Ecología y Contaminación

Un año después de la elección de Trump, el futuro del carbón sigue siendo sombrío

2017-11-13

Las eléctricas estadounidenses están cerrando las centrales térmicas de...

Por Timothy Gardner

WASHINGTON, 13 nov (Reuters) - Un año después de que Donald Trump fue elegido presidente con la promesa de reactivar al débil sector del carbón en Estados Unidos, las perspectivas de crecimiento y contratación a largo plazo siguen siendo tan sombrías como siempre.

Una revisión de datos mineros de Reuters muestra a una industria que apenas ha ganado en empleos y en producción este año, y los avances han sido en buena parte debido a un repunte temporal de la demanda externa de carbón estadounidense, más que cambios en las políticas presidenciales.

Las eléctricas estadounidenses están cerrando las centrales térmicas de carbón a paso acelerado, sustituyéndolas por gas natural barato y por energía eólica y solar. Y la demanda interna representa aproximadamente el 90 por ciento del mercado del carbón de EU.

"No tenemos planes para construir ninguna instalación de carbón adicional", dijo Melissa McHenry, portavoz de American Electric Power, una de las mayores eléctricas del país. "El futuro del carbón lo dicta la economía (...) y no se puede hacer ese tipo de inversiones sobre la base de las políticas de un gobierno".

Las plantas de carbón representan actualmente el 47 por ciento de la capacidad de generación eléctrica de AEP, un porcentaje que la empresa planea reducir a un 33 por ciento en 2030.

Para ver un gráfico en inglés de la producción, demanda y empleo del sector carbón (Click aquí)

La situación pone de relieve las limitaciones de la política presidencial en las principales industrias y las tendencias económicas mundiales. Como algunos expertos en energía llevan diciendo mucho tiempo, las fuerzas que llevarán al éxito o al fracaso de la minería de carbón escapan a los poderes del Despacho Oval.

Un funcionario de la Casa Blanca no respondió a una solicitud de comentarios.

Probablemente, Trump ha hecho todo lo posible por ayudar a la industria, dijo Luke Popovich, portavoz de la Asociación Nacional de Minería, que representa a las principales compañías de carbón de Estados Unidos.

"El gobierno ya no está en contra de nosotros", dijo. "Ahora solo tenemos que lidiar con las fuerzas del mercado".

Trump ha tomado medidas atendiendo a muchas de las promesas que hizo para los intereses del carbón en los estados que le ayudaron a ganar las elecciones.

El presidente comenzó el desmantelamiento con el plan de energía limpia del expresidente Barack Obama, destinado a reducir las emisiones de carbono de las centrales eléctricas. También puso fin a una moratoria sobre el arrendamiento de tierras federales para extraer carbón. Suprimió los límites al vertido de residuos de carbón en arroyos y comenzó a retirar a Estados Unidos del acuerdo climático de París.

Ahora el Secretario de Energía de Trump, Rick Perry, está tratando de impulsar una norma a través de la independiente comisión reguladora de energía federal para incentivar a las plantas eléctricas que almacenen al menos un suministro de carbón para 90 días. El objetivo es ampliar la vida útil de algunas centrales térmicas de carbón, una medida que según Perry hará que la red eléctrica sea más fiable.

Aunque el impacto completo de la política para el carbón de Trump podría tardar años en entenderse, es poco probable que los cambios introducidos hasta la fecha impulsen la demanda interna, dijeron analistas de energía y responsables de empresas eléctricas. 



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