Internacional - Política

Batista acusa a Temer de ser "el jefe de la organización criminal más peligrosa del país" 

2017-06-19

Dueño del gigante de la industria frigorífica JBS, el empresario de 44 años desencadenó un seísmo...


AGENCIAS.- El presidente brasileño Michel Temer es "el jefe de la organización criminal más peligrosa del país", denuncia el magnate de la industria agro-alimentaria Joesley Batista en una extensa entrevista publicada este sábado en el semanario Época que recoge Afp.

Dueño del gigante de la industria frigorífica JBS, el empresario de 44 años desencadenó un seísmo político a mediados de mayo al poner a disposición de la justicia una grabación sonora en la cual Temer parece dar su acuerdo para pagar por el silencio de un exdiputado, que se encuentra actualmente en prisión.

Esas revelaciones llevaron al Tribunal Supremo a autorizar la apertura de una investigación contra el presidente por corrupción pasiva y obstrucción a la justicia. Desde ese momento, las peticiones de dimisión se han multiplicado, pero Temer, de 76 años, niega las acusaciones y rechaza categóricamente dejar el poder.

"Quienes no están presos están hoy en el palacio presidencial de Planalto. Esta gente es muy peligrosa. Nunca he tenido el valor para enfrentarme a ellos", afirmó Batista al semanario, en su primera entrevista desde que llegó a un acuerdo con la justicia a cambio de una reducción de pena.

"Decenas de millones en sobornos"

Involucrado en varios puntos de la Operación Lava Jato, la gigantesca investigación que reveló el megaescándalo de corrupción que sacude a Brasil, Batista aceptó colaborar con las autoridades a medida que las indagaciones comenzaban a cernirse sobre sus negocios. En sus explosivas confesiones, reveló que se pagaron decenas de millones de dólares en sobornos para alimentar las cajas negras de partidos políticos de todos los colores, incluyendo al PMDB (centro derecha) de Temer.

"Desde que conocí a Temer me ha venido pidiendo dinero para financiar sus campañas. No tiene mucho pudor, cuando se trata de hablar de dinero", señala Batista en la entrevista. "Nunca tuvimos una relación de amistad. Siempre fue una relación institucional. (...) Él me veía como un empresario que podía financiar sus campañas y organizar sistemas que darían lugar a sobornos", precisa.

En exilio forzado desde que estalló el escándalo, Batista regresó el domingo pasado al país y el viernes reiteró en una declaración ante la Policía Federal las acusaciones que lanzó en sus testimonios anteriores. Numerosos rumores apuntaban a que se encontraba en Nueva York con su familia, pero su servicio de prensa ha explicado en un comunicado que, en realidad, el empresario estaba en China "para proteger la integridad de su familia, que ha sido amenazada en reiteradas ocasiones desde que decidió colaborar con las autoridades".

Batista es "el bandido notable de mayor éxito"

Por su parte, el presidente brasileño ha reaccionado a las acusaciones del magnate, y asegura que emprenderá "todas las acciones pertinentes" contra él. En un comunicado divulgado por la Presidencia, Temer asegura que sus abogados emprenderán demandas tanto civil como penal contra Batista a primera hora del lunes.

Además, según informa Efe, el político atribuye las acusaciones a una represalia por ciertas medidas de su Gobierno que frustraron un negocio de Batista. Según él, la decisión de su Gobierno de impedir que Batista trasladara a Irlanda el domicilio fiscal del gigante cárnico JBS le causó pérdidas millonarias y le impidió evadir la Justicia brasileña.

"Era un excelente negocio para él, pero pésimo para el contribuyente brasileño. A causa de esa decisión, la familia Baptista tuvo sustanciales pérdidas en la bolsa de valores y seguía al alcance de las autoridades brasileñas. Tenían millones de razones para odiar al presidente y a su Gobierno", afirma el gobernante.

Para el mandatario, las acusaciones permitieron a Batista negociar un acuerdo de cooperación con la Fiscalía que le garantizó el perdón de todos sus crímenes, que sumarían "2,000 años de prisión", y salvar su fortuna. "El señor Joesley Batista es el bandido notable de mayor éxito en la historia brasileña. Consiguió enriquecerse con prácticas por las cuales no responderá y mantiene hoy su patrimonio en el exterior con el aval de la Justicia... Obtuvo el perdón por sus delitos y ganó un plazo de 300 meses para devolver el dinero de corrupción que lo hizo billonario, y con intereses subsidiarios", afirma Temer.

Negocios con "Gobiernos pasados"

"Le imputa a otros sus propios crímenes y preserva a sus socios reales", agrega el gobernante, al insinuar que Batista se enriqueció gracias a los negocios que le facilitó el entonces presidente, Luiz Inácio Lula da Silva, contra el que ha hecho acusaciones menores. Según Temer, el grupo JBS obtuvo su primer crédito subsidiado del Gobierno de Lula en 2005 y esa "relación construida con gobiernos pasados" permitió que las ventas del grupo saltaran de 4,000 millones de reales (1.250 millones de dólares) en 2007 a 183,000 millones de reales (57.187 millones de dólares) en 2016.

"Los socios reales de su trayectoria de pillajes, los verdaderos contactos de su submundo, las conversaciones realmente comprometedoras con los sicarios que lo acompañaban, los grandes tentáculos de la organización criminal que ayudó a forjar quedan en segundo plano, estratégicamente protegidos", agregó el presidente.

"El lunes se presentarán las demandas civil y penal contra él. Sus mentiras serán comprobadas y se buscará la debida reparación financiera por los daños que ha ocasionado. Nada impedirá al Gobierno investigar y responsabilizar al señor Joesley Batista por todos los crímenes que ha cometido", concluye el comunicado.



yoselin