Internacional - Población

Vecinos de barrios ribereños de Asunción apuran mudanza para escapar del agua

2018-01-22

Las casas de las zonas más bajas de los Bañados, tanto en la zona norte como en el...

Alberto Peña

Asunción, 22 ene (EFE).- Los vecinos de los Bañados de Asunción, barrios ribereños en las orillas del río Paraguay, se afanan hoy para llegar a las zonas altas de la ciudad y escapar de las inundaciones que durante una semana ya han anegado cientos de viviendas y obligado a evacuar hasta a casi 20,000 personas.

Las casas de las zonas más bajas de los Bañados, tanto en la zona norte como en el sur de la capital, están deshabitadas e inundadas y sus propietarios han sido evacuados a predios públicos y militares aledaños situados en zonas más altas, donde se han construido refugios precarios de chapas y maderas para ellos.

Los que todavía permanecen en sus casas llevan una semana viendo como día a día el agua sube despacio pero de manera incesante, a un ritmo de varios centímetros al día.

Desde hace dos fines de semana, el agua del río Paraguay ha ido anegando estos barrios haciendo ya hoy intransitables las calles de los mismos.

El asfalto se torna a estas alturas de la inundación en canales poco profundos pero suficientes para evitar la circulación, aunque todavía hay algunos vecinos que se las ingenian para cruzar a través del agua en busca de sus pertenencias.

Ya sea en camionetas todoterreno, en motocarros, en carretas tiradas a caballo o simplemente caminando con el agua hasta la cintura y los bártulos a cuestas.

En el Bañado Sur el barrio de Tacumbú es el más damnificado por la crecida del río Paraguay, que según el reporte de las autoridades municipales de gestión de riesgos de desastres llegó hoy a los 5,7 metros, dos centímetros más que ayer, acrecentando la tendencia alcista del último mes, en el que el nivel del agua subió 2 metros.

Más de 8,000 personas han sido ya evacuadas de esta zona al sur de Asunción, mientras los vecinos llenaban hoy camiones con muebles y pertenencias para abandonar el lugar ante las previsiones de que el río siga subiendo y los avisos de probables tormentas durante la semana.

Esos miles de evacuados y los que continúan escapan del agua en el Bañado, llegan sin cesar a los predios militares habilitados para los refugios en la parte alta del barrio, misma situación que ocurre en la parte norte de la ciudad.

Entre uno y otro lugar, son ya casi 20,000 personas afectadas por las inundaciones, una cifra que las autoridades municipales aumentan cada día ante el continuo ascenso del nivel del agua.

En el Bañado Norte, la situación es similar, aunque las calles arenosas desaparecen bajo una manta de agua enfangada que anega todo lo que toca.

En esa zona, que se extiende un kilómetro río arriba, la cifra de evacuados sobrepasa las 7,500 personas, y las personas que todavía residen allí se preparan para una eventual retirada a las zonas altas.

Mientras pueden, los precarios pasillos de madera aún sirven para esquivar el agua estancada y poder acceder a las viviendas o transitar por los caminos parcialmente anegados.

La otra zona crítica se encuentra en el barrio Ricardo Brugada, conocido como "La Chacarita", en el centro de Asunción, junto a la bahía de la ciudad, donde ya han sido evacuadas más de 3,000 personas.

Laos comentarios comunes en todos los lugares afectados es la ausencia de asistencia de las autoridades y, en los casos en los que sí se produce, la escasez de materiales para paliar las consecuencias de la subida del río.

Aunque todos coinciden en que la situación no es tan desastrosa como la que ocurrió en diciembre de 2015 cuando más de 100,000 personas tuvieron que ser evacuadas de los mismo barrios, los vecinos saben que no se pueden fiar del agua.

Por ese motivo piden a las autoridades que declaren la situación de emergencia para poder activar con mucha más rapidez y eficacia la asistencia a los damnificados.

La Municipalidad de Asunción prevé tratar hoy la declaración de emergencia para evitar las trabas burocráticas que, según ellos, hasta ahora han impedido a los servicios de asistencia trabajar con más fluidez para asistir a los damnificados durante la semana previa.

Mientras tanto, el agua sube sin parar y penetra en casas y calles obligando cada día a más gente a abandonar sus viviendas y buscar refugio en la parte alta de la ciudad. EFE



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