Nacional - Población

Desplazados en sureste de México acatarán fallo sobre límites de territorio

2018-01-10

Además, la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu)...

Christyan Estrada

México, 10 ene (EFE).- Los desplazados por la violencia en el sureste de México acatarán la sentencia de un tribunal agrario que ordenó al gobierno del estado de Chiapas corregir los límites de los municipios de Chalchihuitán y Chenalhó, informó hoy su vocero Nicodemo Aguilar.

Aunque inicialmente se había anunciado la impugnación del fallo, los desplazados acordaron en una asamblea celebrada esta semana esperar a que la Secretaría de Gobernación (Segob) cumpla con una serie de compromisos para restablecer la paz en la zona, precisó Aguilar en una entrevista con Efe.

Entre los acuerdos alcanzados en una mesa de diálogo entre la Segob, el gobierno de Chiapas y representantes de los desplazados están "reforzar la ayuda humanitaria" y la seguridad de los habitantes de Chalchihuitán.

Además, la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu) analizará las inquietudes planteadas para definir alternativas de solución al conflicto.

Un tribunal ordenó el 13 diciembre a la Sedatu realizar una medición técnica para reordenar los límites de ambas comunidades, que mantienen desde hace años un conflicto por 364 hectáreas de tierras fértiles.

Chalchihuitán obtuvo en 1981 el reconocimiento como beneficiario de 252 hectáreas de terreno agrícola que pertenecían a Chenalhó, error que el tribunal pidió ahora resarcir.

El conflicto entre ambos municipios se recrudeció a tal punto que grupos paramilitares de Chenalhó comenzaron a atacar a habitantes de Chalchihuitán, lo que llevó a unos 5,000 pobladores a huir a las montañas en octubre pasado.

En la asamblea comunitaria de Chalchihuitán también se acordó el regreso a clases de 6.048 alumnos de 57 instituciones educativas con la condición de que se garantice la seguridad en la zona en conflicto y el desarme de las personas en Chenalhó, apuntó Aguilar.

"Mientras no se desarme a los grupos de Chenalhó, nunca habrá paz, porque en cualquier momento se pueden reactivar los ataques", advirtió a Efe Sebastián López, párroco de la diócesis de San Cristóbal de las Casas.

Más de 5,000 indígenas tzotziles abandonaron en octubre sus hogares luego de que un grupo de paramilitares asesinara a una persona de Chalchihuitán, lo que está siendo investigado por la fiscalía de Chiapas.

De acuerdo con las autoridades de Protección Civil, unos 1.185 indígenas permanecen en las montañas de Chalchihuitán, donde viven en condiciones muy precarias, después de que unos 3,800 decidieran regresar a sus hogares.

"Les cuesta mucho (a los desplazados) normalizar sus vidas porque los disparos siguen y van con mucho temor a sus campos", ya que "saben que ahí están los paramilitares de Chenalhó", aseguró López.

"Estando en calidad de desplazados la vida es muy triste, el problema ahora es psicológico, mentalmente es un golpe muy fuerte que los desanima mucho, incluso hay ancianos que ya no comían por la depresión", comentó el sacerdote.

Organizaciones no gubernamentales, miembros de la sociedad civil y el Gobierno estatal han entregado cobijas, paquetes de aseo personal y más de 270 toneladas de alimento a los desplazados por la violencia en Chalchihuitán, una de las comunidades más pobres de México.

Además, "hay presencia de personal de diversas instituciones", entre ellas el Ejército, la Secretaría de Salud y el Sistema Nacional de Desarrollo Integral de la Familia (DIF), aseguró a Efe Luis Manuel García Moreno, titular de la Secretaría de Protección Civil de Chiapas.

Destacó que el personal de Protección Civil, que se desplazó a Chalchihuitán tras el recrudecimiento del conflicto, "no ha escuchado un solo disparo o reportado algún incidente negativo".

No se han detectado personas armadas en las nueve comunidades de la zona limítrofe de los municipios de Chenalhó y Chalchihuitán, insistió.

El nuevo obispo de San Cristóbal de Las Casas, Rodrigo Aguilar Martínez, visitará el próximo sábado Chalchihután y al grupo de desplazados para verificar cómo está su situación.

"Hay que buscar cómo solucionar la causa del problema de fondo", aseveró López.



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