Internacional - Política

Los funcionarios se echan a la calle contra los recortes de Emmanuel Macron

2017-10-10

El sector público francés sale hoy a la calle para protestar contra los recortes que...

MARÍA D. VALDERRAMA / El Mundo

El sector público francés sale hoy a la calle para protestar contra los recortes que el gobierno de Macron ha anunciado ya. A la espera de conocer el seguimiento de la huelga, la convocatoria unánime del conjunto de los nueve sindicatos de funcionarios, hace temer un importante golpe para Macron que, aunque continuará sus reformas, habrá perdido la confianza de una buena parte de los ciudadanos.

En total, 5,4 millones de funcionarios han sido convocados contando profesores, policías, enfermeras o trabajadores del transporte, entre otros, que se manifiestan unidos por primera vez en diez años. Si la supresión de 120,000 puestos ya se esperaba al ser una promesa de campaña para renovar el sector público, afectado ya por los recortes de Nicolas Sarkozy, el anuncio del estancamiento del poder adquisitivo ha caído como un jarro de agua fría entre los funcionarios, que ven cómo el del sector privado aumenta.

De momento, la huelga no ha afectado al tráfico de trenes si bien la Dirección General de la Aviación Civil ha recomendado a las compañías que cancelen el 30% de sus vuelos al esperarse un fuerte seguimiento entre los controladores aéreos.

En la enseñanza, cerca de la mitad de los profesores seguirán la huelga aunque los colegios de primaria acogerán a los niños. Los sindicatos policiales también secundan la protesta para denunciar sus condiciones de trabajo y Fuerza Obrera u la CGT se suman, de paso, por la ya aprobada reforma laboral.

La CFDT dice defender así el servicio público y espera un seguimiento masivo para hacer mella en el ánimo del Ejecutivo que, en verano, consiguió dividir a los sindicatos de forma que las protestas contra la reforma laboral se desinflaran y estas pasaran mediante ordenanzas - el equivalente a decretos- sin mayores altercados. Después vinieron las protestas de los jubilados que, por falta de apoyos, pasaron prácticamente desaparecibidas.

Si bien el gobierno de Macron cuenta con aprobar las medidas rápidamente y pasar a la siguiente reforma, sobre la formación profesional y el paro, en este caso, incluso Le Monde insta al ejecutivo en un editorial de ceder a la escucha y el diálogo con los funcionarios - y de paso de los ayuntamientos que se quejan igualmente de sus recortes- para no pecar de "negligente" de sus propias promesas electorales y "humillar" a los sectores tratándoles como "simples factores de ajustes presupuestarios", lo que podría "causar destrozos", firma el periódico. Macron no parece aún dispuesto a cambiar de planes.



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