Nacional - Seguridad y Justicia

Cada vez más policías con trastornos mentales

2018-12-10

Sólo se señala que los pacientes recibieron "atención médica a...


(ANSA) - CIUDAD DE MEXICO, 10 DIC - Cada vez más policías en México sufren problemas sicológicos y mentales debido a las condiciones de estrés y de peligro en el cual desarrollan su trabajo, de acuerdo con informes de organizaciones civiles y de especialistas.
    
En los últimos seis años, que coinciden con la gestión del expresidente Enrique Peña Nieto, 8.277 elementos de la Policía Federal declararon haber sufrido problemas mentales diversos, entre los que destaca el trastorno depresivo (2.913) y la ansiedad (5.314), según un reporte de la ONG Causa en Común.
    
En 2013, fueron 123 elementos con ambos padecimientos, pero la cifra se disparó de manera exponencial para aumentar a 1.453 en 2014 y a pesar de que se vino reduciendo hasta 2018 con 1.149 casos, la cifra sigue siendo alarmante.
    
Según la información que se allegó Causa en Común, no se precisa qué tipo de consulta recibieron los elementos que sufrieron trastornos y no se aclara tampoco si fueron ya "dados de alta" o siguen en tratamiento.
    
Sólo se señala que los pacientes recibieron "atención médica a través de terapia", sin revelarse por qué no se suministraron fármacos.
    
"El apoyo que se les brinda es mediante terapias sicológicas, con personas, comprometido y calificado, garantizando el acceso a los servicios de salud mediante programas, acciones y atención inmediata de acompañamiento sicoterapéutico", indica el reporte.
    
María Elena Morera, presidenta de Causa en Común, subrayó la necesidad de que "las instituciones de seguridad tengan personal sicológico para atender a los elementos que lo necesiten".
    
"Lo hemos dicho muchas veces. Tú imagínate que hoy te enfrentas a los criminales, matan a un compañero y tuviste que matar a un criminal. Luego vas a tu casa en la noche y te vas a tomar un chocolate caliente con los niños y… les vas a contar un cuento? No, es prácticamente imposible", señaló. "Por eso hemos insistido en que las policías, las instituciones de policía, tienen que tener un cuerpo de sicólogos y médicos atendiendo a su personal", indicó la activista, quien estimó que "no hay manera de que los policías no terminen con presión, con problemas mentales, con ansiedad".
    
La Policía Federal ha jugado un papel fundamental, junto con el Ejército y la Marina, en la ofensiva de grandes proporciones que el gobierno lanzó en diciembre de 2006 para hacer frente las bandas de la delincuencia organizada.
    
Hasta ahora, esta "guerra contra el crimen", definida en esos términos por el entonces presidente Felipe Calderón, que la inició sin que hasta ahora haya podido concluir, ha arrojado hasta ahora unos 240,000 muertos y unos 37,000 desaparecidos.
    
Francisco Gutiérrez, director del Centro de Evaluación e Investigación Psicológica, estima que en algunos casos los guardianes del orden que sufren problemas de comportamiento pueden recurrir al suicidio.
    
A ello contribuye en buena medida, según el especialista, el hecho de que la mayoría laboran más de 10 horas diarias y suelen no recibir atención psicológica "pero sí un arma de fuego como principal elemento de trabajo". "En un marco de seguridad necesitamos policías eficientes con buena salud mental para que hagan su trabajo, y no hay quién se preocupe por esto. Sí, vemos mayores inversiones en chalecos y en armamento", pero se requiere la capacitación en técnicas para el manejo del estrés y la orientación psicológica", expuso. Sólo el año pasado, al menos siete policías que trabajaban en la zona metropolitana de Guadalajara, capital del estado occidental de Jalisco, una de las más castigadas por el crimen organizado, se quitaron la vida, sin contar los intentos de suicidio "que sabemos han sido muchos", reveló el académico.
    
Para el investigador de la Universidad de Guadalajara los policías deben asumirse "como grupo vulnerable" debido a "los altos niveles de estrés que enfrentan por las condiciones emocionales violentas que en su trabajo se generan".
    
A ello se suman la mala alimentación, los hábitos inadecuados para dormir, la irritabilidad por su relación con los mandos superiores y las tensiones de pareja. El académico indicó que el temor a perder su trabajo, derivado de las constantes pruebas de control de confianza para verificar que no estén vinculados con el crimen "fueron claves para descubrir incrementos o tentativas de suicidios en 2014". 



regina