Nacional - Seguridad y Justicia

2017, el año más violento 

2017-07-13

En los primeros cinco meses de 2017 hubo en México 9916 asesinatos, un aumento que ronda el...

   
(ANSA) - Las cinco masacres cometidas en la misma semana en México a comienzos de este mes, con 92 muertos, impulsaron a organizaciones civiles y expertos a mostrar alarma ante lo que se perfila como el "año más violento en la historia".
    
El Observatorio Nacional Ciudadano (ONC), que en mayo pasado informó que el primer trimestre de 2017 se había convertido en el más convulso desde que se tiene registro, señaló que la situación no tiene precedente en los últimos 20 años, desde que se contabilizan las estadísticas criminales. En los primeros cinco meses de 2017 hubo en México 9916 asesinatos, un aumento que ronda el 30% respecto de los 7638 asesinados del mismo período del año anterior. En 2011, el año más sangriento en la guerra contra la droga, la cifra de muertos entre enero y mayo, el mismo período, fue de 9466.
    
"Evidentemente, la epidemia está fuera de control", afirmó el analista Héctor de Mauleón, al referirse a las matanzas que causaron 92 muertos.
    
Según la ONC, los primeros tres meses del año registran el mayor índice de homicidios desde 1997, cuando comenzaron a contabilizarse.
    
De hecho, el nivel de violencia supera al de 2011, cuando se registró el punto más alto en la curva de criminalidad de la última década, luego que el presidente Felipe Calderón declaró en diciembre de 2006 la guerra contra las organizaciones de la delincuencia organizada, con apoyo de las Fuerzas Armadas.
    
"La pregunta es: cuándo nos cansaremos de decir éste fue el peor mes de la actual administración?", afirmó Francisco Rivas, director del ONC.
    
El activista indicó que, "tras dos años de aumento constante de homicidios dolosos en el país, e incrementos en los diez delitos de alto impacto, podemos afirmar que la actual estrategia del combate al delito no ha logrado los resultados esperados". Desde el 1 de julio pasado, en Villa Unión, estado norteño de Sinaloa, se registraron 19 muertos cuando agentes de la policía municipal se enfrentaron a balazos con un grupo de hombres armados que se desplazaban en cuatro furgonetas.
    
Cuatro días después, en el municipio de Madera, en la Sierra Tarahumara, estado norteño de Chihuahua, un choque entre las organizaciones La Línea y el cártel de Sinaloa, dejó 26 muertos.
    
Al día siguiente, en la cárcel de Las Cruces, el centro veraniego de Acapulco, costas del Pacífico, un enfrentamiento entre dos bandos antagónicos de reos arrojó 28 muertos.
    
Algunas fuentes señalaron que la masacre se debió a una venganza perpetrada por el Cártel Independiente de Acapulco contra la banda La Barredora, que se disputan a sangre y fuego el control del mercado de las drogas en el legendario destino turístico, actualmente en decadencia por los altos niveles de criminalidad.
    
El mismo día, en el municipio de Yuriria, estado central de Guanajuato, nueve personas murieron cuando un grupo armado irrumpió en la localidad y mató a tres personas en la calle y a otras seis en una vivienda.
    
El pasado día 8, los cuerpos de siete personas fueron hallados en la periferia de la occidental ciudad de Guadalajara, envueltas en bolsas negras aseguradas con cintas adhesivas y colgadas de un puente elevado.
    
El Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública dio conocer en mayo pasado que ése había sido el mes más violento de la historia con la cifra de crímenes más elevado desde que se tiene registro.
    
El especialista en seguridad Alejandro Hope pronosticó que "esto se va a poner peor" y dijo que "pasó lo que sabíamos que iba a suceder, pero no sabíamos cuándo".
    
Hope hizo notar que la violencia no es privativa de algunas zonas, sino que se registra en prácticamente todo el país.
    
En tres de los estados más importantes de la convulsa región del norte del país, Baja California, Tamaulipas y Sinaloa, la situación es "cada vez peor" y el central de Guanajuato sufre una creciente violencia.
    
Pero sobre todo, "se está descomponiendo muchísimo la situación en el noroeste del país", afirmó. (ANSA).
   



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