Internacional - Política

Merkel y Schulz agotan plazos para lograr un acuerdo de coalición en Alemania

2018-02-06

Además, en política de Defensa se mantenían diferencias en torno a las...


Berlín, 6 feb (EFE).- Los conservadores de la canciller alemana, Angela Merkel, y los socialdemócratas de Martin Schulz agotan hoy los plazos para tratar de cerrar "in extremis" un acuerdo de coalición más de cuatro meses después de las elecciones.

Los equipos negociadores de la Unión Cristianodemócrata (CDU) de la canciller, su ala bávara de la Unión Socialcristiana (CSU) y el Partido Socialdemócrata (SPD) se reunieron a las 10.00 hora local (9.00 GMT) en Berlín para debatir las áreas conflictivas pendientes y revisar el borrador del texto, que tiene unas 170 páginas, según medios alemanes.

El sprint de los partidos coincide con la última jornada de la prórroga que habían previsto para esta fase de la negociación, que dura ya nueve días, y todos estuvieron hoy de acuerdo en hacer cesiones en favor de un pacto que beneficie a Alemania.

Merkel admitió antes de comenzar las reuniones, en la sede de su partido, que se necesitarán "compromisos dolorosos" por ambas partes y se mostró "dispuesta" a afrontarlos si "las ventajas predominan sobre las desventajas", por "el bien del país".

Schulz, por su parte, aseguró que tenía "buenos motivos" para suponer que en esta "decisiva" jornada se alcanzarían "resultados buenos, constructivos, sólidos y compartidos" para Alemania y para un "gobierno estable" y "duradero".

Dos de los principales escollos sobre la mesa en la jornada seguían siendo demandas socialdemócratas: acabar con los contratos temporales injustificados y garantizar la igualdad de trato en la asistencia sanitaria pública y privada.

Además, en política de Defensa se mantenían diferencias en torno a las exportaciones de armamento y el presupuesto de la Bundeswehr (ejército), según el diario "Süddeutsche Zeitung".

Las reuniones entre conservadores y socialdemócratas empezaron a principios de enero, después de que las negociaciones de CDU y CSU con liberales y verdes descarrilaron tras cinco semanas de contactos el pasado noviembre.

Entonces Schulz y la dirección del SPD operaron un giro de 180 grados y accedieron a sentarse a la mesa con Merkel, porque hasta entonces habían defendido marchar a la oposición para renovarse tras la debacle electoral del 24 de septiembre.

Tras firmar un preacuerdo, un congreso extraordinario del partido autorizó esta última ronda negociadora, aunque lo hizo totalmente dividido.

Si finalmente se cierra el pacto de gobierno, los cerca de 450,000 militantes del SPD deberían dar luz verde al texto en un referéndum vinculante, cuyo resultado es incierto ante las grietas internas que ha abierto la posibilidad de reeditar la gran coalición.

De hecho, el SPD reconoció hoy que en las últimas semanas ha registrado una oleada de nuevas inscripciones que han incrementado en unos 10,000 el número de afiliados, lo que podría estar relacionado con la campaña "Inscríbete, di no", iniciada por sectores opuestos a pactar con Merkel.

Las Juventudes Socialdemócratas (Jusos) y otros sectores izquierdistas del SPD han criticado abiertamente la formación de una nueva gran coalición argumentando que daña las perspectivas electorales del partido.

Según un sondeo publicado ayer, de celebrarse elecciones ahora el SPD obtendría tan sólo un 18 % de los votos, más de dos puntos porcentuales por debajo de su resultado en septiembre, cuando cosechó el peor resultado electoral de su historia.

Ante el Tribunal Constitucional se han presentado además cinco querellas contra la consulta a la militancia socialdemócrata, argumentando que el referéndum puede limitar la libertad de los parlamentarios y dañar los fundamentos de la democracia representativa.

Según el diario "Rheinische Post", dos de estas querellas ya han sido rechazadas, al igual que ocurrió hace cuatro años, cuando también se llevó ante el TC la votación organizada por el SPD para que sus afiliados validaran el acuerdo de gran coalición que se había suscrito con Merkel.

En aquel referéndum de 2013, también vinculante, votó a favor del "sí" a la gran coalición el 76 % de los militantes socialdemócratas.



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