Internacional - Economía

Rusia y China acuden al rescate de Nicolás Maduro

2017-11-16

 "Nuestro gobierno sigue cumpliendo", ha asegurado en un comunicado. Maniobra parecida ha...

DANIEL LOZANO | El Mundo

Rusia ha acudido presta al rescate de Nicolás Maduro cuando el agua económica le llega por encima del cuello. El presidente Vladimir Putin, en su operación salvamento, también cuenta con la ayuda de China, el otro socio económico del gobierno de Caracas.

El respaldo de sus dos grandes aliados mundiales llega cuando la revolución defiende su comprometida capacidad para pagar la multimillonaria deuda exterior, que se cifra en entre 128,000 y 150,000 millones de dólares. El primer paso para la reestructuración y refinanciación se ha dado hoy en Moscú, donde se ha firmado el acuerdo para pagar 3.150 millones a lo largo de los próximos 10 años. Del lado ruso, Sergei Storchak, viceministro de Finanzas. Del lado criollo, Simón Zerpa, nuevo ministro de Economía, quien está incluido en la lista de sancionados por Estados Unidos.

El gobierno de Caracas ha reconocido que los fondos rusos prestados a Petróleos de Venezuela (PDVSA) no están incluidos en esta reestructuración. Precisamente expertos rusos participan desde hace dos meses en la evaluación de las refinerías venezolanas, que sufren deterioro, mala gestión y corrupción. PDVSA extrae hoy menos de dos millones de barriles por día, una caída en la producción que le ha hecho descender a cotas de hace tres décadas.

A destacar que la firma de hoy incumple las normativas internacionales, ya que no ha sido refrendada por el Parlamento venezolano, de mayoría opositora. Rusia sí ve con buenos ojos a la Asamblea Nacional Constituyente, el órgano revolucionario impuesto tras el "mayor fraude electoral de la Historia de América", como denunció la Secretaría General de la OEA.

El segundo espaldarazo ha llegado desde China. "Creemos que el gobierno venezolano y la gente tienen la capacidad de manejar adecuadamente sus asuntos, incluido el tema de la deuda", afirmó Geng Shuang, canciller chino. Una declaración trascendental, ya que el gobierno chino encabeza la lista de acreedores, con más de 23,000 millones de dólares por cobrar, que se han ido sumando gracias a los acuerdos de petróleo por préstamos desde hace una década.

El apoyo de rusos y chinos se ha producido horas después de que el gobierno de Maduro asegurara que han comenzado a pagar sus deudas pese a que las agencias de calificación Fitch Rating y S&P han declarado el incumplimiento parcial de los últimos pagos.

Los inversores no se fían

El gobierno argumenta que en 36 meses ha devuelto más de 73,000 millones de dólares por concepto de capital reembolsado e intereses. Una de las grandes paradojas del caso venezolano es que se trata de un país productor de petróleo que fue incrementando su deuda exterior durante el mandato de Hugo Chávez (1999-2013), pese a los tiempos de bonanza petrolera vividos entonces. En sus mejores años, con el precio del barril de petróleo por encima de los 100 dólares, Venezuela recibió 970,000 millones de dólares. Hoy solo quedan 9,700 millones en sus reservas internacionales.

El Ministerio de Economía ha insistido en que ha iniciado la transferencia de los intereses de los bonos soberano 2019 y 2024, valorados en 199 millones. "Nuestro gobierno sigue cumpliendo", ha asegurado en un comunicado. Maniobra parecida ha realizado PDVSA, que asegura haber ejecutado el pago de los intereses de sus bonos 2027 y que los intereses de los bonos 2020 y capital de los bonos 2017 "fueron realizados con éxito".

Pese al optimismo tan bolivariano que desprenden sus intervenciones públicas, los inversores dudan en un 90% que el gobierno vaya a pagar los 60,000 millones en bonos basura, sobre todo cuando el chavismo necesita dinero en efectivo para manejar las elecciones municipales y las presidenciales. Y todo ello en medio de una tormenta económica perfecta, que suma hiperinflación, escasez, desabastecimiento y falta de efectivo.

"Hay una diferencia gigante entre impagar una deuda y pagarla tarde. Ambos son una ruptura de las condiciones establecidas, pero nadie embarga por el retraso de un pago que al final se hizo", explica el analista Luis Vicente León. El presidente de Datanálisis sostiene que la declaración de 'default' por retraso difícilmente activará una solicitud de aceleración de cobros del bono, "pues los tenedores adelantarían un 'default' real que les afecta".

La nueva ronda de diálogos entre gobierno y oposición en Santo Domingo se ha pospuesto hasta nueva orden. Vicente Díaz, ex rector del Consejo Nacional Electoral (CNE) y uno de los delegados opositores, ha adelantado que la primera semana de diciembre figura como posible fecha para su inicio en las agendas de los cancilleres latinoamericanos.

Es precisamente la participación de los ministros de Exteriores de México, Chile y Paraguay el principal obstáculo para las negociaciones. Los cuatro principales partidos de la Unidad Democrática han suspendido el encuentro de hoy ante la negativa inicial de la revolución a la presencia de los cancilleres.

Una vez superado este obstáculo, tocaba cuadrar las agendas de cada uno, incluidas las de los representantes de Nicaragua y Bolivia, que acuden por la parte revolucionaria. Díaz ha explicado a EFE que el gobierno también ha propuesto una "reunión exploratoria" previa "sobre normativas internas y reglamentarias", que la oposición está considerando.

El G-4 de la Unidad aprovechará para explicar a otros partidos de oposición y a organizaciones civiles cuál será su punto de partida en la negociación, con la que pretende renovar el CNE y mejorar las condiciones electorales de cara a las presidenciales. El grupo parlamentario formado por los más radicales (Vente Venezuela de la ex diputada María Corina Machado y Alianza Bravo Pueblo, del preso político Antonio Ledezma) critica con vehemencia el encuentro. Su tesis es que el único diálogo es para que Maduro dimita.

El gobierno, que no cumplió los acuerdos de 2016, necesita el aval internacional para refinanciar la deuda externa y para frenar las sanciones internacionales.



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