Internacional - Política

Pesimismo en Nicaragua tras crispada jornada inaugural del diálogo nacional

2018-05-17

"Presidente, exigimos que cese de inmediato la represión", le espetó el...

Javier Pascual González

Managua, 17 may (EFE).- El pesimismo, la frustración y la desesperanza alcanzó niveles muy altos entre la población tras la jornada inaugural este miércoles de la mesa de diálogo nacional en Nicaragua, país que cumple 30 días en una crisis y protestas contra el Gobierno que han dejado más de 58 muertos.

La sesión del miércoles, caracterizada por los duros reproches de los representantes de los estudiantes y la sociedad civil hacia el presidente Daniel Ortega, reflejó unas posturas antagónicas muy alejadas de cualquier tipo de acuerdo.

"Presidente, exigimos que cese de inmediato la represión", le espetó el representante de los estudiantes en el diálogo, Lesther Alemán, al mandatario.

El presidente, lejos de condenar y ordenar el cese de la represión, se limitó a decir que "la sangre no tiene diferencia de colores". "En todos nosotros corre la misma sangre", afirmó.

"A todos nosotros nos duele la muerte de nuestros seres queridos. Tenemos razón de indignarnos", indicó.

Por el contrario, la defensa hecha por Ortega de la Policía, que a su juicio "ha sido víctima de esta campaña", mostró la confianza del Ejecutivo en la institución más señalada por los manifestantes como la cara de la represión y su convicción en no dar un paso atrás, pese a que declaró que "tiene órdenes de no disparar".

La declaración presidencial, que generó incredulidad entre los presentes, contrasta radicalmente con la opinión de los familiares de gran parte de los 58 muertos en las protestas, quienes evidencian con fotografías y vídeos la violencia que están empleando los agentes antidisturbios y fuerzas paramilitares afines al Gobierno en las protestas.

Con su actitud, "pareciera que ellos no son responsables de nada, eso no se lo traga la población", señaló el experto nicaragüense en política internacional, Mauricio Díaz, en declaraciones a Efe.

El también exembajador de Nicaragua comparte la opinión de casi todos los interlocutores presentes en el diálogo y reconoce que él también es una "parte frustrada por la posición del Gobierno".

"No veo una solución pacífica que nos garantice una transición hacia la creación de un sistema democrático, de un país en paz", y máxime, explicó, cuando Ortega "sigue viendo el país como un escenario de guerra, no lo veo cediendo, tiene mucho que perder".

El experto solo ve como "única salida" la convocatoria de unas elecciones anticipadas con todas las garantías constitucionales, opinión que va en la misma dirección que la expresada por Michael Healy, miembro de la junta directiva del Consejo Superior de la Empresa Privada e interlocutor del sector privado en la mesa de diálogo.

"Necesitamos un Gobierno interino que venga a poner el orden y posteriormente ir a elecciones", comentó a su salida del diálogo.

Por su parte, el rector de la universidad American College, Mauricio Herdocia, sostuvo que sigue sin existir condiciones, pero insistió en que se trata de un paso necesario.

"No son las mejores condiciones, pero estamos obligados a darle un chance a la búsqueda de un sentimiento. Toda nación debe agotar los esfuerzos de buscar acuerdos y buscar la democratización y hacer justicia", dijo a Efe convencido de que es "un fenómeno que tiene que darse lo más pronto posible".

A juicio de Herdocia, "ahora viene la parte más difícil, que es depurar la agenda que se va a discutir y llegar a acuerdos que permitan sacar a Nicaragua de esta situación".

Este viernes la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) comenzará su visita de trabajo para analizar lo acontecido estos 30 días de crisis sociopolítica, con un balance de 58 muertos y más de 500 heridos, según organizaciones humanitarias.

"Los integrantes de la misión de la CIDH deben hacer un proceso ágil, dinámico, mediante entrevistas, traslados a lugares claves, contacto con todos los actores, la situación amerita una acción urgente", indicó Herdocia, experto en derecho internacional.

"Las expectativas son demasiados altas sobre la presencia de la comisión", apuntó el exembajador Mauricio Díaz.

Más allá de las conclusiones de las investigaciones de la CIDH o de los eventuales acuerdos que puedan emanar del diálogo, parece que solo una decisión lograría tranquilizar la conciencia de muchos nicaragüenses.

Quizás las palabras que mejor resumen ese sentimiento fueron las dirigidas por el estudiante Lesther Alemán a Daniel Ortega.

"Esto no es una mesa de diálogo, es una mesa para negociar su salida y lo sabe muy bien porque el pueblo es lo que ha solicitado".



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