Trascendental

La Creación

2018-03-01

1° día: Dijo Dios: "Haya Luz", y hubo luz.  Dios vio que la luz era...

Por: Margarita Gonzalez

Génesis, Cap. 1  En el principio, cuando Dios creó los cielos y la tierra, todo era confusión y no había nada en la tierra.  Las tinieblas cubrían los abismos mientras el Espíritu de Dios aleteaba sobre la superficie de las aguas.

1° día: Dijo Dios: “Haya Luz”, y hubo luz.  Dios vio que la luz era buena, y separó la luz de las tinieblas.  Dios llamó a la luz, “Día” y a las tinieblas “noche”.  Atardeció y amaneció.  Fue el día primero.

• (Atardeció y amaneció: el día para el pueblo de Israel empieza al atardecer y no a la media noche, como es en nuestra cultura) (Jesús muere a las 3 de la tarde del Viernes Santo y a las 6 de la tarde empezaba el Sabbat, y no podían quedar cadáveres sin sepultar, por eso le rompen las rodillas a los otros 2 crucificados con Él, para que murieran y ponerlos en la tumba)

2° día: Dijo Dios: “Haya una bóveda en medio de las aguas, para que separe unas aguas de las otras.  Hizo Dios entonces como una bóveda y separó unas aguas de las otras: las que estaban por encima del firmamento, de las que estaban por debajo de él.  Y así sucedió.

Dios llamó a esta bóveda “Cielo” y atardeció y amaneció: fue el día segundo.

3° día: Dijo Dios: “júntense las aguas de debajo de los cielos en un solo depósito, y aparezca el suelo seco”  Y así fue.

Dios llamó al suelo “tierra” y al depósito de las aguas “mares” y vio Dios que esto era bueno.

Dijo Dios “produzca la tierra hierba, plantas que den semilla, y árboles frutales que por toda la tierra den fruto con su semilla dentro, cada uno según su especie”.  Y así fue.

La tierra produjo hierba, plantas que dan semillas y árboles frutales que dan fruto con su semilla dentro, cada uno según su especie.  Dios vio que esto era bueno.  Y atardeció y amaneció.  Fue el día Tercero.

• (Aquí señalo cada uno según su especie, pues es Ley de Dios, que solo se multipliquen las creaturas, según su especie.  Así, podemos ver que nosotros no venimos del chango como creen en la Teoría de la Evolución.  La evolución consiste en adaptarse, el ser humano a vivir en las condiciones propias a cada lugar donde se asienten, así en África, la piel se torna negra para poder vivir en esas condiciones, etc.)

4° día: Dijo  Dios: “haya luceros en el cielo que separen el día de la noche, que sirvan para señalar las fiestas, los días y los años, y que brillen en el firmamento, para iluminar la tierra”  Y así sucedió.

Dios hizo  los dos grandes luceros: el lucero mayor para regir el día, el lucero menor para regir la noche, e hizo también las estrellas.  Dios los colocó en lo alto de los cielos para iluminar la tierra, para regir el día y la noche y separar la luz de las tinieblas; y vio Dios que esto era bueno.  Y atardeció y amaneció: fue el día cuarto.

5° día: Dijo Dios: “Llénense las aguas de seres vivientes y revoloteen aves sobre la tierra y bajo el firmamento”.

Dios creó entonces los grandes monstruos marinos y todos los seres que viven en el agua, según su especie, y  todas las aves, según su especie.  Y vio Dios que todo ello era bueno.

Los bendijo Dios, diciendo: “Crezcan, multiplíquense y llenen las aguas del mar; y multiplíquense asimismo las aves sobre la tierra”   Y atardeció y amaneció: fue el día quinto.

• (Esto de Creced y Multiplicarse  es en base al respeto y responsabilidad, de traer hijos al mundo según podamos sacarlos adelante, la pareja, no en el libertinaje en que muchas veces, las mujeres no saben ni de quien son sus hijos, promiscuidad)… Sabes hasta donde puedes cumplir con las obligaciones respecto a tu familia, tus hijos, tu hogar.  OBLIGACIONES Y RESPONSABILIDADES.

6° día: Dijo Dios: “Produzca la tierra vivientes según sus especies, animales del campo, reptiles y fieras”  Y así fue.

Dios hizo las distintas clases de animales salvajes según su especie, los animales del campo según sus especies, y todos los reptiles de la tierra según sus especies.  Y vio Dios que todo esto era bueno.

Dijo Dios: “Hagamos al hombre a nuestra imagen y semejanza.  Que tenga autoridad sobre los peces del mar y sobre las aves del cielo, sobre los animales del campo, las fieras salvajes y los reptiles que se arrastran por el suelo”. 

Y creó Dios al hombre a Su imagen.  A imagen de Dios lo creó.  Varón y mujer los creó.

Dios los bendijo, diciéndoles: “Sean Fecundos y multiplíquense.  Llenen la tierra y sométanla. Tengan autoridad sobre los peces del mar, sobre las aves del cielo y sobre todo ser viviente que se mueve sobre la tierra”.

Dijo Dios:   “Hoy les entrego para que se alimenten toda clase de plantas con semillas que hay sobre la tierra, y toda clase de árboles frutales.  A los animales salvajes, a las aves del cielo y a todos los seres vivientes que se mueven sobre la tierra, les doy pasto verde para que coman”  Y así fue.

Dios vio que todo cuanto había hecho era muy bueno.  Y atardeció y amaneció: fue el día sexto.

•(Hagamos:  Aquí nos habla de la Santísima Trinidad, pues los hermanos separados nos cuestionan que donde en la Biblia habla de la Santísima Trinidad, si solo existe Dios  Padre, y les remito por lo pronto, a esta lectura, HAGAMOS:  ¿A quién se refiere Dios en el Hagamos, si ellos creen que esta solo?  ¿Quién, de Su Propia Estatura, estaba con Él?  El Hijo y el E.S.

7° día: Así estuvieron terminados el cielo, la tierra y todo lo que hay en ellos.

El día séptimo Dios tuvo terminado su trabajo, y descansó en ese día de todo lo que había hecho.

Bendijo Dios el Séptimo Día y lo hizo santo, porque ese día descansó de sus trabajos después de toda esta creación que había hecho.

M e d i t a c i ó n

Dios elige libremente llamar a la existencia a lo creado.

Quiere dar Testimonio de la Grandeza que existe en Él, creando lo visible e invisible, a partir de Su Corazón.

El Amor es la esencia que Dios plasma en la Creación, para, a partir de nada, a través de la Melodía de la Conciencia y del Corazón, brindar a todos la oportunidad de existir, de experimentar el Bien concedido de ser, de permanecer en la Presencia y el Corazón de Dios.

El Primer Testimonio es crear la Luz, para a partir de allí, desarrollarse todo, a través de espacios de tiempo suficientes, llamados “días” en la Biblia, para consolidar la Creación, partiendo en orden progresivo de seres, hasta llegar a la creación del ser humano, dándole Su Imagen y Semejanza.  Bien superior.

No somos seres fortuitos que, por azares del destino, llegáramos a ser seres humanos como lo somos.  Somos Seres Creados por Dios, a partir del barro, arcilla impropia hasta para la agricultura; para dar Testimonio de la Grandeza de Su Poder Infinito.  DIOS.

El nombre “ADAM” significa “primero en toda la creación”, superior a aves y peces, superior a los astros, el de más alto status, Imagen y Semejanza de Dios.

En seguida y bajo las mismas circunstancias de Omnipotencia y Amor, Dios dispone a Adam a un sueño profundo, para, por medio de una de sus costillas, que hacen fuerte su cuerpo, dar lugar a la formación de la mujer, (debilidad, forma parte de su ser, para, juntos, ser fuertes en la vida cotidiana, ordinaria y extraordinaria), su compañera, su igual en dignidad, que lo acompañará para juntos, realizar el milagro de la familia, en comunión con Dios, que dispensa Gracias Especiales a los esposos que se abrigan bajo Su Bendición.

El hombre ya no está solo.  Es capaz de producir vida, haciéndose responsable de la madurez y educación de los hijos que su Amor llama a la vida, y que no son fruto de pecado ni humillación.

El nombre que recibe esta primera dama, (varona, según la Biblia, porque viene del varón) es Eva, que significa multiplicidad de Ternura y Amor, alojamiento del hogar, de los hijos que Dios concede, y es necesario formar y educar en la mejor conciencia de Amor y Respeto, propios a su linaje celestial.

El Orden Sagrado de la creación encierra lecciones valiosas para la humanidad, que arranca y destruye, sin considerar las consecuencias de sus actos, que los perjudican y agreden, dejando constancia de los mismos actos que propician desbalance y causan aflicción.

Las medidas ordinarias de respeto al Bien Común y al Orden y concierto que dieron lugar a respuestas maravillosas en la Creación, ahora están siendo obstruidas o destruidas por causas del error en el corazón humano, y que provocan crisis de hambre y de guerras, que es lo que existe hoy en el corazón humano, distinto a lo dictado por Dios.

Desaparece el Jardín donde Dios dispuso el transcurso de la vida terrena, convertido en desierto, jardín infecundo, muerto a la vida y a la civilización.

Dios concede al hombre la Gracia Santificante que da fecundidad a las obras buenas, para producir frutos buenos para el hombre y para Dios, que ve, satisfecho, la obra de Sus Manos y Su Corazón, caminar por sendas seguras que les proporcionen Paz y  Bienestar.

La Gracia Santificante es  un regalo de Dios que comunica su Vida Divina a nuestra alma y nos hace hijos adoptivos suyos, y herederos del Cielo.

La Gracia Santificante es un escudo que los lleva seguros por los caminos de la Vida, proyectando en ella Alegría, Bienestar, Paz, Comunión con Dios.

Pero el hombre destruye su misma Gracia y la de otros, sembrando semillas de odio y destrucción.

Gracia Santificante: como un cascarón de huevo, que nos envuelve, como el cascarón a los pollitos, antes de nacer. Nos guarda y protege.  Cuando pecamos es como si el pollito, dentro del cascarón picoteara el cascarón, hasta que lo rompe, así nosotros con nuestros pecados vamos destruyendo esta Gracia que nos protege hasta que por lo grave de estos pecados, acabamos por destruir esta Gracia Santificante, y necesitamos el Sacramento de Reconciliación, para que  Dios nos vuelva a dar esta envoltura de Gracia, y  podamos continuar caminando en la vida, amparados por la Gracia de Dios.  Esto lo vemos en el paso por el mar rojo.  Dios abre las aguas para que el pueblo pase, sin contratiempo, (veamos el cascarón de huevo, deteniendo las aguas para que pasen sanos y salvos), pero vienen los egipcios, y traen en sus corazones anhelos de volver a capturarlos, de volverlos a esclavizar o matarlos, esto es, con odio en su corazón.  La Biblia nos dice que Dios cerró las aguas sobre ellos, pero realmente no es Dios quien lo hace, Dios a nadie le va a producir  daño, son los sentimientos que traen en su corazón, los que hacen colapsar esta Gracia, y destruyen el cascarón que detenía las aguas, que caen sobre ellos, con los resultados que sabemos

No basta el error humano para pervertir el Corazón de Dios, a quien le adjudicamos las consecuencias de nuestros propios actos, cuando nos destruyen y siembran insatisfacción y deshonor.  Dios es Dios, y solo desea nuestra felicidad y paz.  De Su parte nunca vendrán deshonra ni malestar.  Nos ama y no nos perjudica.

En cambio, lo que el hombre produce y siembra recibirá consecuencias según sus mismos actos, cercanía o alejamiento del Amor y Compasión de Dios, que cuida de todos por igual, demostrando cuanto los ama y desea recuperen su status superior.

La Gracia recibida de parte de Dios disminuye las penas y aligera las cargas que la misma vida os proporciona, y os conduce por caminos santos y seguros, bajo la Mirada y Bendición de Dios. 

El hombre y la mujer son objeto de la predilección de Dios, que Bendice sus obras buenas y morales y advierte del peligro que corren cuando se alejan de Su Luz y caminan caminos inciertos de ira y deshonor.  La propia vida os da Testimonio de lo que sus obras producen: si obras buenas, amor y satisfacción.  Si obras malas, desengaños y desilusión.

No hay más objeto en la vida que la comunión fraternal con los seres de su misma especie, ayudándose y formando familias valientes que vivan la alegría y fecundidad de obras buenas y edificantes que garanticen su paz interior y exterior, así como vivir el Respeto, el Amor y la Comunión con Dios que los ama y protege, aún de sus mismos errores, y desea verlos felices, caminando la vida como Familia de Dios.

La Creación es objeto de Mis Manos, de MI Corazón, y es para que el hombre ocupe su puesto en ella, gozándose de Su Grandeza y viviendo de los frutos de las cosechas y ganados, garantía de bienestar y Amor, fecundidad de las Obras de Dios.

Así, el hombre camina seguro por la vida, caminando hacia el Cielo, Reino de Dios, de donde procede y donde el encuentra su hogar, a donde pertenece y al que volverá, según su libre albedrío, su decisión personal. 



regina
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