Cultura

Trío de científicos gana Nobel de Química 2017 por capturar imágenes de biomoléculas

2017-10-04

Frank dijo que la criomicroscopía electrónica será de gran ayuda en la...

Por Simon Johnson y Ben Hirschler

ESTOCOLMO (Reuters) - Un trío de científicos de Suiza, Estados Unidos y Reino Unido ganó el miércoles el premio Nobel de Química 2017 por el desarrollo de la criomicroscopía electrónica, una tecnología que permite a los investigadores observar la actividad de biomoléculas tras haberlas congelado.

Los trabajos de Jacques Dubochet, Joachim Frank y Richard Henderson hacen posible obtener imágenes de proteínas y de otras moléculas luego de congelarlas rápidamente para preservar su forma, lo que provee una poderosa nueva herramienta para la investigación con fines médicos.

“Es como las imágenes que vemos en una película. Cada una de estas imágenes representa un cuadro y pueden ser colocadas una tras de otra como en una película y ver lo que las moléculas hacen”, dijo Peter Brzezinski, miembro del comité del Nobel para la categoría de química.

La criomicroscopía electrónica ayudó a los científicos a completar investigaciones que habían llegado a un punto muerto, al generar imágenes de moléculas de todo tipo, como las proteínas que causan resistencia a los antibióticos o la composición del virus de Zika.

La Real Academia Suecia de Ciencias, que concede el premio de nueve millones de coronas suecas (1,1 millones de dólares), afirmó que el nuevo método había llevado a la bioquímica a una nueva era.

Al congelar las biomoléculas en plena acción, los científicos tuvieron acceso a procesos nunca antes vistos, un avance determinante para la comprensión básica de las funciones moleculares y el potencial desarrollo de nuevos medicamentos.

Henderson, nacido en Escocia, utilizó la criomicroscopía electrónica para presentar imágenes tridimensionales de una proteína con resolución a nivel de átomos, lo que mostró el potencial de la tecnología.

Hasta entonces, la criomicroscopía electrónica sólo era considerada apropiada para tomar imágenes de moléculas muertas, ya que el poderoso rayo electrónico destruía el material biológico.

La técnica fue perfeccionada más tarde por el alemán Joachim Frank, mientras que el suizo Dubochet utilizó una forma de refrigeración acelerada del agua para preservar la forma natural de las biomoléculas.

Frank dijo que la criomicroscopía electrónica será de gran ayuda en la investigación médica, que se enfoca cada vez más en los procesos al interior de las células para el desarrollo de terapias, pero que esto tomaría tiempo en concretarse. El científico afirmó que el anuncio del Nobel lo tomó por sorpresa.

“Su uso práctico es inmenso pero siempre se necesita mucho tiempo para ver resultados de las investigaciones iniciales y para que lleguen a ser de conocimiento público y a practicarse en medicina”, sostuvo en una conferencia telefónica con periodistas.

“Estoy conmocionado. Pensaba que las posibilidades de ganar un Premio Nobel eran minúsculas”, declaró.

El de Química es el tercero de los Premios Nobel de este año y se anuncia esta semana tras las distinciones en Medicina y Física.

Los galardones para los logros en Ciencia, Literatura y Paz fueron creados de acuerdo con el testamento del inventor de la dinamita Alfred Nobel y se entregan desde 1901. 



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