Nacional - Finanzas

Peso mexicano, pierde 8% en un mes 

2018-05-10

El "superpeso" de hecho ya comenzaba a suscitar quejas de los exportadores, que...

 

(ANSA) - CIUDAD DE MEXICO, 9 MAY - El peso mexicano registró un pérdida de más de 8% en menos de un mes frente al dólar, afectado como Argentina, Rusia y Turquía, por el temor de un nuevo aumento en las tasas de interés en Estados Unidos, que atrae los capitales internacionales hacia ese país.

Sin embargo, también influye en este inusual comportamiento un conjunto de factores internos y externos, entre ellos figura la posibilidad de que no se firme el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) en las próximas semanas, sino hasta el fin de año.

La moneda azteca sufre también por el alto nivel de confrontación preelectoral y el posible triunfo del izquierdista Andrés López Obrador, que ha amenazado con cancelar la reforma energética del presidente Enrique Peña y su obra emblemática, el nuevo aeropuerto internacional de la Ciudad de México.

El inicio de esta tendencia hacia el abismo para el peso ocurrió después de un período de bonanza, y cuando de hecho parecía que rompería la barrera de los 18 pesos, el pasado 13 de abril, después de varios meses a la baja.

El "superpeso" de hecho ya comenzaba a suscitar quejas de los exportadores, que protestaban porque sus ganancias estaban disminuyendo.

En la jornada de hoy, el peso frenó su escalada a la baja de seis sesiones consecutivas, en que acumuló una depreciación cercana al 5%, para llegar a 19,85 en ventanillas bancarias.

El tipo de cambio al mayoreo se ubicó en 19,5765, gracias al retroceso del dólar en los mercados mundiales y el repunte del petróleo.

Aun la moneda mexicana está lejos del 21,5877 del 20 de enero de 2017 cuando asumió el presidente de Estados Unidos Donald Trump, pero la preocupación no ha amainado entre empresarios y analistas.

Además del temor del alza en las tasas de interés por parte de la Reserva Federal estadounidense, el factor más importante que afecta la estabilidad del peso es el tema del TLCAN.

En días recientes, se había generado la expectativa de que el acuerdo, vigente desde 1994, que está en su fase final de renegociación, podría concluir en un acuerdo inminente previsto para la primera mitad de mayo, ahora las cosas se encuentran inciertas.

De hecho, el tiempo se agota y cada vez es más improbable que el Congreso mexicano alcance a ratificar el nuevo TLCAN antes de la histórica elección del 1 de julio próximo.

De acuerdo con el calendario electoral en Estados Unidos y México, la renegociación debería concluir antes de que termine este mes o de lo contrario se iría hasta finales de año, afirmó hace poco el ministro de Economía, Ildefonso Guajardo.

Hasta ahora, las campañas electorales en México no habían influido en la cotización del peso, que es percibida por muchos ciudadanos como un termómetro del orgullo nacional y como un indicador de la salud de la economía del país.

Sin embargo, todo parece indicar que la fuerte tensión que se ha generado por la posibilidad de que surja victorioso el izquierdista Andrés López Obrador comienza a poner nerviosos a los mercados financieros.

El aspirante, que compite por tercera vez para la presidencia y en 2006 estuvo a medio punto de la victoria, es comparado con el extinto líder venezolano Hugo Chávez o al presidente estadounidense Donald Trump.

Sin embargo, algunos analistas creen que podría ser más parecido al ex presidente encarcelado Luiz Inazio Lula da Silva.

"López Obrador no es Chávez ni México, Venezuela. Tampoco se aparece a Trump que es rápido, pero los dos han dicho de manera diferente que iban a conseguir sus objetivos por su personalidad", afirmó hace poco al diario español El País, el historiador Jean Meyer.

El diario estadounidense The New York Times también descartó recientemente las comparaciones y dijo que "Chávez fue un militar que gobernó con una parte importante del poder castrense, mientras que López Obrador no hizo siquiera el servicio militar y está en las antípodas del militarismo". El candidato presidencial mexicano "no tiene un programa de nacionalizaciones ni expropiaciones" y "tampoco un discurso antiimperialista o anticapitalista", afirmó. 



regina