Ciencia y Tecnología

Tu móvil te está espiando, pero puedes darle esquinazo

2018-02-12

Pues no. Digamos que estás leyendo este artículo en tu móvil....

Montse Hidalgo Pérez, El País


Dónde está tu móvil? Con suerte, lo tienes en la mano. En el peor de los casos, te lo han mangado. Sin entrar a valorar los dolores de cabeza que siguen al robo -o hackeo- de un smartphone, es obvio que la mejor opción es la primera. Si el teléfono está bajo nuestras narices, no puede estar bajo otras.

Está todo bien... ¿No?

Pues no. Digamos que estás leyendo este artículo en tu móvil. Fácilmente podría haber otra persona viendo lo que ocurre en tu pantalla. Leyendo estas líneas.

Espías S. A.: la transgresión de los huevos de oro

Los sensores de movimiento de un smartwatch permiten inferir las pulsaciones en teclados virtuales y físicos

No es necesario que sea un genio del cibercrimen ni hace falta ser un informático mediocre. Y no es que estén rifando aptitudes para el ciberespionaje en las tómbolas del mundo. Es que tu pantalla, tu cámara, tu micrófono y todo lo que estén registrando están a varios despistes y una app de caer en manos ajenas sin que te enteres. "El espionaje privado es un negocio en auge. Los proveedores de spyware ganan tarifas mensuales por proporcionar acceso secreto y en tiempo real a las comunicaciones y actividades del propietario de un dispositivo conectado", señala Danielle Keats en el estudio Spy Inc.

Las apps que derivan de este mercado tienen nombre y apellidos y están al alcance de cualquiera dispuesto a pagar por ellas. Basta buscar en Google "espiar teléfono móvil" para sufrir un alud de escalofríos. ¿Es hora de maldecir las tecnologías que hacen posible esto? "Yo no pondría freno a la tecnología, puesto que nos está haciendo evolucionar muchísimo. Pero sí que forzaría a la parte política y legislativa a ser mucho más ágil, porque la realidad cambia a un ritmo que ellos tienen que estar preparados para acompañar", razona Alberto Robles, director general de Expert System en España.

Además, el peligro no termina en tu móvil: de acuerdo con la tesis presentada por Tony Beltramelli en la Universidad de Copenhagen, "el ecosistema tecnológico de un usuario puede verse comprometido al completo" por culpa de un simple wearable: "Los sensores de movimiento de los smartwatches pueden explotarse para inferir las pulsaciones en teclados tanto virtuales como físicos". El sistema sería similar al ya conocido keylogger, pero la deducción de los inputs introducidos por el usuario se optimiza con redes neuronales profundas que simplifican el proceso de extracción. Mientras hablemos de un dispositivo conectado, la amenaza será real. "El móvil es fácil de hackear como lo es un ordenador. Ni más ni menos difícil", añade Robles.


 



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