Nacional - Política

Gobernadores de Coahuila sobornados por los "Zetas"

2017-11-07

La Federación Internacional de Derechos humanos presentó ante la Corte Penal...

   
(ANSA) - CIUDAD DE MEXICO, 7 NOV - El gobernador del estado norteño de Coahuila, Rubén Moreira y su antecesor y hermano Humberto, recibieron sobornos por varios millones de dólares durante su gestión para proteger a la peligrosa banda conocida como Los Zetas, de acuerdo con un estudio de la Universidad de Texas.
    
La Clínica de Derechos Humanos de la Facultad de Derecho de este ateneo difundió un informe que recoge testimonios formulados en tres juicios federales entre 2013 y 2016 en San Antonio, Austin y del Río, Texas, en los que se acusa a ambos personajes políticos de haber sido beneficiados con coimas por parte del grupo criminal.
    
"Varios testigos hicieron declaraciones sobre sobornos de millones de dólares pagados a Humberto y Rubén Moreira (.) a cambio del control total del estado", señaló el documento, en el cual se indica que la influencia de la organización delincuencial le permitió realizar sus negocios ilegales en Coahuila "con impunidad" y "a menudo, con el apoyo directo de funcionarios públicos".
    
El reporte, titulado "Control sobre todo el Estado de Coahuila", refiere que los Zetas entregaron 2 millones de dólares en efectivo a Humberto Moreira a través de Vicente Chaires, su secretario Particular y al Procurador Jesús Torres para actuar con total libertad en el estado.
    
Desde julio del 2016, un jefe criminal en la ciudad de Piedras Negras, Coahuila, identificado como Marciano Millán, citado por el periódico texano San Antonio Express News, reveló que Los Zetas "estuvieron involucrados en minería de carbón y tuvieron contratos gubernamentales para pintar y renovar escuelas y carreteras".
    
Los mismos informes periodísticos señalan que Chaires fue señalado por un testigo que trabajó con Los Zetas, identificado como Rodrigo Humberto Uribe, de recibir hasta cuatro millones de dólares a cambio de protección para Los Zetas. El ex gobernador Moreira y el ex fiscal Jesús Torres Charles negaron las acusaciones, pero Chaires, que también era un empresario que hizo una considerable fortuna de la noche a la mañana, no negó estas acusaciones.
    
El análisis de la Universidad de Texas revela además que los testigos explicaron cómo Los Zetas, una de las organizaciones más sanguinarias del crimen organizado mexicano, actualmente muy debilitada, pero cuyos remanentes aún continúan actuando, "pagaron sobornos y contribuyeron a las campañas electorales de gobernadores y candidatos".
    
El propósito fue "garantizar la continuación sin restricciones de sus negocios ilegales", indicó el estudio, según el cual hubo "un patrón de complicidad, tolerancia, aquiescencia y cooperación del Estado mexicano con el cártel de Los Zetas y sus negocios ilegales".
    
La Federación Internacional de Derechos humanos presentó ante la Corte Penal Internacional una acusación por crímenes de lesa humanidad en Coahuila en la que son señalados ambos mandatarios.
    
El magistrado de Coahuila Juan José Yáñez defendió a ambos ex mandatarios y dijo que "no ha existido nunca, pero nunca, un ataque sistemático o generalizado cometido contra la sociedad de conformidad con una política de estado".
    
Durante la gestión de Humberto Moreira, de 51 años, que fue gobernador entre 2005 y 2011, y luego presidente del gobernante Partido Revolucionario Institucional (PRI, centro) se perpetró la llamada "Matanza de Allende".
    
Se estima que más de 300 personas fueron asesinadas en Allende, Coahuila, por Los Zetas entre el 18 y el 20 de marzo de 2011, como venganza después de que uno de sus miembros, Luis Garza, detenido en Texas, entregó los números celulares de los dos máximos jefes de la organización, Miguel y Omar Treviño, apodados "El Z40" y el "Z42".
    
La información luego fue divulgada a la policía mexicana, que tenía lazos con Los Zetas, a quienes les informó que Garza los había traicionado, por lo que la banda decidió tomar represalias y matar a todos sus familiares que vivían en Allende para "castigar su deslealtad".
    
Decenas de hombres armados irrumpieron el 18 de marzo de 2011 en Allende y desaparecieron a 26 personas, 20 familiares y allegados de Garza, y destruyeron 32 casas y dos ranchos y en los siguientes días continuaron una verdadera "carnicería", cuyo resultado hoy todavía no se aclara por completo. 



regina