Nacional - Política

López Obrador promete transformación profunda y radical

2018-12-01

"A partir de ahora se llevará a cabo una transformación pacífica y...

Por Anthony Esposito y Sharay Angulo

CIUDAD DE MÉXICO (Reuters) - El izquierdista Andrés Manuel López Obrador asumió el sábado la presidencia de México con la promesa de emprender una transformación “profunda y radical”, en la que deberá hilar fino para cumplir con su exigente agenda social sin perjudicar las finanzas de la segunda mayor economía de Latinoamérica.

El político de 65 años, conocido como AMLO, tendrá que procurar ese delicado acto de equilibrismo en un país sumido en una sangrienta guerra contra el narcotráfico y el crimen organizado, con índices de corrupción sin precedentes y donde cuatro de cada 10 de sus ciudadanos vive en la pobreza.

López Obrador salió de su casa el sábado por la mañana en un sedan blanco, el mismo que ha usado desde que ganó por amplio margen las elecciones de julio, y recorrió varios kilómetros por Ciudad de México saludando a seguidores apostados a los lados de las vías, antes de llegar a la sede de la cámara de Diputados.

“Por mandato del pueblo, iniciamos hoy la cuarta transformación política de México”, dijo tras recibir la banda presidencial del saliente mandatario Enrique Peña Nieto. “Puede parecer pretencioso o exagerado pero hoy no sólo inicia un nuevo gobierno, hoy comienza un cambio de régimen político”.

“A partir de ahora se llevará a cabo una transformación pacífica y ordenada, pero al mismo tiempo profunda y radical porque se acabará con la corrupción e impunidad que impiden el renacimiento de México”, sentenció.

Sin embargo, el veterano político pidió no iniciar una cacería de brujas contra los funcionarios de las administraciones previas para evitar una “fractura del país”, algo que no fue bien visto por algunos.

De hecho, congresistas del Partido Acción Nacional (PAN), la primera fuerza opositora, criticaron lo que consideraron como un “pacto de impunidad” y, de pie, contaron hasta 43 en homenaje a los estudiantes desaparecidos en septiembre de 2014, un hecho que cimbró al gobierno de Peña.

“Todos esperamos que (a AMLO) le vaya bien, pero no creo. Todos los presidentes son iguales: prometen, entran y, a la mera hora, no hacen nada”, dijo Roberto Hernández, un vigilante de 68 años en un edificio del barrio de clase media alta Roma Norte.

“La corrupción nunca se va a acabar y él se ha rodeado de los mismos de siempre, todos están manchados”, agregó.

A pesar de que AMLO y su equipo económico han tratado de calmar a los mercados, desde octubre, la bolsa local ha caído un 15.7 por ciento y el peso ha retrocedido un nueve por ciento, en gran medida por la cancelación de la millonaria construcción del aeropuerto de Ciudad de México luego de una consulta pública y por polémicas iniciativas parlamentarias, donde tiene mayoría.

Por ello, analistas temen que el país pueda quedar liderado por un populista cuyos planes comprometan las finanzas del país.

“El discurso de toma de posesión no tuvo sorpresas, ya que se confirma mayormente las ideas y promesas de campaña”, dijo Alfredo Coutiño, director de Análisis para América Latina de Moody´s Analytics.

“A pesar de que refrenda el compromiso con la disciplina económica, respeto a las instituciones independientes y convoca al sector privado a invertir, también deja la puerta abierta a acciones que llevan a un retroceso como en el caso de algunas reformas (educativa y energética)”, agregó.

NEOLIBERALISMO, EL RESPONSABLE

Para preparar su discurso, que fue seguido de cerca por inversionistas, el exalcalde de Ciudad de México se cobijó en la finca que posee en el sur del país junto con el cantautor cubano Silvio Rodríguez, el jefe del partido laborista inglés Jeremy Corbyn y el presidente de Cantabria, Miguel Ángel Revilla.

La larga lista de invitados a su toma de posesión incluyó, entre otros, a una delegación de Estados Unidos -encabezada por el vicepresidente Michael Pence e Ivanka Trump- y controversiales presidentes como los de Nicaragua, Daniel Ortega, y de Venezuela, Nicolás Maduro, quienes no llegaron al acto.

Durante el discurso de López Obrador, algunos legisladores colocaron una pancarta que decía: “Maduro no eres bienvenido” y silvaron cuando el presidente agradeció su visita. También gritaron “dictador, dictador”.

Maduro participa del almuerzo para los invitados. Luego de ello, AMLO pronunciará otro discurso, esta vez ante una multitud reunida en la plaza del Zócalo tras recibir el “bastón de mando” de los pueblos indígenas.

En la emblemática plaza, desde donde AMLO ha protagonizado varias protestas, sus seguidores se empezaban a congregar.

“Espero que haga grandes cosas y que de verdad haga un cambio tras tantos años de continuismo priísta y panista”, dijo Emiliano Sánchez, un joven de 17 años, en referencia a los gobiernos previos del PRI y del PAN.

“Tal vez no lo logre al 100 por ciento pero si deja una gran huella puede ser que el sucesor pueda seguir con el legado del señor López Obrador”, agregó con una máscara de AMLO.

Durante un discurso en el Congreso de poco más de una hora, AMLO volvió a insistir en que acabando con la corrupción y una política de “austeridad” se ahorrarán millones de dólares y que no habrá necesidad de incrementar impuestos en términos reales ni aumentar el precio de los combustibles más allá de la inflación.

Además, prometió respetar la autonomía del banco central y los equilibrios macroeconómicos y acusó al neoliberalismo de ser el responsable de la “desigualdad económica y social y también de la violencia que padecemos”.

“La política económica neoliberal ha sido un desastre, una calamidad para la vida pública del país”, fustigó.

En su primer discurso como mandatario, prometió reducir los homicidios y atender la masiva migración de mexicanos y centroamericanos hacia Estados Unidos a través de un plan para atender las causas que la originan.

El hombre más rico del país, el empresario Carlos Slim, dijo que el discurso genera “certidumbre e invita al trabajo y la inversión”. “No hay duda” de que hay condiciones para invertir y confianza en México, agregó luego de la alocución de López Obrador, a la que asistió como invitado.

“NO LES FALLARÉ”

AMLO, quien empezó su vida política en el PRI, el partido que mantuvo el poder de manera hegemónica durante 71 años, dijo que, con su ejemplo, se acabará con la corrupción, a la que considera el germen de todos los males que azotan México.

Para empezar, cambiará la opulenta residencia oficial por el Palacio Nacional, venderá el avión presidencial y se redujo el sueldo en un 40 por ciento.

Cerca del fin de su discurso, el politólogo y autor de una decena de libros recordó que, camino a la cámara de Diputados, un joven se le acercó y le dio un mensaje.

“Un joven en bicicleta me dijo ‘no tienes derecho a fallarnos’ y ese es el compromiso que tengo con el pueblo: no tengo derecho a fallarles”, afirmó.

“Estoy consciente de la gran expectativa que existe entre los mexicanos, pero soy optimista y creo que vamos a salir bien, vamos a enfrentar los grandes y graves problemas nacionales”, agregó antes de insistir en que no buscará la reelección y que se someterá a consulta popular la revocación de su mandato.



JMRS