Como Anillo al Dedo

El juego de la ruleta rusa que amenaza a Donald Trump 

2017-05-17

Según esta tesis, Trump le habría revelado a Lavrov que el grupo terrorista Estado Islámico...

XAVIER COLÁS, El Mundo

"El regalo envenenado de Putin"


A la multiplicación de denuncias contra Donald Trump por haber revelado demasiados datos a diplomáticos rusos y presionar al FBI se sumó una nueva bala en el juego de "ruleta rusa" al que la actualidad está sometiendo al líder de EU. El presidente de Rusia, Vladimir Putin, se mostró este miércoles dispuesto a presentar al Senado estadounidense una transcripción de la conversación entre Trump y Lavrov. El líder ruso intervino así en el bronco debate de Washington, tratando aparentemente de quitar hierro a la supuesta "revelación de secretos" en pleno Despacho Oval.

Según esta tesis, Trump le habría revelado a Lavrov que el grupo terrorista Estado Islámico planeaba ataques a Estados Unidos usando ordenadores portátiles en vuelos, una información que aparentemente Washington recibió de Israel con la condición de no traspasarla a nadie. Putin se muestra tan seguro de que no hubo secretos sobre la mesa que quiere ofrecer una transcripción -no la grabación original- de lo que allí se habló. Así, al mismo tiempo que muestra que Rusia no tiene nada que esconder, el Kremlin se convierte en una nueva "amenaza" ofreciendo munición para algún tipo de emboscada parlamentaria a Trump.

Moscú no aclaró en un primer momento si el encuentro fue grabado por su delegación ni si el Gobierno de EU sabía de esa grabación, obligando a Washington a responder. El mero anuncio de que Moscú tiene registrada esa conversación (aunque no la cediese sin permiso de la Casa Blanca) generó todavía más oleaje mediático contra el Gobierno de EU, que desde un principio ha tenido que estar sacudiéndose las sospechas de colaboración bajo cuerda con los rusos antes incluso de llegar al poder. Más tarde, un ayudante del Kremlin, Yuri Ushakov, explicó a periodistas que Moscú tenía un registro escrito de la conversación, no una grabación de audio.

Trump, que se encuentra en el cuarto mes de su mandato, está en el centro del fuego cruzado por una secuencia de episodios controvertidos. Sólo le faltaba que Putin entrase en la polémica generada tras lo publicado por el diario "The Washington Post". El diario insiste en que Trump filtró información ultrasecreta sobre el IS al ministro de Exteriores ruso y el embajador ruso en EU Sergei Kislyak durante su reunión en el despacho Oval de la Casa Blanca.

Vladimir Putin calificó ayer de "esquizofrenia política" las acusaciones de que el presidente de EU entregó informaciones al ministro de Exteriores ruso, Serguei Lavrov. "No puedo explicar de ningún otro modo las acusaciones contra el actual presidente, según las cuales entregó a Lavrov ciertos secretos".

Rusia ha negado repetidamente interferir en las elecciones estadounidenses. Pero las aguas agitadas en las que se está moviendo Trump en estos primeros meses de su Presidencia son un activo mucho más realista que la posibilidad de chantajear a la Casa Blanca. Trump está irremediablemente enfangado en la política interna y tiene una relación complicada con sus propios servicios de inteligencia. EU ha desocupado espacio en política internacional: Siria, Ucrania y Corea del Norte son dos países donde EU tiene una proyección más difusa que hace un año, mientras que el papel de Rusia sigue estando más claro.

El relato ruso

Rusia no tiene a un agente ruso en la Casa Blanca pero sí a un precoz "pato cojo", que es el nombre que reciben los presidentes cuando pierden autoridad al estar acabando su último mandato. Putin compareció este miércoles sonriente junto al primer ministro italiano, Paolo Gentiloni, para constatar que "es difícil imaginar qué más cosas van a inventar estas personas que generan tales tonterías y basura", que con frecuencia se refiere a los políticos estadounidenses sin pronunciar ningún nombre.

Estos días Moscú trata de colocar su relato sobre el "ruido" imperante en Washington. O al menos desprestigiar el mensaje que llega de Occidente. La portavoz del Ministerio ruso de Exteriores, María Zajarova, ha recomendado no leer prensa de EU. "No es ya solo perjudicial, sino peligroso", dijo Zajarova, que se despachó a gusto en su Facebook: "Aterricé en Madrid. Tomé el teléfono y vi que tenía decenas de mensajes: "¿María, es verdad que Trump le confesó a Lavrov el secreto más importante?". Compañeros, ¿están una vez más leyendo periódicos americanos? No hay que leerlos. Se pueden utilizar de diferentes maneras, pero leerlos no es conveniente".

Putin se permitió este miércoles bromear diciendo que había hablado con Lavrov y que le tenía que regañar por "no compartir esos secretos conmigo ni con el servicio secreto". Al referirse a la lucha política interna en Estados Unidos, Putin cree que "ahora causa preocupación lo que antes era curioso". En EU, cree el líder ruso, "están agravando la situación política interna utilizando consignas antirrusas". Esa gente, sostuvo, "no comprende que daña su propio país o, al contrario, lo sabe perfectamente, y en este caso son gente peligrosa".

En el actual marco bilateral Rusia-EU, Putin sabe que brilla más que Trump como socio predecible. "En cuanto a los resultados de la visita del ministro de Exteriores a EU y su encuentro con Donald Trump, los valoramos altamente", dijo Putin."En cualquier caso, es un asunto interno de Estados Unidos, no tenemos el propósito de inmiscuirnos y no lo haremos", dijo Putin mientras Washington bullía con sus últimas declaraciones.



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