Internacional - Seguridad y Justicia

Maniobras de EU en la península coreana "suplican una guerra nuclear": Pyongyang

2017-12-04

Medios surcoreanos han mostrado imágenes del fabuloso potencial bélico exhibido en el...

MÓNICA G. PRIETO | El Mundo

La tensión volvió a incrementarse hoy en la península coreana con el inicio de las maniobras militares programadas por Estados Unidos y Corea del Sur, en las que participan 230 aviones de combate, entre ellos dos docenas de aviones invisibles norteamericanos. El Rodong Sinmun, diario del Partido de los Trabajadores norcoreano, lo ha calificado de "abierta y peligrosa provocación" que podría desencadenar una "guerra nuclear en cualquier momento". "Los títeres belicistas de Estados Unidos y Corea del Sur harían bien en tener en cuenta que sus ejercicios militares son tan idiotas como precipitar su autodestrucción", escribía en su editorial del pasado domingo.

En los mismos términos se pronunció hoy un portavoz del norcoreano Comité de Reunificación, citado por la agencia oficial KCNA. "Las fuerzas títeres de EU y Corea del Sur afirman que el simulacro planeado será 'el más grande jamás realizado, destinado a destruir 700 objetivos, incluidas instalaciones nucleares y bases de misiles' y que servirá como 'presión máxima' sobre el norte. El ejercicio que simula una guerra real se realizará en un momento en que el presidente Trump se está volviendo loco", destacó el funcionario no identificado a la agencia. "El ensayo de guerra es solo una grave provocación que dejará la ya aguda situación en la península de Corea al borde de una guerra nuclear".

Medios surcoreanos han mostrado imágenes del fabuloso potencial bélico exhibido en el sur con unas maniobras destinadas a "mejorar la eficacia en el combate" de la alianza entre Seúl y Washington. Las naves movilizadas incluyen seis F-22 Raptors, los más avanzados aviones invisibles norteamericanos, que en caso de conflicto armado se espera que jueguen un papel primordial a la hora de atacar objetivos norcoreanos, dado que se cree que el sistema de defensa antiaéreo del pequeño país estalinista no está preparado para detectarlos. Sin embargo, el diario Rodong Sinmun, en su habitual estilo desafiante, escribió que los "sigilosos luchadores de los que tanto presumen los enemigos no escaparán a su destino, como si fueran polillas".

Además, seis F-22, seis F-35, seis EA-18G, y una decena de cazas F-15C y F-16 participarán en los ensayos militares. En total, 12,000 uniformados de ambos países participan en unas maniobras que durarán cinco días y en las que también se emplearán bombaderos B-1 y aviones equipados con sistemas de advertencia y control aerotransportados E-3 (AWACS) desplazados expresamente para estos juegos de guerra.

El ministro chino de Exteriores, Wang Yi, lamentó hoy que la relativa calma en la península coreana de los pasados dos meses haya saltado por los aires, y se ha mostrado partidario de encontrar soluciones para la crisis nuclear. "China siempre ha estado abierta a nuevas propuestas para resolver este problema, aunque el espíritu de las resoluciones del Consejo de Seguridad deben ser el principio a seguir para todas las partes", dijo en Pekín. Wang ha recordado que la postura de su Ejecutivo defiende el diálogo. "Las propuestas y las medidas que están en contra o que no están incluidas en las resoluciones carecen de apoyo legal internacional y pondrían en peligro la ejecución de las resoluciones de la ONU", añadió en referencia implícita a las amenazas de Washington.

Aunque las maniobras siguen un calendario previsto, el momento no puede ser más preocupante, cinco días después del ensayo de un misil balístico intercontinental norcoreano capaz de alcanzar cualquier punto del territorio continental norteamericano que ha disparado todas las alarmas y ha calentado la retórica belicista.

El sábado, el Ministro de Exteriores de Pyongyang ya había advertido de que el presidente Donald Trump "está suplicando una guerra nuclear" mediante lo que calificó de "apuesta nuclear extremadamente peligrosa" en la península coreana. El mismo día, el asesor de Seguridad Nacional norteamericano, Herbert McMaster, aseguró durante una conferencia pronunciada en California que las posibilidades de una guerra con Corea del Norte crecen a medida que pasan los días. "Creo que aumentan cada día, lo cual implica que estamos en plena carrera para resolver este problema", aseguró. "Hay formas de afrontar este problema además del conflicto armado, pero es una carrera contrarreloj porque se acerca cada vez más y no nos queda mucho tiempo", afirmó.

El senador republicano Lindsey Graham aseguró en declaraciones a la CBS que los rápidos avances en tecnología militar de Corea del Norte acercan el escenario de una guerra preventiva, ya que "se nos está acabando el tiempo", recomendó que no se envíe a personal no imprescindible a Corea del Sur e incluso sugirió una evacuación del personal no prescindible. "Hay que parar de enviar familiares. Creo que es el momento de sacar a los familiares de soldados americanos fuera del Corea del Sur".

Visita de Kim

El Pentágono, según la CNN, está explorando nuevos emplazamientos en la costa oeste de Estados Unidos para desplegar sistemas defensivos adicionales en previsión de un eventual ataque que, según los expertos, es poco probable: Kim Jong-un no quiere comenzar una guerra que acabaría con su régimen sino evitar ser atacado con la disuasión nuclear que tan buen resultado dio durante la Guerra Fría. El domingo, la prensa norcoreana publicó imágenes de Kim Jong-un visitando una fábrica de neumáticos poco habituales: fueron los usados por el vehículo de nueve ejes que transportaba el misil Hwasong-15 el pasado jueves, un vehículo que según los expertos ha sido manufacturado por completo en Corea del Norte, confirmando la autosuficiencia militar del estado comunista.

McMaster volvió a referirse a China, cuyo liderazgo podría mantener influencia sobre el dictador norcoreano, aunque a juzgar por sus últimos ensayos, Kim Jong-un parece decidido a consagrarse como potencia nuclear independientemente de influencias externas. "No estamos pidiendo a China que nos haga un favor, a nosotros o a nadie. Le pedimos que actúe en sus propios intereses, como debería, y creemos que está en su interés más perentorio hacer más". Tras el ensayo del último misil intercontinental, el Hwasong-15, Trump pidió a su homólogo Xi Jinping que cortase el suministro de combustible a Corea del Norte, una medida que ahogaría al régimen y, sobre todo, a su población en pleno invierno para la que no parece haber consenso.

"Diatriba incendiaria"

Tanto China como Rusia recriminaron el viernes a Estados Unidos que no hubiese cancelado, o al menos pospuesto, las maniobras con Corea del Sur para aliviar la tensión, como habían sugerido Moscú y Pekín. El ministro de Exteriores ruso, Sergei Lavrov, calificó el viernes a su paso por Roma de "enorme error" la aproximación norteamericana al problema norcoreano, y tachó las declaraciones de la embajadora de EU ante la ONU Nikki Haley de "diatriba sanguinaria". "Si alguien quiere realmente usar la fuerza, como dice [Haley], está jugando con fuego", dijo Lavrov. "Haremos lo que sea para asegurarnos de que eso no ocurra, de forma que el problema se decida con medios pacíficos y diplomáticos". Lavrov ya advirtió el viernes que Rusia no cortará sus lazos con Pyongyang, una acción requerida por Washington en la reunión extraordinaria del Consejo de Seguridad.

El primer ministro chino, Li Keqiang, se encuentra de visita en Rusia donde ayer se entrevistó con el presidente Vladimir Putin y hoy se ha reunido con su homólogo, Dmitri Medvedev, en la ciudad balneario de Sochi. Ambos países han acordado reforzar sus relaciones políticas y económicas.



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