Migración

Tusk dice que su rechazo a cuotas obligatorias en asilo es "proeuropeo"

2017-12-15

"Estoy absolutamente seguro de que mi posición sobre migración es extremadamente...

 

Bruselas, 15 dic (EFE).- El presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, aseguró hoy que su postura sobre la "ineficacia" de las cuotas obligatorias para que los países de la Unión Europea acojan a refugiados es "extremadamente proeuropea".

"Estoy absolutamente seguro de que mi posición sobre migración es extremadamente proeuropea, porque pienso en Europa en su conjunto", declaró Tusk en una rueda de prensa tras una cumbre en la que los líderes comunitarios debatieron la estancada reforma del sistema de asilo europeo, conocido como "Dublín".

Tusk se mostró convencido de que la política migratoria europea necesita de "unidad y verdadera solidaridad", lo que quiere decir "que siempre haya consenso si es posible".

"Especialmente en este asunto de migración necesitamos una posición común y verdadera solidaridad", dijo, consciente de que las cuotas obligatorias, que algunos países rechazan de pleno, suponen un escollo en los debates.

"Es el tema que consume más tiempo en las conversaciones sobre migración en Bruselas con las capitales. En este contexto, soy totalmente imparcial y extremadamente proeuropeo", insistió el político polaco.

De la misma opinión dijo ser el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker: "Tusk no es antieuropeo, sino un proeuropeo muy comprometido con la integración europea", apuntó.

Antes de la cumbre Tusk había señalado la ineficacia de esas cuotas, una posición que el comisario europeo de Migración, Dimitris Avramópulos, tildó de "antieuropea".

"Si los comisarios alguna vez, estando enfadados, dicen cosas de ese estilo, lo que dicen va más allá de lo que verdaderamente piensan", comentó Juncker, quien aseguró que Avramópulos es un "buen comisario" y que el cruce de declaraciones "es realmente un malentendido y no deberíamos darle más importancia de la que merece".

Tusk, por su parte, aseguró: "No he cambiado en absoluto mi opinión".

"Lo que necesitamos hoy es un método eficaz para parar o, al menos, reducir el flujo de inmigrantes ilegales en Europa. Esta es la primera y principal condición para establecer un control real en la política migratoria", argumentó.

Desde su punto de vista, "sin esta herramienta fundamental no vamos a realizar ningún tipo de política migratoria".

"El tema de las cuotas obligatorias es, seguro, muy importante, pero no es la solución al problema", comentó, y dejó claro que para él "la meta más importante es mantener a Europa unida y sentar acciones y esfuerzos eficaces para detener o reducir este flujo ilegal".

Al mismo tiempo, Tusk pidió más solidaridad, especialmente de los países del este: "No me pongo de parte de ningún grupo de países o regiones, incluyendo a la mía", apuntó.

"No tengo duda de que los países de mi región deberían estar también más dispuestos a mostrar solidaridad en la práctica", dijo.

Tusk reconoció que es "muy difícil" que los países lleguen a un compromiso sobre las cuotas y señaló que en marzo harán una evaluación de los progresos con idea de "tomar decisiones" en junio.

Juncker defendió en cualquier caso que la reubicación de refugiados ha sido hasta ahora un "éxito" y que se trata de una política que no pone en cuestión los sistemas sociales de los países.

Por otra parte, Tusk puso de relieve la buena acogida de los líderes a crear un instrumento en el próximo marco financiero plurianual de la Unión (2021-2027) para detener la "inmigración ilegal". 



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