Religión

Nuevo arzobispo de México bajo presión por abusos

2018-02-07

Alberto Athié, ex sacerdote de los Legionarios de Cristo, y defensor de las víctimas...

 

(ANSA) - CIUDAD DE MEXICO, 6 FEB - El cardenal Carlos Aguiar, arzobispo primado de México, fue ungido en los dos principales santuarios del país, pero detrás del boato y el protocolo subyacen las presiones para que resuelva los reclamos de las víctimas de sacerdotes pederastas.
    
Aguiar recibió el lunes el timón de la Iglesia católica de parte del Nuncio Apostólico Franco Coppola, en la principal jurisdicción eclesiástica del país, primero en la catedral metropolitana y luego en la Basílica de Guadalupe.
    
Fungieron como testigos miembros de la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM), así como numerosos invitados especiales y decenas de miles de fieles.
    
Para los expertos, Aguiar recibió una "herencia envenenada" de su antecesor Norberto Rivera, acusado de brindar protección a 15 sacerdotes que abusaron sexualmente de más de un centenar de menores de edad.
    
Entre ellos está el sacerdote Marcial Maciel, fundador de la orden de los Legionarios de Cristo, acusado de abusar de varios seminaristas, algunos de ellos menores de edad, y de llevar una doble vida, con al menos dos mujeres y varios hijos. Maciel murió el 30 de enero de 2008, a los 87 años, dos años después de ser apartado de su cargo.
    
También destaca el sacerdote Nicolás Aguilar, denunciado ante la Corte de Los Angeles, California, por abusar de 60 niños en México y que promovió su traslado a Estados Unidos, donde abusó de 26 niños más.
    
Aparte de Rivera, están sospechados de encubrimiento dos prelados que fueron sus obispos auxiliares en la arquidiócesis de México: Jonás Guerrero y Marcelino Hernández, actuales obispos de Culiacán (norte) y Colima (occidente), respectivamente.
    
Sobre Aguilar, Rivera dijo una vez a familiares de las víctimas, entre ellas 60 niños indígenas de la Sierra Negra, del estado de Puebla, que "deben saber perdonarlo" porque "es un hombre enfermo".
    
Rivera señaló que jamás protegió "a ningún pederasta" y que "desde hace 18 años tenemos normas claras para prevenir y sancionar este tipo de crímenes".
    
Alberto Athié, ex sacerdote de los Legionarios de Cristo, y defensor de las víctimas de Marcial Maciel, contradijo al señalar que Rivera dejó pendientes al menos 21 denuncias contra curas por abuso a menores.
    
Por ello, estimó que el nuevo Arzobispo Primado deberá enfrentar las acusaciones de pederastia y entregar los documentos "que son clave para investigar los casos", que nunca quiso dar el ahora cardenal emérito Norberto Rivera.
    
Los papeles deberán ser llevados ante la Fiscalía Especial para Delitos de Violencia contra las Mujeres y Trata de Personas, que interrogó hace unos meses a Rivera, a pesar de ser una figura poderosa e influyente.
    
Para Athié, Aguiar "tiene que encontrarse con las víctimas del padre Maciel, porque él ha dicho que no sabía quiénes eran.
    
Ahora debe darse la oportunidad de conocerlas, de reunirse con ellas, de hablar de todo lo que sucedió en el período de Rivera, que fue atroz".
    
Otro defensor de las víctimas de pederastia es José Barba, ex sacerdote que también fue abusado por Maciel, quien acusó al gobierno de no quiere exponer al jerarca religioso recién jubilado y acusó a la fiscalía general de negarle el acceso al expediente.
    
El especialista en religiones Bernardo Barranco afirmó que la misión principal de Aguiar será "limpiar el cáncer que Rivera deja en el tema de encubrimiento a pederastas" y consideró que deja el cargo "con una losa muy pesada de encubrimiento".
    
"En sus propias declaraciones a favor de Marcial Maciel, lo defendió hasta el último momento", estimó el experto. Dos años antes de morir, en mayo de 2006, cuando tenía 86 años, Maciel fue obligado por el Papa Benedicto XVI, a renunciar a todos sus cargos en la Legión de Cristo y a llevar una vida reservada de oración y penitencia".



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