Ciencia y Tecnología

Apple se reinventa con el HomePod

2017-06-12

Desde hace un tiempo, Apple ha enfrentado cuestionamientos por su crecimiento y por los conejos que...

 

Farhad Manjoo, The New York Times


SAN JOSÉ, California — Una de las fortalezas más grandes de Apple es su sentido de oportunidad. La compañía aclamada por la innovación a menudo no es la primera en inventar las cosas; no creó la primera computadora personal, el primer reproductor digital de música ni el primer teléfono inteligente. En cambio, Apple reinventa, metiendo y produciendo algo más original de lo que solíamos ver.

En teoría, Apple está apuntando a hacer lo mismo con el HomePod. Este dispositivo electrónico de 349 dólares (que Apple presentó el 5 de junio durante su conferencia anual de desarrolladores y que se empezará a vender en diciembre) está inspirado en Amazon Echo, el parlante inteligente que viene con Alexa, la asistente virtual de Amazon que parecía un chiste hasta que repentinamente empezó a ser adorada por mucha gente (incluyendo a su seguro servidor).

La versión de Apple incluye todo lo característico de Apple: es muy bonita, vale aproximadamente el doble que la Echo y tiene mucho mejor sonido, incluyendo la capacidad de crear cierto tipo de sonido envolvente personalizado para la sala de su casa.

No obstante, la reinvención que importa en este caso no tiene que ver con un solo equipo. Es algo más grande: el éxito del HomePod realmente dependerá de si Apple puede reinventarse.

Desde hace un tiempo, Apple ha enfrentado cuestionamientos por su crecimiento y por los conejos que puede sacar del sombrero en el futuro, especialmente conforme sus rivales (incluyendo a Google, Facebook y Amazon) parecen tener ventaja en tecnologías emergentes como la inteligencia artificial (IA), la realidad virtual y la realidad aumentada.

El iPhone de Apple sigue siendo el equipo de cómputo más rentable del mundo y el futuro inmediato de Apple parece brillante, pero su perspectiva a largo plazo ha empezado a verse parcialmente nublada. En un mundo al que parece importarle menos y menos el hardware hermoso y que parece estar más interesado en servicios que ayudan desde lejos, en el aire, sin siquiera tener que tocar una máquina, Apple corre el riesgo de volverse un anacronismo.

El HomePod pondrá a prueba la forma en que Apple responde a estas dificultades, porque para que Apple supere a Amazon en el juego de los asistentes virtuales residenciales deberá priorizar habilidades que desde hace mucho han estado en su retaguardia (servicios en la nube e IA, por ejemplo). Pero esto es lo sorprendente: Apple parece estar listo para dicha reinvención. Si alguien leyó entre líneas su mensaje del lunes, habrá notado algo. Una y otra vez, como chamanes despertando una nueva magia poderosa, los ejecutivos de Apple invocaron las palabras de moda de la computación moderna: “aprendizaje autónomo”, “aprendizaje profundo” y “visión computacional”.

De forma sutil, pero inequívoca, estaban sugiriendo un cambio. Apple parece estarse transformando en un nuevo tipo de compañía, en una que prioriza las cosas técnicas nerds que se convertirán en la base de las máquinas inteligentes del mañana, mientras que anteriormente la compañía tendió a esconder estas cosas, incluso si reconocía su importancia.

Este cambio no significa que el HomePod vaya a tener éxito ni que el equipo de Amazon esté en problemas; teniendo la delantera, equipos mucho más baratos y muchísimos seguidores incontrolables, la Echo posee una inercia que será difícil de frenar. Además, nadie sabe todavía qué tan bien funcionará el HomePod.

A grandes rasgos, el dispositivo parece hacer mucho de lo que hacen sus rivales. Di: “Oye, Siri, toca algo de Carly Rae Jepsen”, y tocará un perfecto pop canadiense. También responderá preguntas sobre la música que esté reproduciendo y, al igual que la Echo, puede realizar una amplia variedad de funciones adicionales (programar temporizadores, decir el pronóstico del clima y controlar la iluminación inteligente y otros equipos de la casa).

El HomePod también carece de mucho de lo que la Echo ha perfeccionado. Por ahora, parece destinada al ecosistema de Apple. Apple dijo que se conecta con su propio servicio de música por suscripción, pero se negó a especificar si dejaría reproducir canciones de Spotify u otros servicios, o si había forma de que desarrolladores externos crearan funciones adicionales activadas con la voz, que es una de las mejores funciones de la Echo. Alexa puede llamar un Uber; el HomePad podría pedirle que use su teléfono.

Y, obviamente, el HomePod carece de la profunda integración de la Echo con la tienda en internet de Amazon, lo que para muchos usuarios es una función extraordinaria: ¿se te está acabando el jabón de platos? Alexa lo pedirá, pero Siri no puede.

No obstante, muchas son omisiones que se esperan de un equipo nuevo, y Apple muy probablemente incorporará mejoras con actualizaciones. Al principio, lo que más va a importar es la confiabilidad con la que el HomePod pueda hacer lo básico.

No obstante, soy un optimista precavido, principalmente a partir de las muchas otras funciones computacionalmente difíciles que Apple presentó el lunes. Muchas de ellas son versiones de funciones que rivales como Google han dedicado años a perfeccionar.

Por ejemplo, Siri ahora traducirá idiomas. Como una verdadera asistente, ahora también es más predictiva: apunta a detectar problemas computacionales comunes y a ofrecer ayuda (si percibe que has estado hablando acerca de una cita próxima, por ejemplo, ofrecerá agregarla a tu agenda).

Lo mejor de todo, Siri finalmente es una sola persona unificada entre todos los equipos. Anteriormente, la Siri del iPad era distinta a la Siri de la Mac; una se enteraba de que estabas de viaje en Islandia y la otra tal vez nunca lo hacía. Ahora, de forma similar a otros asistentes, Siri te conoce y puede anticipar tus intereses en cualquier equipo que uses.

También hubo más. Apple dejará que los desarrolladores creen aplicaciones que puedan realizar tareas de aprendizaje autónomo en sus equipos. También está metiéndose de lleno con la visión computacional. Los desarrolladores ahora pueden crear funciones de realidad aumentada, lo que significa que pueden incorporar objetos virtuales yuxtapuestos sobre imágenes del mundo real.

Si sigues a la industria tecnológica sabes que son todos temas candentes en los que otras compañías están invirtiendo fuerte. Apple sigue rezagada, y no esperaría que supere pronto a Google en la carrera por la IA.

Pero no tiene por qué hacerlo. Lo único que Apple tiene que hacer es seguir siendo competitiva; debe invertir lo suficiente en el futuro impulsado por la IA para que sus equipos sigan siendo atractivos. Ahora está claro que eso es lo que está haciendo.



yoselin