Internacional - Política

El presidente brasileño habría avalado la entrega de sobornos en Brasil en marzo 

2017-05-18

En su comunicado, Temer reconoció que la reunión con Batista se llevó a cabo, pero negó que se...

Dom Phillips, The New York Times

RÍO DE JANEIRO — Un empresario de la industria alimentaria brasileña grabó en secreto al presidente Michel Temer dando un aval al pago de sobornos para acallar a un político otrora muy poderoso que está en prisión por corrupción, según reporta O Globo.

El diario brasileño publicó que Temer también habría dado instrucciones al empresario para pagarle a un diputado con el fin de que este resolviera un problema en una planta. La policía después grabó a ese mismo diputado mientras recibía un pago de alrededor de 143,000 dólares.

Temer desmintió lo publicado en un comunicado emitido la noche del miércoles. Sin embargo, el reporte fue como un terremoto político en Brasil, después de años de acusaciones sensacionalistas y de arrestos de alto perfil como parte de los escándalos de corrupción.

Según O Globo, la grabación surgió como parte de un acuerdo con la fiscalía de los hermanos Joesley y Wesley Batista, quienes controlan el gigante alimentario JBS. El pacto de los Batista con la fiscalía fue hecho como parte de la investigación de corrupción en Petrobras.

Joesley Batista habría visitado a Temer en su residencia oficial en Brasilia el 7 de marzo, portando un aparato de grabación escondido, de acuerdo con el reporte de O Globo. En la grabación, Batista diría que había estado dando dinero a Eduardo Cunha, el expresidente de la Cámara Baja recién condenado a prisión para que este no lo implicara, así como a Lúcio Funaro, preso por la pesquisa de Petrobras, llamada Operación Lava Jato.

En el audio, Temer le diría a Batista que debe seguir haciendo los pagos y que contactara a un legislador del gobernante Partido del Movimiento Democrático de Brasil para resolver un problema que estaba teniendo J&F, que controla a JBS, en una planta eléctrica.

En su comunicado, Temer reconoció que la reunión con Batista se llevó a cabo, pero negó que se hubieran discutido sobornos. “El presidente Michel Temer nunca solicitó pagos para asegurar el silencio del exdiputado Eduardo Cunha”, dice la misiva. “Él no participó ni autorizó ningún movimiento con el objetivo de evitar un acuerdo con la fiscalía o colaboración entre el sistema judicial” y Cunha.

Temer ya ha sido acusado de negociar un soborno de 40 millones de dólares en 2010 para el PMDB, algo que también niega. Los procuradores indican que tiene inmunidad temporal por el fuero, y que no puede ser investigado por cuestiones no relacionadas a su gestión, que termina en 2018.

Sin embargo, legisladores de la oposición ya lanzaron llamados para que se enjuicie al presidente. “No cambian nada, no aprenden nada y siguen solicitando sobornos”, dijo Alessandro Molon, del partido REDE. “Tienen que ser destituidos y Brasil debe tener nuevas elecciones”.

El gobierno de Temer ha estado asediado por diversas crisis desde que llegó al poder hace un año de manera interina mientras avanzaba un proceso de juicio político contra su predecesora, Dilma Rousseff.

La investigación de corrupción en Petrobras fomentó una crisis política que desencadenó la destitución de Rousseff (aunque ella fue acusada de maquillar las cuentas públicas, no de corrupción), y los escándalos solo han crecido desde entonces. Decenas de políticos de alto nivel de todos los partidos y ejecutivos de las principales empresas brasileñas están bajo investigación o han sido acusados en el caso.

Un sondeo levantado en abril arrojó que el 92 por ciento de los brasileños opina que Brasil va en mal camino y la aprobación de Temer es de apenas 4 por ciento.



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