos entre las personas son muy estrechas. Cada vez más en los últimos años, hay muchas familias en las que conviven ciudadanos de Rusia y España. Estamos muy interesados en el desarrollo de las relaciones bilaterales. Ambos países sabemos las tragedias que causa el terrorismo, porque lo hemos sufrido.

En política interna, se habla de trabas al opositor Alexéi Navalni y de una ciera deriva autoritaria. ¿Los rusos han perdido derechos y libertades en favor de la estabilidad y la prosperidad?
    
Alexéi Navalni participó en las elecciones a alcalde. Sobre la «deriva autoritaria», les invitó a Moscú para que, con sus propios ojos, puedan ver lo que es verdad y mentira. Sobre la pérdida de libertades, es muy difícil ser pobres y libres. Cuando no se tienen medios para comprar medicinas o alimentos, es muy difícil hablar de la libertad. No se puede formular la cuestión de un canje de libertad por estabilidad, ni cambiar la impunidad por la libertad. Son palabras diferentes. En los años 90, cuando todo colapsó, no funcionaba nada y había mucha gente con armas, había miedo a salir a al calle. Eso no era libertad, era un colapso. O no había leyes o no funcionaban. No se puede confundir el orden con la ausencia de libertad. Se necesita una armonía entre el orden, la estabilidad y los valores democráticas. Para eso existe la sociedad civil y cuando perciba que se pisan los valores democráticos, deben atraer la atención a esos problemas. Lo mismo cuando empeoran las condiciones materiales, se necesita hacerlo saber por vías legítimas.

Y aunque la democracia de Rusia solo cuenta con 25 años, de ellos siete un completo caos, disponemos ahora de instituciones democráticas, sociedad civil, organizaciones no gubernamentales, leyes nuevas. ¿Sale todo como queremos? Por supueso que no, porque somos humanos y la vida introduce sus propias correcciones, pero cuando los periodistas hablan de nuestros defectos, estaría bien que también hablaran de nuestras ventajas, porque muchas veces vemos que no hay una opinión imparcial hacia nosotros. No se puede tan solo ver lo malo. En nuestro país hay también muchas posibilidades de innovación y cooperación.



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