Agropecuaria

Pekín apunta a la base agrícola de Trump con advertencia sobre el sorgo

2018-02-05

Con una investigación sobre las importaciones de sorgo de Estados Unidos, China ha enviado...

Por Dominique Patton y Michael Martina


(Reuters) - Con una investigación sobre las importaciones de sorgo de Estados Unidos, China ha enviado una advertencia a su principal socio comercial: los agricultores de estados que votaron por el presidente estadounidense Donald Trump podrían ser los más afectados por represalia en caso de una guerra comercial.

El Ministerio de Comercio chino anunció el domingo el inicio de una investigación antidumping y antisubvenciones que podría llevar a establecer fuertes aranceles a las importaciones del ingrediente, que se usa en la alimentación del ganado y el baijiu, un licor chino.

El anuncio se hizo menos de quince días después de que Trump estableció fuertes aranceles a las importaciones de paneles solares y lavadoras, y dos meses después de la decisión de Washington de investigar planchas chinas de aleaciones de aluminio, la primera investigación antisubvenciones y antidumping iniciada por Estados Unidos en décadas.

Las medidas han alentado el temor a una guerra comercial entre Estados Unidos y China.

El sorgo de Estados Unidos representa más del 90 por ciento del que llega a China y su importación supuso poco más de 1,000 millones de dólares el año pasado.

El Ministerio de Comercio dijo que había iniciado la investigación de oficio porque la gran cantidad de pequeños productores locales no podía preparar la documentación necesaria.

La poco usada táctica de usar la propia iniciativa para la investigación, en lugar de responder a las quejas de los agricultores, sugiere que estuvo siendo considerada bastante tiempo, y expertos en comercio lo interpretan como una represalia por las recientes acciones de Estados Unidos.

Apuntar al sorgo en un momento en que el grano en el mercado global está en superávit y los productores de todo el mundo luchan por encontrar mercado para sus productos, evita que se perjudique un producto crítico en China, mientras complica a una zona política clave para Trump.

Texas y Kansas, importantes bastiones republicanos, producen la mayor parte de la cosecha de sorgo en Estados Unidos.

“Creen que si aumentan la presión sobre estados republicanos clave, donde hay una gran comunidad agrícola que votó por Donald Trump, eso de alguna manera cambiará la situación”, dijo Paul Burke, director para Asia del Consejo de exportación de soja de Estados Unidos.

Ejecutivos del sector esperan que Pekín apunte a las materias primas, una de las principales exportaciones de Estados Unidos a China, en caso de una respuesta a una disputa comercial que se profundiza.

Lester Ross, presidente del comité de política de la Cámara de Comercio de Estados Unidos en China, dijo la semana pasada a periodistas que China apuntaría a sectores con “repercusiones políticas en Estados Unidos”, como las materias primas y los aviones.

Las amenazas de Trump de tomar más medidas adicionales contra las importaciones de acero y aluminio desde China, así como sobre supuestos abusos de los derechos de propiedad intelectual en China, podrían intensificar aún más el conflicto.

Muchos expertos chinos creen que en Washington no están dispuestos a pagar el alto precio económico y político que se necesita para cambiar la dinámica del comercio entre las dos economías más grandes del mundo, incluido un gran excedente chino.

Sin embargo, algunos ejecutivos advierten que invocar una ley comercial de la época de la Guerra Fría para imponer aranceles al acero y al aluminio podría desencadenar una guerra comercial que se expandiría a otras materias primas más importantes, como la soja, la mayor exportación agrícola de Estados Unidos. 


 



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