Internacional - Política

Facebook admite el impacto de la propaganda rusa

2017-10-31

La revelación llega cuando la reputación de Facebook ha entrado en barrena. Hace un...

PABLO PARDO / El Mundo

Facebook, la empresa que prometió conectar a todos los ciudadanos del mundo, se sienta hoy en el banquillo de los acusados en Washington, bajo la acusación de ser, por acción y omisión, un vehículo de propaganda rusa que la ha empleado como herramienta para dividir la sociedad estadounidense.

El máximo responsable de la empresa propiedad de Mark Zuckerberg, Colin Stretch, ha arrancado su intervención ante el Comité de Justicia del Senado con una cifra espectacular: 126 millones de estadounidenses - el 38% de la población total de la primera potencia - han recibido a través de Facebook mensajes procedentes de Rusia.

La revelación llega cuando la reputación de Facebook ha entrado en barrena. Hace un año, la red social de Mark Zuckerberg estaba en un maridaje perfecto con el Partido Demócrata. Su directora de operaciones, la 'gurú' del feminismo - y, en general, de lo que haga falta - Sheryl Sandberg, sonaba como posible secretaria del Tesoro con Hillary Clinton, y el propio Zuckerberg no ocultaba ambiciones presidenciales en un país, EU, en el que Donald Trump había demostrado que el único empleo para el que es malo tener experiencia previa es el de alto cargo político.

Entonces comenzaron las revelaciones acerca del uso del servicio de noticias y de notificaciones de Facebook por entidades y personas cercanas al Gobierno ruso para divulgar noticas falsas. Una idea que era "una locura bastante grande", según dijo Zuckerberg el 11 de noviembre, tres días después de las elecciones.

Ahora, Facebook, con sus competidores Google y Twitter, no tiene más remedio que reconocer que su sistema computerizado para admitir y promover posts ha sido una autopista de Moscú a las pantallas de los estadounidenses. La inteligencia artificial no es lo suficientemente inteligente para detectar noticias falsas. Y eso lo sabe la Agencia de Investigación de Internet (ARI, según sus siglas en inglés), coloquialmente conocida como "los trolls de Olgino" y "la granja de trolls de San Petersburgo", una empresa cuyo dueño se desconoce y que ha sido acusada de ser el principal centro de diseminación de noticias falsas de Rusia.

Según Facebook, 29 millones de estadounidenses recibieron en sus pantallas noticias procedentes directamente de la ARI entre enero de 2015 y agosto pasado. La empresa ha borrado decenas de miles de mensajes de ese tipo, en lo que ha sido calificado por sus críticos como un esfuerzo para evitar que investigadores independientes determinen el alcance de su negligencia - sea ésta intencional para conseguir negocio o simplemente consecuencia de fallos de la tecnología -. Según Facebook, solo una de cada 23,000 noticias colgadas en la red social procede de Moscú.

La propaganda rusa en redes sociales es muy eficaz porque actúa en muchas direcciones. Su objetivo es crear caos, en primer lugar y, a continuación, apoyar indirectamente a grupos ultranacionalistas, para lo cual no solo crea perfiles falsos en favor de esa ideología, sino, también, cuentas igualmente falsas que demuestran el presunto peligro de los negros, los inmigrantes latinoamericanos, y los musulmanes. En Europa se ha detectado abundante actividad en ese sentido en favor del Brexit en Gran Bretaña y de la candidata de ultraderecha Marine Le Pen en las elecciones francesas.

Paradójicamente, la intervención de Stretch se produce el mismo día en el que Facebook presenta sus resultados del tercer trimestre. La empresa ha visto su valor en bolsa subir un 50% en los últimos doce meses, en los que ha vuelto a pulverizar todas las previsiones gracias a su capacidad para adaptar sus contenidos a la era de internet en telefonía móvil.


 



regina