Reportajes

Por qué la geografía de Ciudad de México agrava los sismos 

2017-09-22

El sismo del 19 de septiembre fue tan destructivo debido a la inusual ubicación de Ciudad de...

Derek Watkins y Jeremy White, The New York Times


El sismo del 19 de septiembre fue tan destructivo debido a la inusual ubicación de Ciudad de México sobre el lecho del que antes fuera un lago.

El terremoto del martes que causó la muerte de más de 145 personas en Ciudad de México y que derribó docenas de edificios fue tan destructivo debido a que la capital del país fue construida sobre un antiguo sedimento de un lago.

La animación de arriba, basada en un modelo hecho por Víctor Cruz-Atienza, profesor de Geofísica en la Universidad Nacional Autónoma de México, muestra cómo se propagarían las ondas de choque de un hipotético sismo cerca de Ciudad de México. Las zonas en rojo oscuro muestran el movimiento de tierra más fuerte.

Que el estremecimiento en esta simulación sea mayor en las partes bajas del valle de México, que contiene a la capital, y se debilite conforme se acerca a las montañas que la rodean no es una coincidencia. Las áreas rojas más oscuras que muestran las ondas de choque más fuertes delinean la forma del antiguo lago.

Los españoles construyeron la actual Ciudad de México sobre las ruinas de la capital del Imperio azteca, Tenochtitlán, que conquistaron en 1521. La ciudad azteca estaba sobre un islote en el lago de Texcoco, pero los españoles lo desecaron durante cientos de años y expandieron Ciudad de México en la nueva tierra disponible.

Ahora, la mayor parte de la ciudad descansa sobre capas de arena y barro —de una profundidad de hasta 91 metros— que estaban debajo del lago. Estos sedimentos suaves y acuosos hacen que la ciudad sea particularmente vulnerable a los sismos y a otros problemas.

Durante un terremoto, los sedimentos sueltos cerca de la superficie hacen más lentas las ondas, de 3000 metros por segundo a aproximadamente 50 metros por segundo, conforme entran al valle. Las ondas lentas crecen en amplitud, del mismo modo que un tsunami cuando se acerca a la costa, y hacen que el movimiento sea más violento.

Empeora cuando el material debajo de los sedimentos más sueltos es más profundo y más denso pues hace que las ondas se queden en el valle y que el temblor amplificado dure más tiempo.

El siguiente mapa muestra, con base en las lecturas sismológicas que se tomaron en la Universidad Nacional Autónoma de México, qué tan violentamente se sacudió la tierra en Ciudad de México durante el terremoto del martes. Como en el mapa de simulación, mientras más roja el área, más violenta fue la sacudida de la tierra.

Estas lecturas confirman lo que la simulación muestra: el terremoto del martes empeoró en la ciudad al tiempo que las ondas se movían a través el antiguo sedimento del lago.

Ciudad de México de por sí está en una zona propensa a los sismos debido a los enormes pedazos de corteza terrestre, llamadas placas tectónicas, que chocan lentamente entre ellas. México está sobre la placa de Norteamérica y la placa de Cocos se desliza por abajo de ella a lo largo del suroeste del país.

PLACA DE COCOS

La colisión de una placa que se desliza debajo de la otra —un movimiento llamado subducción— libera grandes cantidades de energía y hace que los sismos sean un fenómeno común en México. A diferencia del del martes, muchos de esos temblores son de baja magnitud.

La geología única de la cuenca de Ciudad de México puede amplificar las ondas sísmicas de modo que sean cien veces más fuertes, un fenómeno que el Dr. Cruz-Atienza dijo que no se compara con ninguno en el mundo.

Los sismos que ocurren relativamente lejos de Ciudad de México aún pueden causar daños significativos debido en parte a esta amplificación. El devastador terremoto de 1985, que mató a más de 10,000 personas se originó a más de 322 kilómetros, cerca de la costa mexicana del Pacífico.

El epicentro del sismo del martes fue más cercano: a unos 80 kilómetros, pero el siguiente mapa muestra que sacudió con mayor violencia a Ciudad de México que a otras áreas que están a una distancia similar del epicentro.

El terremoto de 1985 provocó que se mejoraran las leyes de construcción, lo que se cree que minimizó el daño del sismo del martes. Sin embargo, los temblores siempre representarán una amenaza única para Ciudad de México debido a las implicaciones geológicas del antiguo sedimento lacustre que está debajo de ella.


 



regina