Reportajes

La diplomacia del tuit de Donald Trump incendia el planeta

2018-01-08

De esta forma, a golpe de mensaje en la red social, ha contribuido a aumentar la tensión...

MARTA TORRES | El Mundo

El presidente Donald Trump demostró nada más comenzar 2018 que al menos en lo que se refiere a sus incendiarios comentarios en Twitter, no ha hecho nuevos propósitos para el año que se acaba de inaugurar.

De esta forma, a golpe de mensaje en la red social, ha contribuido a aumentar la tensión nuclear en Asia, al retar al líder de Corea del Norte, Kim Jong-un, a demostrar quién tenía el botón nuclear "más grande".

También ha cargado contra Pakistán, tradicional aliado suyo, por no hacer suficiente esfuerzo en la lucha contra el terrorismo, y ha disparado el enfrentamiento con Irán, al colocarse del lado de los manifestantes que han salido a las calles para desafiar al régimen de los ayatolás en las peores protestas desde el año 2009.

COREA DEL NORTE

"Kim Jong-un acaba de decir que el botón nuclear norcoreano está en su escritorio todo el tiempo. Por favor, ¿puede alguien de su régimen agotado y muerto de hambre informarle de que yo también tengo un botón nuclear? Pero es mucho más grande y poderoso que el suyo, y mi botón funciona", redactó el presidente estadounidense en un ya famoso comentario que aumentó la escalada de la guerra nuclear en Twitter.

Esta dura retórica sobre el botón nuclear, que no existe en realidad, resulta aterradora, aunque sea la misma que agitó la Administración estadounidense durante la Era Atómica. Sus comentarios han levantado escalofríos en la comunidad internacional, que contempla la escalada con preocupación en un momento en que las tensiones en Asia se han disparado por la inestabilidad norcoreana y el resurgir de China como gran superpotencia.

PAKISTÁN

"Estados Unidos le ha dado de manera estúpida a Pakistán más de 33,000 millones de dólares durante los últimos 15 años, y ellos no nos han ofrecido nada [más que] mentiras y engaños, pensando que nuestros líderes son tontos", escribió Trump en la red social, su método favorito para comunicarse directamente con sus votantes, en una referencia a la desconfianza existente entre Washington y su socio de Islamabad.

"Le ofrecen santuarios a los terroristas que cazamos en Afganistán, con poca ayuda. Ya no más!", se quejó el presidente en un mensaje lanzado a primera hora de la mañana del primer día del año, que provocó que se convocase desde el ministerio de Asuntos Exteriores de Pakistán al embajador de Estados Unidos en este país, David Hale.

IRÁN

No contento con haber abierto crisis con los dos anteriores Gobiernos, el presidente siguió cargando contra otro de sus enemigos tradicionales: el régimen de los ayatolás iraníes. Lo hizo respaldando las manifestaciones contra el Gobierno de Teherán, protestas sobre las que indicó que "la gente por fin interviene en contra del régimen brutal y corrupto iraní". "Todo el dinero que el presidente Obama les dio tontamente se fue al terrorismo y a sus bolsillos", prosiguió, en referencia al acuerdo nuclear alcanzado hace unos meses y que permitió el levantamiento de las sanciones internacionales. "La gente tiene muy poca comida, una gran inflación y ninguna garantía para los derechos humanos. Estados Unidos os vigila!", advirtió enfurecido Trump.

El escándalo a consecuencia del último libro sobre el presidente Fire and Fury: Inside the Trump White House (Fuego y Furia: Dentro de la Casa Blanca de Trump) refuerza la teoría de que los incendiarios tuits son una manera de redirigir la atención de la opinión pública, algo a lo que contribuyen los medios de comunicación, con los que mantiene una relación de amor-odio.

En unos días, tiene previsto volver a protagonizar otro escándalo. El líder estadounidense se dispone a dar unos premios periodísticos que él mismo acaba de crear, a los periodistas menos honrados que hayan sido artífices de lo que califica como fake news (noticias falsas, en inglés). Todo justo cuando la investigación del ex director del FBI Robert Muller sobre el Rusiagate -la trama de la intervención rusa durante la campaña electoral de EU- no hace más que cobrar fuerza.



regina