Internacional - Política

Los venezolanos acudieron masivamente a votar contra la reforma constitucional

2017-07-17

La rectora de la Universidad Central de Venezuela, Cecilia García Arocha destacó que...

Albinson Linares, The New York Times


Millones de venezolanos respondieron este domingo al llamado de la Mesa de la Unidad Democrática (MUD), coalición que agrupa a los partidos opositores del país, y participaron en una consulta popular que buscaba mostrar el rechazo a la Asamblea Nacional Constituyente (ANC) convocada por el gobierno del presidente Nicolás Maduro.

Con un 95 por ciento de los votos escrutados, la Comisión de Garantes del proceso anunció que 7.186.170 venezolanos participaron en la consulta. Se registraron 6.492.381 de votos a nivel nacional y 693.789 en el extranjero.

La rectora de la Universidad Central de Venezuela, Cecilia García Arocha destacó que en este proceso hubo “siete veces menos mesas de votación” puesto que solo se habilitaron 2300 puntos soberanos, en comparación con los 14,000 centros de votación que se instalan durante los comicios organizados por el gobierno. “Esto ratifica el sentimiento venezolano sobre los valores democráticos, la credibilidad y cualquier cadena nacional que se haga para descalificar estos resultados la enfrentaremos con dignidad y transparencia”, aseveró García Arocha. “Volvimos a demostrar que queremos realizar los cambios a través de la democracia participativa”.

Durante las votaciones una enfermera falleció y otras cuatro mujeres resultaron heridas gravemente durante un incidente violento que se registró en Catia, una parroquia ubicada al oeste de la capital, cuando hombres armados dispararon cerca de un centro de votación opositor.

“A pesar de esos hechos violentos ha sido una participación notable, se espera al menos una repetición del voto de diciembre de 2015, más los votos del exterior”, explica el venezolano Luis Salamanca, experto en proceso electorales. “Esto es un llamado de atención para el presidente Maduro que busca imponer la constituyente a toda costa, pero hay una mayoría que se rebela y con votos le está demostrando que no se puede”.

El gobierno mexicano reconoció la alta participación de los venezolanos y condenó los sucesos violentos en un comunicado: “México espera que los resultados de la consulta popular, reflejo de la voluntad del pueblo venezolano, sean escuchados”.

Este proceso fue organizado por los líderes opositores para consultar si los ciudadanos estaban de acuerdo o no con la convocatoria del gobierno para elegir a los integrantes de la ANC. Para tal fin se habilitaron unos 2000 centros de votación, denominados “puntos soberanos”, en todo el país y en diversas partes del mundo donde se encuentran viviendo venezolanos.

Nicolás Maduro anunció la ANC el pasado 1 de mayo —por iniciativa propia y con fecha fijada por el CNE— con la finalidad de elegir a las 540 personas que serán las encargadas de redactar una nueva Carta Magna para sustituir a la actual, la de 1999, promovida por el entonces presidente Hugo Chávez. Ni la oposición ha presentado candidatos a la constituyente ni el gobierno se ha mostrado dispuesto a reconocer los resultados de la consulta realizada el domingo.

Al mismo tiempo que se realizaba la consulta opositora, el Consejo Nacional Electoral (controlado por el oficialismo) y el gobierno convocaron a un simulacro de votación de los miembros de la constituyente en algunos centros electorales del país que también contaron con gran afluencia de personas.

Maduro manifestó su satisfacción por el simulacro de votación y dijo, durante una llamada telefónica que realizó en medio de una conferencia de prensa de dirigentes oficialistas, que la “batalla verdadera” será la elección de los 545 constituyentes que se realizará el 30 de julio.

El mandatario se refirió al proceso opositor como una consulta interna e hizo un llamado a la oposición para que se inicie “un nuevo ciclo de diálogo por la paz y la independencia de nuestra patria”. El gobierno y la oposición iniciaron en octubre pasado un proceso de diálogo que se estancó a inicios de año, tras mutuas denuncias de las partes por incumplimientos de los acuerdos.

“Hago un llamado a la oposición a que interpreten y analicen lo que ha pasado. Tuvieron una consulta, tranquilos, con la protección del Estado. No se vuelvan locos. El pueblo y yo les hago un llamado para que vuelvan a la paz”, dijo Maduro.

La Fiscalía General de la República confirmó que se registró una situación irregular frente a la iglesia Nuestra Señora del Carmen en la barriada de Catia, donde operaba un centro de votación opositor. En los sucesos fue herida mortalmente la enfermera Xiomara Scott, de 61 años, y otras cuatro mujeres resultaron lesionadas por un “grupo de motorizados armados” que dispararon hacia una concentración.

En Twitter se difundió un video en el que se observa a un hombre disparando hacia la iglesia en Catia, donde estaba concentrado un grupo de personas.

El cardenal Jorge Urosa y más de 200 personas fueron retenidas por un tiempo dentro de la iglesia en Catia debido al asedio de grupos oficialistas conocidos como “colectivos”, indicó en su cuenta de Twitter la Conferencia Episcopal Venezolana.

El ministro de Comunicación, Ernesto Villegas, lamentó el incidente y emplazó al Ministerio Público a que investigue “con toda objetividad” los hechos y a que “no se politicen a priori” ninguno de los elementos asociados con el proceso.

Horas antes del incidente, centenares de opositores se concentraron frente a la iglesia y al grito de “y va caer, y va caer, este gobierno va caer”, protestaron contra Maduro. En el lugar también se presentó un grupo de seguidores del gobierno, que intercambió insultos y empujones con los opositores. Decenas de policías y guardias nacionales, con equipos antimotines, acudieron al lugar para mantener separados a los bandos.

La consulta se centró en tres preguntas: si rechazan o no la Asamblea Constituyente; si aprueban o no la renovación de los poderes públicos y la conformación de un gobierno de unión nacional para restituir la constitución; y si demandarán o no a la fuerza armada y a los funcionarios a obedecer y defender la carta magna y respaldar las acciones del Asamblea Nacional.

Con esta votación simbólica, la oposición busca boicotear y consolidar con cifras el rechazo al proceso constituyente, que según algunas de las principales encuestadoras locales es objetado por cerca del 85 por ciento de la población.

La oposición acusa a Maduro de promover la reforma de la constitución para perpetuarse en el poder, a pesar de un creciente descontento popular alentado por la crisis económica que golpea al país, y consolidar un esquema de control político y económico similar al modelo cubano.

Esta crisis de institucionalidad se genera en el marco de más de cien días de protestas desde que la Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia emitiera dos sentencias en las que eliminaba de facto las competencias de la Asamblea Nacional, decisiones que se tuvieron que revertir parcialmente a petición del propio Maduro ante las protestas nacionales e internacionales.

Desde entonces han fallecido más de 90 personas, en parte por las actuaciones de las fuerzas de seguridad del Estado. Asimismo, se han vivido jornadas de mucha incertidumbre, como el día en que un helicóptero atacó la sede del Tribunal Supremo de Justicia o cuando partidarios del gobierno atacaron la Asamblea Nacional —el tercer asalto en siete meses—, donde resultaron heridos varios diputados.



yoselin

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