Internacional - Política

Marine Le Pen se estrena en la Asamblea 

2017-06-19

Así, tan solo 117 candidatos estaban presentes este domingo en la segunda vuelta y apenas 10 tenían...

MARÍA D. VALDERRAMA  / El Mundo

El partido se prepara para nuevos cambios tras la debacle en las legislativas: sólo seis candidatos han logrando entrar al Parlamento

La ultraderechista denuncia un sistema electoral culpable del desinterés ciudadano

"¡Id a votar, panda de vagos!". Con esta frase, que pronunció el candidato frontista a la Asamblea Nacional Gilbert Collard se puede resumir bastante bien cuál ha sido el espíritu del partido en éste que llaman el período entre las dos vueltas.

El partido se prepara para una nueva crisis interna tras la brutal desmovilización de su electorado en la primera vuelta de las legislativas: 7,8 millones de votos menos con respecto a las presidenciales y una abstención de hasta el 55%.

Así, tan solo 117 candidatos estaban presentes este domingo en la segunda vuelta y apenas 10 tenían una esperanza real de acceder al Parlamento, de los cuales sólo seis lo hicieron. Marine Le Pen consiguió entrar por fin a la Asamblea Nacional aunque parecía ser lo último que quería tras perder el duelo frente a Emmanuel Macron.

Sin embargo, la candidata se echó a las calles junto al resto del partido recordando la importancia que tendría "plantar cara" a la mayoría parlamentaria de ¡La República en Marcha! (LREM).

Junto a ella, entra en el Congreso uno de los vicepresidentes del partido y su pareja, Louis Alliot, así como Ludovic De Danne, Emmanuelle Ménard (la mujer del polémico alcalde de Béziers, Robert Ménard), Ludovic Pajot y Bruno Bilde.

Ellos fueron los únicos candidatos capaces de superar el cara a cara pues, hasta la fecha, los anteriores diputados del Frente Nacional habían salido de triangulares, como Marion Maréchal Le Pen y Gilbert Collard en el año 2012, que en esta ocasión perdió frente a la rejoneadora de ¡La República en Marcha! Marie Sara Bourseiller.

Los candidatos han buscado votos puerta a puerta, con la esperanza de atraer a los votantes de Mélenchon al norte y a los de Los Republicanos en el sur, y esta vez ha sido la cuenca minera del norte la que les ha dado el poco poder obtenido.

Minutos después de conocer los resultados, Marine Le Pen se pronunciaba desde Hénin-Beaumont denunciando el sistema electoral y anunciando que intentarán luchar por el establecimiento de un sistema proporcional porque el actual que provoca "una fuerte abstención, desinterés por la vida pública y desafección política".

Como dolor de cabeza extra para Marine Le Pen, quién ha sido su ojito derecho durante casi 10 años, Florian Philippot, ha perdido su capacidad de llevar las riendas de la línea ideológica, y si Marine Le Pen quiere mantener firme a sus filas deberá dejar de defender a su número dos ante la amplia oposición que tiene dentro del partido.

A ello se le suma el asunto de los empleos parlamentarios en Bruselas, que sigue atosigando a la presidenta: durante la campaña, el despacho de su consejero de asuntos internacionales, Ludovic de Danne, fue registrado por la policía, si bien esto no ha parecido ofuscar a sus votantes que lo han aupado a la Asamblea.

En paralelo, Jean-Marie Le Pen, ya restablecido como presidente de honor del partido, pretende participar en la próxima reunión interna, que se celebrará este martes, aunque su hija parece dispuesta a todo para intentar impedirlo. "Prefiero pagar las multas que tenerlo sentado delante, es un adversario político", dijo ella.



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